Marie-Janine Calic schlägt in diesem Buch analytische Schneisen in die faszinierende Geschichte Jugoslawiens und legt die erste Gesamtdarstellung in deutscher Sprache seit der Auflösung des Vielvölkerstaates vor.
Warum ist Jugoslawien zerfallen? War der gewaltsame Untergang unvermeidlich? Warum hat der heterogene Staat dann überhaupt so lange überlebt? Dieses Buch analysiert, warum und unter welchen Umständen Jugoslawien entstand, was den Vielvölkerstaat über siebzig Jahre zusammenhielt und weshalb er sich schließlich gewaltsam auflöste. Im Mittelpunkt stehen die um die Wende zum 20. Jahrhundert einsetzenden fundamentalen Wandlungsprozesse, die die Ideologien, politischen Systeme, wirtschaftlich-sozialen Beziehungen sowie die Lebensweisen in ganz Europa nachhaltig prägten und auch Jugoslawien im Laufe des 20. Jahrhunderts von einer Agrar- in eine moderne Industriegesellschaft verwandelten. Dadurch wird die jugoslawische Geschichte in die europäische Geschichte mit all ihren wechselseitigen Verflechtungen eingebettet und das Klischeebild des rückständigen, mit unauflösbaren Nationalitätenkonflikten belasteten Balkans korrigiert.
Marie-Janine Calic is Professor of Eastern and Southeastern European History at Ludwig Maximilian University in Munich. She was previously a senior research associate at the German Institute for International and Security Affairs (SWP) in Ebenhausen and Berlin. On secondment from the SWP, she served as a political adviser to the Special Coordinator of the Stability Pact for Southeastern Europe in Brussels and for the UN Special Representative for the Former Yugoslavia in Zagreb. She is the editor of the journal Südosteuropa. She has published and lectured extensively about the Balkans and is a regular commentator on Balkan affairs for the media. Her main areas of research include the modern history of Southeastern Europe in the 19th and 20th centuries, the break-up of Yugoslavia, and European Balkan politics.
Ovo je važna i dragocena knjiga koja mi je dala mnoge važne, nedostajuće puzle jugoslovenske slagalice. Ipak, istorija je nezavršiva zagonetka i često je korisnije prikupiti što više pouzdanih podataka, nego ih posložiti. Mari-Žanin Čalić je, zapravo, najviše uspela u tome što je dobro pogodila otvaranje pitanja i pripremila teren za dalja razmatranja. Napisavši knjigu koja je u najvećoj meri sinteza prethodnih istraživanja, dala je i mnoge originalne uvide, naročito u kontekstu najnovije istorije. Posebno je dobro što se, osim političkom istorijom, autorka bavi i istorijom privrede, kulture i privatnog života, čime se daje prekopotrebna šira slika. Ponegde, naravno, dolazi do nekih nepreciznosti, što je nužnost svakog štiva ovakvog tipa. One, ipak, nisu toliko učestale da kvare celokupan utisak o knjizi, a često je na njih i ukazano u okviru napomena prevodilaca i priređivača. Ipak, utisak može pokvariti ponegde kolokvijalan stil i slaba lektura, ali ni to nije presudno.
Ono što pak jeste, jeste što su ovde istorijske (ne)prilike prikazane kroz dugo trajanje, kao i što se u tom svetlu niko ne oseća udobno – ni zagovornici ni protivnici Jugoslavije. Jugoslavija je ujedno i blistava utopija i tempirana bomba, ne naizmenično, nego istovremeno.
Mračna je to priča, a nije morala biti.
O detaljima ovde neću, da ne palim već zapaljene duše.
Quien me conoce más o menos bien sabe que, desde púbero, he tenido una fijación harto particular en torno a todo lo relacionado con Yugoslavia. Sin embargo, dado que mis acercamientos al fenómeno yugoslavo han sido informales desde mi deserción de las relaciones internacionales, sentí que era un buen momento para retomar el tema desde una perspectiva académica.
