Pol, un niño que no conoce a sus padres, es adoptado por un matrimonio que le regala una infancia llena de amor. A quienes él llama “tíos”.
Tío Luis, un hombre dedicado a las letras, dueño de la secreta Imprenta Babel, enseña a Pol todas las maravillas del oficio. En esa imprenta se imprimían -valga la redundancia- y distribuían textos prohibidos, poemas de Miguel Hernández, de Lorca, Machado, Neruda, Alberti…que las tropas de Franco habían ordenado que se destruyeran, para después ser distribuidas de manera clandestina por las primas de tío Luis.
Pol, junto con otros chicos del pueblo forman la pandilla del Décimo que le enseñarán el significado verdadero de la palabra amistad. Vivirán muchas aventuras y Pol conocerá el amor, pero de un día a otro todo eso le será arrancado…
Misterios, guerra, amor, amistad, literatura, son elementos que hacen de este libro algo maravilloso. De lo mejor que he leído en un rato.
Mi personaje preferido: Tío Luis y “El Rana”.