Federico nació en Montevideo, Uruguay, en 1972. Ha publicado una veintena de novelas infantiles y juveniles en Uruguay, Argentina, Paraguay y Colombia y ha ganado el Premio Nacional de Literatura y el Bartolomé Hidalgo de la Cámara Uruguaya del Libro.
Entre sus libros se pueden mencionar: Martina Valiente, Lo que aprendí acerca de novias y fútbol, El colegio de los chicos perfectos, Música de vampyros, El bosque, Tatuajes Rojos, Papá no es punk, Cucarachas rocanroleras y Las ventanas invisibles. También trabajó ocasionalmente como guionista para radio y escribió el guión del largometraje animado Anina.
Las temáticas de sus libros incluyen elementos realistas como fantásticos. También, escribe regularmente en escaramuza.com.uy, y es docente de inglés y sociólogo.
Lo empecé a leer porque a mi novio le encantó la historia excepto el final. A mi me pareció lo mismo. Te re engancha y es re buena premisa. Un colegio en el que la mayoría de sus alumnos parecen ser perfectos, un protagonista y grupo de amigues que no encajan. Hay algo raro sucediendo en ese colegio. Mi problema fue cómo se resolvió, muy sacado de la manga todo. El desenlace podría haber sido mucho mejor sin irse tan a cualquier lado. Igualmente lo recomendaría y regalaría a un niñe/adolescente.
El libro estuvo genial. Un chico es cambiado de liceo por su madre y que cree que un cambio de ambiente y de aire lo van a ayudar a que mejore su rendimiento. El nuevo instituto es algo raro, los estudiantes parecen perfectos, las reglas son muy estrictas y cada tanto un alumno es llamado por la directora (no se sabe por qué). Lo que de sabe es que después de volver comienzan a actuar como los chicos perfectos del colegio. Son una especie de robot que parece no sentir. Llevados por la curiosidad, Alejandro y Mariana deciden averiguar qué es lo que está pasando y qué está tramando todo el personal. Allí descubren el secreto y tienen que buscar la forma de acabar con lo que se está haciendo. Me gustó que tuviera bastante acción y la forma en la que se desarrolla la historia. Pero ¿el final? Fue muy abrupto para mí. Fue como: "listo, ya terminó todo, nos vamos a casa". Esperaba algo diferente.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Mi libro favorito de la infancia. Lo leo siempre que puedo. Definitivamente las historias de Federico Ivanier siempre tendrán un lugar especial en mi corazón. Y tengo la sospecha de que aunque tenga 50 años, seguiré leyendo este libro y me seguirá encantado de la misma forma que la primera vez que lo leí.
Recuerdo leerlo en la biblioteca de la escuela, era un salón lleno de libros donde había una alfombra gigante en el piso donde todos nos sentabamos allí y estábamos al rededor de una hora leyendo algún libro.
Es una novela juvenil que mezcla misterio y humor en un colegio donde nada es tan perfecto como parece. Federico Ivanier nos muestra de una forma natural la presión de encajar y buscar tu identidad en un ambiente lleno de secretos.
Siempre es lindo volver a leer a Ivanier. Me sigue pareciendo loco que los lugares geográficos son tan cercanos a mí (cuadras, nada más). Hay preguntas que quedaron sin resolver y que podrían generar un segundo libro o un capítulo extra. Me gustó, fin.
Jaja, este libro lo leí hace años. Es muy bueno, pero muy fantasioso, osea, a tal punto que ya es como, "Ta si esto es pura mentira" osea, no te da esa cosa de verdad. El final muy traído de los pelo pero bué. Tiene un giro de tuerca interesante, y es disfrutable.