Este volumen fue escrito por la historiadora alemana Marie-Janine Calic, quien trabajó para, entre otros, la Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (UNPROFOR) y el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY). De entrada, tengo que destacar que percibo como si éste trabajo formara parte de la colección de Historias Mínimas del Colegio de México, en el sentido de que, ocasionalmente, se siente apresurado el asunto.
Si bien el texto arranca con un muy pertinente análisis de la situación regional y sus aspectos socioeconómico-políticos, retomaré, para efectos de esta reseña, sólo aspectos posteriores a la Segunda Guerra Mundial que me parecieron particularmente interesantes. En primer lugar, Calic comenta que fueron cuatro los fenómenos estructurales arraigados que influyeron en el desarrollo de Yugoslavia durante el siglo XX: 1) diversidad étnica y religiosa; 2) un importante atraso con respecto a Europa occidental y central; 3) la exposición a la influencia de grandes poderes rivales; 4) disparidades regionales que se traducían en sentimientos de discriminación.
Con el fin de la guerra, los comunistas lograron hacerse del poder en el nuevo Estado. Para ello, el modelo de socialismo instaurado fue una mélange de conceptos y nociones modernas, cuya meta de lograr la justicia y la modernidad misma por medio de una extensa intervención social se basaba, evidentemente, en el dogma comunista marxista, pero a su vez incorporaba valores, principios, y prácticas liberales-burgueses. En particular, destaca el hecho de que, a diferencia del gobierno del bloque soviético, el de Josip Broz, ‘Tito’, poseía auténtica legitimidad… aunque ésta se fue perdiendo con el tiempo para luego resurgir en el marco de la infame jugostalgija.
El proyecto de socialismo yugoslavo instituido por Tito tenía como componente axial el lema de “hermandad y unidad” (bratstvo i jedinstvo). Establecido como piedra angular sobre la cual cimentar el ambicioso proyecto de la federación yugoslava, el slogan tenía una función romántica, se trataba de un sueño muy bonito pero que a la larga resultó insuficiente y en cierta forma inadecuado. Y es que, si bien, en el origen existía un deseo por superar el atraso en la región, era precisamente la naturaleza primordialmente agraria de sus sociedades el indicador de que los proponentes del proyecto carecían de la estructura social requerida para el éxito. Y si bien la fundación del estado yugoslavo no fue precisamente una creación "artificial", al momento de la unificación en 1918 ya era tarde para que las diferentes identidades de la región lograran integrarse. Lo que tuvo lugar, entonces, fue un experimento que combinaba conceptos de identidad e ideologías nacionales rivales e incluso contradictorias, lo cual dio como resultado una tensión entre la necesidad de una identidad cultural y el pensamiento racional progresista al que se aspiraba. En opinión de Calic, ni la Ustaše fascista ni los comunistas habrían tenido oportunidad de llegar al poder de no haber sido por Hitler y su inhumana invasión de Europa. La autora comenta que su conclusión trágica es que no fue sino la democratización la que catalizó el proceso de polarización y desintegración, que considera común en estados étnicamente diversos.
Con el pasar el tiempo se hizo más evidente que existía una diferencia enorme entre las repúblicas más afines a Occidente —Eslovenia y Croacia—, cuyo crecimiento económico y desarrollo infraestructural y social contrastaba diametralmente con las regiones más empobrecidas, mayormente rurales, y de mayor raigambre a la tradición, especialmente la república bosnia y la región autónoma de Kosovo. De hecho, el contraste llegó a tales niveles durante la década de los 60 que un pequeño porcentaje del producto nacional bruto se destinaba a nivelar las condiciones subdesarrolladas al sur de la federación, lo que eventualmente generó cierta fricción nacionalista, muy a pesar de los esfuerzos del Mariscal Tito por mantener la unidad y fomentar una identidad compartida por todos los eslavos del mediodía.
