En La gloria de Don Ramiro se alternan curiosos y hasta inconciliables elementos formales, fundidos y armonizados por la destreza y el exquisito gusto de Larreta. Cierto que el campanero habla en un rancio castellano seco y cortante como una espada. Cierto también que el autor describe los paisajes con gula de modernista, con ojos tropicales. Cierto que la melancolía se da cita con la solemnidad, y que hay momentos, como en algunos pasajes al describir los arrobos de Ramiro y Aixa, que uno no acierta a discernir si se trata de una prosa lujuriosa o contrita, si pinta el pecado para exaltarlo o si lo arroja al rostro de los pecadores como una afrenta. Lo indudable es que los vocablos y expresiones se suceden en ritmo alterno y hasta contradictorio, pero nunca desmayado, y que se sienten el paisaje, la pasión, la serenidad, la pena, la alegría, la malicia, todo cuanto contribuye a conformar ese ambiente y ese relato, difíciles de igualar. La prosa modernista logra aquí su máxima esplendidez.
A quien haya leído los versos de Larreta no le puede llamar la atención el preciosismo ni el conceptualismo que se disputan la prosa de La gloria de don Ramiro. Así los primeros oscilan entre deliquios del Arcipreste y éxtasis teresianos. Andando el tiempo, conforme Darío prosifica en verso, y Lugones se arramplona adrede para idealizar y estilizar la ramplonería, Larreta seguirá ese mismo sendero, inevitable en todos los modernistas, y acabará "prosificando" densamente, él también, como en el Soneto de despedida a
Doblen, doblen campanas, por Lugones, Lugones; y serraniegas flores sepulcrales de aroma, con sus blancas espinas cubran el suelo, como como sus amarguras, como sus ilusiones
Llamadores de Córdoba, silencio de crespones, ¡ Ya le llevan a pulso! ¡ Ya sellaron el plomo! ¡Ah, su piedad, aquella de la faz de Ecce Horno, y aquel nuevo perfume de Dios en sus canciones.
¿Por qué, por qué? Todos se han preguntado. ¡Callad y daos con una piedra en el pecho! El abrevió su pena con su propio
mas no se crucifica solo el crucificado, ni fueron forasteras las manos que esto han ¡Tú, destructora
Enrique Rodríguez Larreta (Buenos Aires, 4 de marzo de 1875 - 6 de julio de 1961)- más conocido como Enrique Larreta- fue un escritor, académico y diplomático argentino representante del modernismo en la literatura hispanoamericana. Amigo y alumno de Paul Groussac. Es conocido por su novela histórica La gloria de don Ramiro. Su casa, de estilo renacentista español, es actualmente el Museo de Arte Español Enrique Larreta.
Un libro que te deja sin palabras al terminarlo. Definitivamente necesita, exige reediciones y muchísima difusión. Es de esas piezas casi olvidadas que tienen tanta, tanta vida que es doloroso ver una sola edición circulando por ahí. Pero bueno, léanlo ya que ni siquiera está largo.
La verdad, es bueno saber que desde siempre hemos tenido excelentes escritores en Hispanoamérica. La prosa de Larreta recuerda a los mejores poemas modernistas, la historia que cuenta es emocionante, y el lenguaje que utiliza es un verdadero deleite. Pesada como ella sola, La Gloria de Don Ramiro no es una lectura fácil. Utiliza un recurso que algunos escritores de novela histórica se saltan: el de emular en los diálogos de los personajes la lengua que hablarían en la época de la narración. Aunque algunas partes de la trama resultan bastante predecibles y algunos detalles importantes pueden escapársele al lector desatento (como lo soy yo), el libro vale la pena por la aventura lingüística y estética que supone. Una pequeña joya escondida del siglo XIX hispanoamericano.
Querer recrear el idioma castellano de la época en la cual se sitúan los hechos narrados es un error grave por el cual históricamente fue elogiado Larreta; sumamente innecesario y pesado error es el gran defecto de este libro. Supongo que la causa de aquel es que Larreta se emocionó mucho leyendo literatura española y le pasó lo que a mí me pasó cuando leí el Poema de Mio Cid: empezar a hablar y pensar en castellano antiguo. La historia de Ramiro es interesante y creo que es lo único que me ayudó a terminar este libro. Si fuera escritor me tomaría un tiempito y lo reescribiría.
