En su momento, hace varios años, me gustó mucho, pero lo cierto es que lo único bueno que tiene esta obra es su surrealismo, que es bastante cómico. Arrabal no nombra ninguna guerra en particular, pero todos sabemos que sobre todo se refiere a la Guerra Civil Española, y en este libro la trata como una "guerra entre hermanos". No, la Guerra Civil Española no fue una guerra entre hermanos, fue una guerra contra el fascismo. No digo que, en particular, no lucharan soldados, por obligación, que poca idea tenían de ideología, pero este pacifismo estéril es el que le gusta al fascismo, porque el fascismo no es pacifista.