Llegada la década de los 70, el aparato comunista perdía legitimidad y las actitudes nacionalistas, condenadas desde arriba y en primer lugar por el mismísimo Tito, comenzaban a florecer. Para los años ochenta y con el grave error que cometió Tito de morirse sin dejar heredero al trono —comentario de la autora, no es chistosada mía—, el aparato comenzó a desestabilizarse a grado tal que las rupturas se hicieron manifiestas y las señales de peligro comenzaban a asomarse. El proceso de balcanización había comenzado.
Con la caída de la Unión Soviética y conforme los sistemas comunistas del bloque oriental se convertían en formas de gobierno democráticas, los nacionalismos violentos comenzaban a hervir en las repúblicas y en Kosovo, la región autónoma a la que se le otorgó todo excepto el rango de república y derecho a secesión, una de las herencias más lamentables del difunto Mariscal. El colapso de Yugoslavia en forma se dio llegada la década de los 90, habiendo ascendido al poder Slobodan Milošević en Belgrado, y las repúblicas de Eslovenia y Croacia declararon sus independencias. Con la fractura de la República Federal llegaron las atrocidades que constituyeron las guerras yugoslavas y que, en mi opinión, Tito habría calificado de “fratricidas”. Sin embargo, para las diferentes nacionalidades que habían estado cociéndose durante la última década, el conflicto tenía una raison d’être en función de una percibida amenaza a su existencia misma.
Calic elabora sobre lo que se entiende como el concepto de “limpieza étnica”, y habla sobre la participación de la gente en el conflicto. Es decir, quiénes y bajo qué motivaciones participaron porque, de manera importante, es menester destacar que las armas fueron tomadas no solamente por las Fuerzas Armadas, si no por la gente común y corriente que fue capaz de cometer las peores atrocidades auspiciadas por una atmósfera de disensión y el fomento al odio de la otredad, pero además de una otredad que fue construida cuidadosamente a tal grado que la matanza se dio incluso entre “amigos” y vecinos. Cabe destacar que gran cantidad de los partícipes, una vez terminado el conflicto, apelaron a la defensa de Nuremberg para justificarse. Al respecto, la autora comenta, muy pertinentemente, que cada persona tomó la decisión de actuar de la manera en que lo hizo habiendo tenido otras opciones. De hecho, en el cierre de su trabajo, Calic señala que: “Nadie puede utilizar la antropología, la estructura, la cultura, o la dinámica inherente de violencia para excusarse de su responsabilidad por crímenes de guerra y contra la humanidad, Nada era irreversible, nada era inevitable”.
A propósito de las contribuciones de la autora, ella dice que el nuevo orden político de la era post-yugoslava surgió como consecuencia de la fuerza militar de la misma manera en que evolucionó toda condición de estado en Europa. Sin embargo, también propone que las causas de la ruptura de Yugoslavia y las causas de que ésta ocurriera por medio de la fuerza militar son dos cuestiones diferentes cuyo análisis individual procede a exponer. Asimismo, se refiere a Bosnia-Herzegovina como el corazón roto de Yugoslavia que nunca pudo ser sanado, y donde todavía hoy impera la discordia interétnica a grado tal que la cultura bosnia musulmana, otrora tolerante y de mentalidad abierta, dio el paso a una islamización sistemática. No obstante, opina, es poco probable que ByH llegue a convertirse tal cual en un estado islámico. Sin embargo, sabemos, la situación actual en ese Estado prácticamente fallido aún alberga potencial para una desgracia más.
En varios momentos durante la lectura, me pareció difícil no percibir la actitud croata no solo como nacionalista egoísta, sino también victimista, dramática, y exagerada. Francamente encuentro deplorables las actividades de Franjo Tuđman con su revisionismo apologista sobre el colaboracionismo y el régimen del terror de la Ustaše. Y ni hablar de la necedad, en marzo del ’67, sobre la supuesta identidad de la variante croata como lengua literaria independiente ... Por otra parte, un dato que me sorprendió por completo es el hecho de que, aparentemente, el artículo 142 de la constitución croata vigente establece la prohibición de cualquier iniciativa de asociación o alianza interestatal que siquiera evoque la existencia de un estado eslavo meridional. So much for bratstvo i jedinstvo.
