Le stelle sono per l'edizione. Non vedevo l'ora di finirlo. Quel corpo 8 mi ha ammazzato: me e le storie di VM. Un fastidio ininterrotto che solo il grande amore per l'autore ha potuto spingermi a sopportare. Bisognerà recuperalo in altra, più decente, edizione. Lui, le sue storie di vecchi combattenti nostalgici e le folgoranti battute: "Possiamo fermarci a mangiare sull'autostrada". "Lei si nutre forse di benzina?"
Tre racconti inediti con protagonista un Carvalho più disincantato del solito. Storie di passati irrisolti, che tornano ad aggredire quelli che ormai sembrano vecchi innocui. Ogni volta Carvalho verrà a capo del mistero sotteso alla storia, ma il fine non sarà mai lieto.
Manuel Vázquez Montalbán vuelve a la carga con Pepe Carvalho para meter las manos directamente en el barro de la Transición española. A través de este volumen de relatos cortos, el autor deja un lado el misterio policial de siempre y apuesta por lo que él mismo llamaba una "novela-crónica". La historia nos sumerge en una España asustada por fantasmas muy reales del pasado, como el trauma del golpe de Estado del 23-F, donde los antiguos poderes de la dictadura se disfrazan con etiquetas modernas para seguir manejando los hilos en la nueva democracia. Carvalho se dedica a investigar casos muy diferentes, que van desde muertes extrañas en asilos de ancianos hasta los secretos de la masonería o peleas familiares por dinero, pero siempre con la política salpicando cada página. Lo mejor del libro es cómo retrata el desengaño de toda una época: el detective funciona como un observador cansado que ve cómo la sociedad decide olvidar sus principios morales con tal de sobrevivir políticamente. Con su habitual estilo lleno de ironía y esos necesarios momentos de buena cocina para escapar de la falsedad general, el autor nos regala un viaje brillante y muy directo por los secretos del Estado. Es una lectura que se siente incómodamente actual y que nos recuerda que la política marca para siempre la memoria de un país.
Vásquez Montalban en tres historias pone en valor y actualiza los cauces nunca resueltos del pasado. Sus personajes son fuertes, bien definidos, apasionantes tramas en torno a eventos y procesos que desde su "política ficción" llegan vitales. En Federico III de Castilla y León, las vueltas que poderes aparentemente muertos pueden aún provocar. En La guerra civil no ha terminado, la historia de una secta y un complot que se logra sostener toda la vida. Y, en Aquel 23 de febrero, las formas en que los hijos viven del pasado para sus miserables presentes.
Entretenido par de relatos (en mi edición, que es la que sacó El Mundo para su serie "Las novelas del verano" hace ya una buena cantidad de años, solo hay dos de los tres relatos que componen el título original) que me reconcilia con un personaje y una forma de escribir a los que había cogido cierta manía.
Este volumen de las aventuras del detective Pepe Carvalho reúne tres historias cortas en las que el investigador privado se ve envuelto en otros tantos misterios que se vinculan con acontecimientos harto relevantes de la historia reciente de España.
Con su combinación de pesimismo, ironía y gusto por la buena mesa, el autor reflexiona sobre ciertos aspectos de la evolución del país en los primeros años del regreso de la democracia, el riesgo de un retorno a la dictadura y las heridas de la guerra civil.
Es una obra corta que se lee, casi se devora, en muy poco tiempo, sirviendo como posible puerta de entrada al personaje y su mundo.
Novela menor que de otro autor sería mayor. Regresar a los años ochenta con historias muy breves relacionadas todas ellas con la guerra civil y aquella generación de perdedores que comenzaba a desaparecer. Para mí, cualquier novela en la que aparece Carvalho es sinónimo de disfrute. Entretenimiento para una tarde de verano.