El autor es un catedrático universitario en la Universidad de Santiago de Compostela con una larga experiencia en la institución. Por lo que sabe muy bien de lo que habla. El libro está compuesto por múltiples columnas de periódico que este profesor fue publicando en El Correo Gallego, la Voz de Galicia, y otros diarios locales.
A lo largo de las diferentes páginas, se describe de una manera muy clara, y también muy irónica y socarrona, los múltiples problemas a los que se enfrenta la Universidad Española hoy en día. Han sido años despilfarrando dinero en infraestructuras, ampliando las plantillas como si no hubiera un mañana, y queriendo poner el cazo también en el reparto de beneficios que era la burbuja financiera durante las décadas de 1990 y 2000. De aquellos barros, estos lodos, y ahora la institución se enfrenta a graves problemas. En una institución hiperregulada, rigidísima en su funcionamiento, de los múltiples baremos de evaluación, de la que prácticamente nadie quiere hacerse responsable, lo que ocurre entre sus paredes bien podría dar para una serie de Netflix.
El autor a lo largo de las diferentes partes del libro hablará de la financiación, del profesorado (bendita criatura), de los méritos, de su comportamiento totalmente perverso e incentivado a aumentar su propio ego, del tamaño de las plantillas, de los costes, del alumnado, de los rectores, de los políticos... y de muchas cosas más.
Yo particularmente, me he reído mucho, y lo guardo como una de mis mejores lecturas del año.
El único pero es que las columnas en el periódico son ya un poco antiguas, ya que datan de 2010 - 2012, y el libro se queda sin recoger algunos de los grandes cambios que están sufriendo algunas universidades, como su gran adelgazamiento, o la naturaleza anglosajona de fichajes, mediante el programa Ikerbasque en el País Vasco, por ejemplo, donde gracias a este sistema ya hay profesores que solo investigan, y otros profesores que solo dan clase. Igual que en muchas universidades de EEUU.