3 Estrellitas. Muy a la par con el primero, me ha gustado bastante pero aquí el conflicto se ha visto de otra manera, básicamente porque los protagonistas han tenido un problema de comunicación.
"Olvidada por su esposo" es el segundo libro de la trilogía de los MacKinloch, unos hermanos highlanders con un poderoso enemigo entre los ingleses. Seguimos en plena guerra contra Eduardo Plantagenet, los MacKinloch vieron su castillo reducido a cenizas y ahora es responsabilidad de Alex reconstruirlo, pero no será fácil con pocos hombres, sin dinero y con una esposa que apenas le habla.
Laren MacKinloch se casó muy enamorada de Alex. Le dio dos hijas, pero algo sucedió hace apenas tres años, cuando su hijo, el único varón que habían tenido, murió inesperadamente. Esto los sumió en la pena, y cada uno llevó el luto distanciándose de una manera; él con los asuntos del clan ahora que es el laird, y ella, en la cueva donde hace y diseña cristales.
El libro empieza donde acaba el anterior. Los MacKinloch deben levantar un nuevo castillo para defenderse de lord Harkirk, de quien esperan un inminente ataque. El mayor problema lo tendrá Alex con su esposa, distanciados desde que murió su hijo. Desde entonces Laren va y viene a su antojo sin apenas hablar con su esposo, hasta el punto de que Alex no conoce su mayor secreto, los cristales que ella crea en su cueva.
En el anterior libro y gracias a la ayuda de Nairna, Laren se convenció de que su cristal valía para vender y gracias a ello podría ayudar al clan. Laren siempre se ha visto en inferioridad respecto a otras mujeres del clan, nunca quiso la notoriedad ni que Alex fuese el laird, y dista mucho de ser la esposa perfecta que el laird necesita, pero esta vez, cuando tan necesitados están, Laren se armará de valor para ser de ayuda.
La suya es una historia complicada porque el mayor conflicto es la falta de confianza de Laren y la falta de comunicación. Es verdad que Alex no se implicó en mejorar las cosas, al tener mucho en qué pensar. Alex dejaba que Laren hiciese su vida y cuidase de sus hijas sin preguntarle sus idas y venidas. Ahora es cuando Laren necesita un empujón y hablar con su esposo, aunque él no se lo ponga fácil.
La historia está bien, aunque es bastante sencillita, muy harlequinera, pero está bien llevada y bien narrada. Es verdad que habría cambiado algunas cosas, sobre todo la manera como se enfrentan los protagonistas, porque a veces no entiendes ni por qué discuten. Pero la acción es correcta y como se resuelve el conflicto también.
En el fondo me ha gustado y tengo ganas de continuar la serie, sobre todo por conocer el libro de Connor, el tercer hermano, que fue torturado junto con Bram, y Marguerite. Su historia pinta bien.