Quizás de una manera ingenua, todavía percibo los esfuerzos comunistas como nobles y necesarios. Pese a todas las canalladas que cometió Tito, sigue pareciéndome plausible que predicara con el ejemplo y que, lejos de gobernar como croata siendo parcial a su nacionalidad, pugnó continuamente contra la división de lo que consideraba el pueblo yugoslavo, contra los nacionalismos que, probablemente, sabía que tarde o temprano llevarían a la ruina del país. Esfuerzo loable, en mi opinión, especialmente en tiempos en los que nuestros gobernantes operan de forma contraria y siembran la disensión y cultivan odios entre los miembros del pueblo.
Ahora, aun cuando encontré el libro sumamente interesante, me parece que la prosa, si bien va al punto y cumple una función informativa bastante eficiente, llega a sentirse un poco tediosa, especialmente la primera mitad. En mi opinión, o le faltó creatividad a la autora o le faltó habilidad a la traductora, pues algo hizo falta para que todo el libro se pusiera sabroso. De hecho, fue la parte V, que arranca con la muerte de Tito, la que más disfruté. En entonces cuando el texto se torna un poco más narrativo y menos estadístico; lo mismo ocurre con la parte VI, correspondiente a la caída de Yugoslavia. Es en ellas y en las observaciones finales donde se encuentra la carnita, la parte nutritiva del trabajo de la autora.
Me gustó el libro, en general. Me quedo con la segunda mitad como la que más vale la pena —además de los mapas, las tablas, y la excelente y extensa bibliografía que se nos obsequia— pero el todo sigue siendo muy valioso. No me tomo la libertad de recomendarlo porque básicamente es un tema que no a muchos les interesa. Pero si tienen curiosidad, aunque quizás no tanto la disposición a aventarse todo el volumen, sí sugeriría que leyeran las observaciones finales.
I have been doing a lot of research lately on Yugoslavia; I have Croatian heritage, there is so much contradictory information out there, let alone rumours. It is hard to separate fact from fiction. This book, by and large, fixes that in an easily digestible manner.
Out of all of the ”History of Yugoslavia” books that I have read, none comes even close to this text.
Most books on the topic of Yugoslavia appear to start in the ”modern history” period and then go from there. This author has a very different take, and it pays dividends in the form of clarity for past and currents issues in the region.
The author starts as far back as records go, then go through to Yugoslavia’s demise. The difference is considerable; you can gain a better understanding of the deep-rooted problems, the questions of nationality, and how these differences translate into the current quagmire that is the Balkan States.
Whether you're studying or just interested in the topic of the former Yugoslavia, it’s troubled history, and the inevitable tensions exist/ed, then this is the book to read.
Knjiga je odličan pregled političkih, ekonomskih, i društvenih promena u Jugoslaviji. Kao i svaki pregled, ona se ne udubljuje, ali daje odlične primere pokazatelja tih promena. U tom smislu, knjiga ne nudi originalne doprinose koliko sažima prethodne studije.
Međutim, poglavlja o smrti Jugoslavije su izuzetna i puna originalnih uvida u taj fenomen koji autorka stavlja u kontekst opšte krize moderne i razočarenja u progres. Društva Jugoslavije su znala sve o krizi a ništa o tome kako da izađu iz nje, što u mnogome sliči slici globalne krize današnjice.
Um excelente livro que demonstra com maestria e uma abundância de detalhes e fontes as grandezas e limitações da experiência iugosláva, assim como a tragédia de seu colapso.
If you speak German (there is no English translation, sadly), and are interested in the history of Eastern Europe (which, as recent events have shown, it’s rather helpful to be), this book is a must read. Calic, professor for Eastern European history at Ludwig Maximilian University in Munich, traces the history of Yugoslavia beginning with the conflict and wars at the turn of the century that would lead to WWI, then to the formation of the first Yugoslavia. It existed from 1918 to 1941 and was built from territories of the former Habsburg monarchy and the Kingdom of Serbia. The destruction of WWII lead to the strengthening of the communists under their leader Tito. He remained the central figure of the Socialist Federal Republic of Yugoslavia, and his attempt to remain independent between the two blocs of the Cold War makes for a fascinating read.
