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Mal de amores cuenta la apasionada historia de Emilia Sauri y Daniel Cuenca, cuyas vidas se entreveran desde la mas tierna infancia y transcurren sobresaltadas por los avatares de la revolución Mexicana. Con maestría inigualable y cristalina ligereza, Ángeles Mastretta nos ofrece en estas paginas el vivido retrato de una mujer tan frágil como aguerrida, que asoma al mundo moderno despojándose de las ataduras y prejuicios de sus antecesoras. La protagonista de esta cautivante novela no sólo debe enfrentar los tradicionales problemas domésticos y femeninos, sino también los embates políticos de la vida de su país, motivo por el cual se ve obligada a llevar una doble existencia para seguir siendo fiel, contra viento y marea, a su primer amor.
Ángeles Mastretta (Puebla, 1949) se graduó en Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. En 1985 publico su primera novela, Arráncame la vida, que obtuvo el Premio Mazatlán en México y se convirtió en un verdadero fenómeno de crítica y ventas, tanto en el mundo de habla hispana como en sucesivas traducciones a once idiomas. Ha publicado también los libros de relatos: Mujeres de ojos grandes (1990), Puerto libre (1994) y El mundo iluminado (1998). En 1997, su novela Mal de amores (1995) obtuvo el Premio Rómulo Gallegos.
350 pages, Paperback
First published January 1, 1931
Niña, yo te deseo la locura, el valor, los anhelos, la impaciencia. Te deseo la fortuna de los amores y el delirio de la soledad. Te deseo el gusto por los cometas, por el agua y los ojos de un hombre audaz. Te deseo la inteligencia y el ingenio. Te deseo una mirada curiosa, una nariz con memoria, una boca que sonría y maldiga con precisión divina, unas piernas que no envejezcan, un llanto que te devuelva la entereza. Te deseo el sentido del tiempo que tienen las estrellas, el temple de las hormigas, la duda de los templos. Te deseo la fe en los augurios, en la voz de los muertos, en la boca de los aventureros, en la paz de los hombres que olvidan su destino, en la fuerza de tus recuerdos y en el futuro como la promesa donde cabe todo lo que aún no te sucede. Amén.