Más que un libro con un planteamiento, desarrollo y conclusiones, es un conjunto de artículos cortos (10 a 15 páginas). Creo que todos los libros que he leído de Zizek son así. Supongo que irá escribiendo cada vez que un tema le surge en su vida y cuando tiene varios los publica. Como autor me gusta, es una izquierda que critica las inconsistencias de la izquierda y de la modernidad. En este libro, sobre todo, habla de las contradicciones de una izquierda multicultural y tolerante. El libro más que una defensa de la intolerancia es una crítica a la tolerancia. La identifica con una pasividad, una despolitización de muchos aspectos de la vida, entre ellos la economía, que son el caldo de cultivo perfecto para el capitalismo.
Al principio del libro dice que "el objetivo principal de la política antidemocrática es y siempre ha sido, por definición, la despolitización", "cuando los excluidos (...) protestan contra la élite dominante, la verdadera apuesta no está en las reivindicaciones explícitas (aumentos salariales, mejores condiciones de trabajo...), sino en el derecho fundamental a ser escuchados y reconocidos como iguales en la discusión."
Imagina una manifestación en que la gente pide "Libertad para Menganito", y lo que el gobierno de ese lugar dice "Vale, liberamos a Menganito." La realidad es que esa manifestación no estaba pidiendo la liberación de Menganito, sino una reforma del código penal. Ahora aplica eso a las reivindicaciones de cualquier colectivo. Si se despolitiza la reivindicación y se hacen peticiones más concretas, sí, será más fácil conseguir que sean concedidas, pero no se cambiará el problema de base.
Zizek habla de varias formas de negación de la política:
- Ultrapolítica: recurre al modelo bélico, la política es una guerra social, una relación con el enemigo.
- Arhipolítica: opta por un modelo médico: la sociedad es un cuerpo compuesto y las divisiones sociales son las enfermedades de eseorganismo, aquello contra lo que hay que luchar. Nuestro enemigo es un cáncer que debe ser exterminado.
- Parapolítica: usa el modelo de la competición deportiva, se rige por determinadas normas aceptadas por todos.
- Metapolítica: recurre al proceidimiento instrumental científico-técnico.
- Postpolítica: acude al modelo de la negociación empresarial y del compromiso estratégico.
También hace la distinción entre el tonto y el pícaro:
- El tonto: es el simplón, bufón de la corte al que se le permite decir la verdad precisamente porque el poder perlocutorio de su decir está desautorizado: su palabra no tiene eficacia sociopolítica.
- El pícaro: es el cínico que dice públicamente la verdad, el estafador que intenta hacer pasar por honestidad la pública confesión de deshonestidad, el granuja que admite la necesidad de larepresión para preservar la estabilidad social.
"Caído el comunismo, el pícaro es el neoconservador defensor del libre mercado, aquel que rechaza crudamente toda forma de solidaridad social por ser improductiva expresión de sentimentalismos, mientras que el tonto es el crítico social <> y multiculturalista que, consus lúdicas pretensiones de <> el orden, en realidad lo apuntala." Choose your fight.
"Si la heterosexualidad en cuanto norma representa el orden global en función del cual cada sexo tiene su significado asignado, las reivindicaciones queer no son , simplemente, peticiones de reconocimiento de determinadas prácticas sexuales y estilos de vida en cuanto iguales a otros, sino que representan algo que sacude ese orden global y su lógica de jerarquización y exclusión. Precisamente por su <> respecto al orden existente, los queers representan la dimensión de lo universal (...). Judith Butler ha arremetido con fuerza contra la oposición abstracta y políticamente reductora entre lucha económica y lucha <> de los queers por su reconocimiento; lejos de ser <>, la forma social de la reproducción sexual está radicada en el centro mismo de las relaciones sociales de producción: la familia nuclear heterosexual es un componente clave y una condición esencial de las relaciones capitalista (...), de ahí que el modo en que la práctica política de los queers contesta y socava la normativizada heterosexualidad represente una amenaza potencial al modo de producción capitalista".
"Incluso la violencia excesiva e insensta tiene su propio mecanismo de conocimiento: la impotente reflexión cínica. Si a un skinhead que pega a los inmigrantes se le obliga a explicar sus razones de violencia (y fuera capaz de realizar una mínima reflexión teórica), se pondría a hablar inopinadamente como un trabajador social, un sociólogo o un psicólogo social, y a mencionar la crisis de la movilidad social, la creciente inseguridad, el derrumbe de la autoridad paterna, la falta de amor materno en su tierna infancia... nos ofrecería, en definitiva, una explicación psicológica más o menos exacta de su comportamiento, una explicación como las que gustan a los liberales ilustrados, deseosos de <> a los jóvenes violentos como trágicas víctimas de las condiciones sociales y familiares. Queda así invertida la clásica fórmula ilustrada que, desde Platón, viene concediendo eficacia a la crítica de la ideología (<>) (...) el skinhead violento <>."
"La multicultural y posmoderna <>, que pretende la coexistencia en tolerancia de grupos divididos en infinitos subgrupos (mujeres hispanas, homosexuales negros, varones blancos enfermos de sida, madres lesbianas...). Este continuo florecer de subgrupos e identidades híbridas, reivindicando cada uno su estilo de vida/su propia cultura, solo es posible y pensable en el marco de la globalización capitalista y, precisamente así, es como la globalización capitalista incide sobre nuestro sentimiento de pertenencia étnica o comunitaria: el único vínculo que une a todos esos grupos es el vínculo ddel capital, siempre dispuesto a satisface las demandas específicas de cada grupo o subgrupo (turismo gay, música hispana...)."
"Por un lado, el multiculturalismo liberal tolera al Otro mientras no sea un Otro REAL sino el Otro aséptico del saber ecológico posmoderno, de los ritos fascinantes, etc.; pero tan pronto como tiene que vérselas con el Otro REAL (el de la ablación, el de las mujeres veladas, el de la tortura hasta la muerte del enemigo...), con la manera en qu eel Otro regula la especificidad de su juissance, se acaba la tolerancia. Resulta significativo que el mismo multiculturalista que se opone por principio al eurocentrismo, se oponga también a la pena de muerte, descalificándola como rémora de un primitvo y bárbaro sentido de la venganza: precisamente entonces queda al descubierto su eurocentrismo."
Y al final del libro habla de por qué Dios es el tamagochi definitivo.