Throughly researched history of Yugoslavia, covering both politics and culture. Unlike other books on the subject, the wars associated with the dissolution of Yugoslavia are not a central theme, nor forshadowed in coverage of earlier periods. (I'm guessing some marketer wrote the back cover which starts with The Question: "Why did Yugoslavia fall apart?"). Instead, all phases of Yugoslav history are treated in their own right, rather than as precursors to the wars of dissolution in the 1990s.
un libro muy completo que da una mirada larga sobre la historia de naciones e identidades. Me pregunto qué de tanto de lo que leí recordaré. Me queda claro que a partir de ahí puedo comenzar a mirar más en detalle la historia, así que el libro cumple su propuesta. Una historia de muchas. la historia de Yugoslavia es la historia de la identidad. eslovenia y Croacia entraron a la unión europea también porque eran los más iletrados y los más ricos. Tito se murió en el momento adecuado. Mantuvo lo que había que mantener, pero unos años después y se le habría caído el sueño también. los Serbios han sido muy violentos en contra de sus compañeros balcanes, aunque Croacia ha tenido su parte también. Los bosniak son también musulmanes, pero no será un estado musulmán porque aunque religiosos no se entregan naturalmente a las prácticas de los estados islámicos, como a la lectura del Corán. los macedonios, montenegrinos y albaneses han estado dejados de lado. antes de la modernización, en algunos casos obligada, los bosnios eran feudales y tenían recursos gracias a que en granjas se hacían familias enteras a trabajar la tierra. luego la tierra se dividió, la gente se fue a la ciudad y empobrecieron. y la gente que se quedó en el campo no tuvo suficiente trabajo. el fiat 600 fue importante. el bloque soviético no llegó, Yugoslavia fue un estado neutro -y le pedía préstamos al bloque soviético y a occidente.
En un lenguaje claro, ameno y entretenido Calic te introduce, desde una cosmovisión multidimensional, a la historia, la cultura, la economía, las religiones, las similitudes y las diferencias de las entidades que conformaron lo que conocemos como Yugoslavia. La autora hace una retrospectiva de como surge la idea de unificar pueblos y sociedades tan diversas bajo una sola nación, tanto en su primera etapa como Monarquia como el experimento socialista bajo el mando de Tito. La autora a su vez nos cuenta los sucesos que llevaron a esta unificación y a su descomposición, de forma neutral y considerada hacia los horrorosos sucesos ocurridos tanto durante la Segunda Guerra Mundial como en las Guerras de los años 90. Lo más interesante de este relato es que tiene una dimensión muy humana donde nos cuenta no solo las grandes decisiones que se tomaban en los círculos burocráticos en Belgrado sino también la vida cotidiana y la interacción entre diferentes etnias y religiones tanto en el campo como en la ciudad. Leyendo esto a uno le da mucha pena ver como distintos pueblos que en su momento pudieron convivir en paz terminaron matándose unos a otros por ideas tan abstractas y superfluas. Pero así es la historia del mundo y los Balcanes son un punto más. Hoy Yugoslvia ya no existe pero su legado sigue impactando al devenir de las repúblicas independientes. La literatura es extensa pero este libro estoy seguro que se convertirá en lectura de referencia para todos aquellos que quieran sumergirse en la historia yugoslava, tanto académicos como el público en general. Desde que empecé a leerlo me sentí completamente atrapado por la narración y eso no pasa tan seguido en este tipo de libros, así que recomiendo aprovecharlo y vivirlo.
Sehr viel und sehr sachliche Informationen über zwei Länder, über die es leider nicht viel Literatur gibt. Das Ende bzw. das Fazit endet leider etwas abrupt
Auch endlich mal durch damit... Sehr Trocken, sehr langatmig und sehr wissenschaftlich gehalten, bietet aber einen durchaus interessanten und ausführlichen Blick auf sein Thema.