Una recopilación de 12 conferencias radiales - hecho que ya de por si resulta curioso como soporte de divulgación de la filosofía. Parecería una introducción a la filosofía, pero no lo es tanto, pues aquí están expuestas ideas propias del autor que a mi parecer trata de conectar ideas de Kant con ideas de Kierkegaard en materia de ontología, epistemología y filosofía de la existencia, también contiene una 'filosofía de la historia'.
Resalto algunas:
*El Circunvalante - otra forma de explicar el Noúmeno mediante un tomar consciencia de que estamos siempre limitados a la experiencia sujeto que observa objetos, que al observarlos los separa del mundo, los defines o demarca de lo demás. Este demás es el Circunvalante, aquello que no se encuentra definido a la hora de observar sino tan sólo por no ser lo observado. El Circunvalente es la totalidad del mundo, ese mundo al que también pertenece el sujeto pero en tanto el sujeto no puede observar el Circunvalante - pues es lo no-observado - está limitado en su comprensión de la totalidad, sólo puede imaginar ser un observador externo, pero nunca lo es.
*La libertad de elegir o individualismo "dependiente" - el autor nos hace notar que lo que llamamos libertad es una condición dada, una gracia (¿de Dios?), no depende de nosotros en origen, no la creó el individuo que la ejerce, y que los conceptos de libertad independiente o autosuficiente son falaces, la deificación del individuo es una pretensión irreal o irracional aunque pretenda asentarse en la razón en algún caso. A mi forma de ver, este es un individualismo sano, sensato de nuestros límites, grato con aquello que nos es inmerecido y disfrutamos.
*Todo esto previamente dicho da paso a que la fe en Dios, un Dios filosófico no uno revelado, sea necesario para una mejor comprensión del mundo y de la vida propia. Este Dios filosófico es una condición ontológica y una condición existencial (ver los dos ítems anteriores), y aun cuando no tengamos pruebas empíricas de su existencia, filosóficamente podemos si bien no necesariamente creer ciegamente (que esto ya sería una decisión personal más allá de la filosofía), si entender la fe en el mismo. Esta fe además ayuda a las ciencias a nivel epistemológico, en tanto, entre los grandes errores de la historia de la ontología ha sido atribuir a objetos limitados el principio original y absoluto del mundo (en los presocráticos, los "cuatro elementos" por ejemplo), y este error se repite varias veces en la historia, por lo que una fe en Dios (reitero, un Dios filosófico) pone fuera del plano de lo limitado de nuestra comprensión del mundo (epistemología) y de fenómenos "evanescentes" del mundo (ontología) el principio absoluto de todo lo que existe. Dicho de otro otro modo, un Dios permanente que genera un mundo impermanente, es un concepto permite que la ciencia no se deifique y que se haya en ella constante dialéctica y así avance el conocimiento científico. Jaspers dice que el Génesis y el Apocalipsis pueden ser resignificados como metáforas de esta idea, el mundo cambia y se "desvanece" todo el tiempo pero su generador es permanente.
*La Ilustración verdadera y la Ilustración falsa - la primera es la de aquellos ilustrados que se hayan en contante cuestionamiento de sus propias doctrinas y convicciones, mientras la falsa es la que toma algún elemento del mundo o de la vida y lo deifica (estoy usando aquí mis propias palabras). Dios se manifiesta a través de la consciencia del individuo - esto es similar a lo que dicen las tradiciones místicas - y el individuo siempre está descubriendo el camino de Dios (a través de esta fe 'filosófica'), que es para un momento determinado, que puede cambiar -o lo que cambia es nuestra comprensión de ese camino- por lo que la libertad de consciencia es la forma en que la voluntad de Dios se hace presente el mundo, y el "error" en interpretar a Dios es parte de este camino por lo que no debe estar prohibido pues no acerca e Él. Aquellas corrientes "anti-modernistas", enemigas de la Ilustración verdadera, no hacen más que oponerse a Dios y ponerse del lado de la autoridad de los hombres que dicen transmitir sus revelaciones a otros hombres sin dejarlos a ellos seguir su camino hacia Dios. Dicho de otra forma, los religiosos teocráticos son enemigos del camino de la fe en Dios, no creen en ella, creen en la autoridad de otros hombres.
*Algo de filosofía de la historia - El Tiempo Axial: este es posiblemente el término más famoso de Jaspers en la historia del pensamiento. Nos dice que entre el año 200 a 800 Antes de Cristo en Occidente (en principio el Mediterráneo Oriental), la Antigua India y la Antigua China, por separado pero de forma simultánea hubo una gran revolución del pensamiento del que salieron las principales doctrinas filosóficas y religiosas del los siguientes siglos hasta la actualidad (filosofía griega, abrahamismo, brahmanismo y budismo, taoismo y confucianismo). Originada por hombres innovadores que confiaban en su razón y/o en sus propias convicciones por encima del que había sido el pensamiento tradicional mítico y estable por milenos desde los oscuros orígenes de la Humanidad. También nos dice que el término Historia Universal, pese a ser usado convencionalmente como recopilación de la Historia de la Humanidad, debería ser más bien usado para referirse sólo a la Era Contemporánea donde toda la Humanidad está al fin conectada (transporte, medios de comunicación, aunque Jaspers no usó este término hoy en día diríamos "globalización") y que sólo ahora toda la especie tiene una Historia compartida. Tendríamos así una Prehistoria de decenas o cientos de miles de años, una Historia que abarca 5000 años que es una suma de historias aisladas de civilizaciones, y una Historia Universal que recién inicia.
En algunos capítulos hay temas que vuelven a surgir. No siempre la lectura es sencilla, o quizás se deba a la traducción. Pero con algo de paciencia al inicio se deja leer el resto, una vez que uno entiende los conceptos clave. El libro es breve. Tiene momentos de reflexión muy profundos si uno se toma el tiempo para asimilarlos. Al final de la obra hay un apéndice de la propia sugerencia sobre cómo debe alguien aprender filosofía - de forma práctica, de forma objetiva y de forma histórica, según la propia clasificación del autor.