Pirmoji knygos pusės man pasirodė padrikoka. Be pagrindinio herojaus Ramiro čia pasirodo ir įdomus ginklanešio personažas, kuris - deja - paskui dingsta ir epizodiškai iškyla tik knygos pabaigoje. Nuo vidurio knyga tarsi įgauna pagreitį, bet, manau, kad autoriui vis dėlto nepavyko parašyti efektingos atomazgos ir įtikinamo finalo. Knygoje daug peizažų, aplinkos aprašymų. Man pasirodė, kad kartais tuo imama piktnaudžiauti, tiesiog užsižaidžiama. Nors esama ir labai vykusių atkarpėlių. Pavyzdžiui, pastraipa, skirta senajam Toledo miestui:
"Toledas jį pavergė mįslingumu. Jis buvo suvis nepanašus į Ramiro gimtąjį miestą. Mažytė Avila atrodė aiški ir suprantama. O čia lengvai galėjai pasiklysti painiose gatvių arabeskose. Dangų Tolede visada matei tarsi iš gilaus griovio; sodrus aukštybių mėlis lyg ryški juosta driekėsi tarp dviejų eilių juodų stogų, pakibusių virš gatvės. Siaurose it koridoriai gatvelėse namų fasadai visuomet buvo tamsūs, ir tik pačiam viršuje, ant balto tinko, degte degė saulės ruožas."
Esama knygoje ir ispanų literatūrinei tradicijai būdingos aistros, įdomūs inkvizicijos aprašymai, yra ir meilės ir t.t. Bet... man pritrūko visa sujungiančios sustyguotos dramaturgijos. Taigi vertinčiau kukliai - intervalu nuo 2,5 iki 3.
Autor dueño de una prosa rica en detalladas descripciones, munida de un amplio vocabulario que nos recuerda la riqueza - y la grandeza - del idioma castellano, Enrique Larreta nos presenta en esta obra la historia de vida de un personaje que busca la gloria, a pesar y en virtud de las circunstancias que se le presentan. Buscándolo o no, creo que este trabajo fue pionero en su época, en la utilización de recursos que supo combinar ingeniosamente con el estilo literario español que vuelca el autor en sus páginas. Situar los hechos en un marco histórico, hacer interactuar al personaje con tales hechos, el roce con figuras reconocidas pero sin acentuar las relaciones. Y es, asimismo, una novela psicológica.
Ciertamente a los ojos del lector contemporáneo habrá pasajes más o menos extensos, que de alguna manera promueven un contraste austero no obstante la abundancia de descripciones.
Al estilo de los críticos de best-sellers (pero al revés), podemos decir que Pérez-Reverte con su Capitán Alatriste y Graham Greene con sus turbados protagonistas encuentran en "La gloria de Don Ramiro" un sólido antecedente.
Sinceramente me costó muchísimo terminar esta novela. La prosa es terriblemente descriptiva, intencionalmente emula la prosa española del siglo de oro (lo cual, siendo que la escribió un porteño a principios del siglo XX, jamás podía salir bien) y la historia es aburrida, los personajes unidimensionales... No consiguió nunca atraparme, excepto quizás en la escena del auto de fe, que está bastante lograda, pero no podía dejar de preguntarme todo el tiempo si Larreta en el fondo no estaba de acuerdo con la Inquisición por cómo presenta la ceremonia como inspirada por la justicia divina. No me gustó, en fin.
Il est difficile de comprendre pourquoi ce roman a eu une énorme réussite de librairie avant la première grande guerre mondiale car le héros est fortement repugnant. Don Ramiro est un salaud peu doué d'intelligence. Il livre son amante à l'inquisition et il tue la femme qu'il veut épouser avant de se consacrer à Sainte Rose de Lima peu avant sa mort. Possiblement, le public voulait à l'époque un roman qui mettait en lumière les mauvais effets d'une education catholique.
Par contre, il faut reconnaitre que ce roman offrait beaucoup de plaisirs à tous ceux qui voudrait se plonger dans l'ambiance del Sigo d'Oro. Parmi d'autres choses, on y touche la révolte des Maurisques, la colonisation du nouveau monde, la grogne des nobles contre Felipe II, la construction de l'Escurial, l'inquisition, la guerre d'Indépendance aux Pays Bas, la Contre-Reforme et la guerre avec l'Angleterre.
Malgré un protagonist abjecte, La Gloria de Don Ramiro a beaucoup bons moments. Néanmoins, il faut avoir une forte interet dans l'histoire espagnole pour y prendre plaisir.
First of all, I read this in English, as a free download from the Library of India, on my Kindle. There were typos throughout the novel, but not that kept me from getting the meaning. I read this after visiting the home of the author in Argentina and I wish he had written a book about his own country, instead of writing about Spain at the time of Phillip II. Apparently he lived in Madrid for 5 years to research it. I am not fond of the Spanish Inquisition so I cannot say that I enjoyed the book.