El libro nos ayuda a ver que, así como en el pasado, cada palabra de Dios se cumplió; en el presente y futuro, también se realizará sin falta. Y es que las palabras de Jeremías también tienen un cumplimiento en nuestros días , ya que hoy también se adora a dioses falsos y el ser humano se comporta tan libertinamente y tan cruelmente, como si pensara que Jehová no pudiera vernos. Por lo tanto, el ejemplo de Jeremías nos muestra que Dios sí está anuente a lo que ocurre en la tierra, van a suceder grandes cambios y si somos sabios, nos ajustaremos a sus mandatos ahora que nos da la oportunidad. La paciencia que tiene con nosotros es muestra de su amor y da valor y fuerzas a cada siervo fiel, para estar a la altura de la situación por más dura que parezca. Como Jeremías, debemos confiar en él y obedecer.