La investigación de un tema fascinante -al menos para mí, en este momento- y de ahí mi valoración, que no significa que deba hacerse una lectura acrítica sin considerar la complejidad del tema y sus matices y necesidad de discusión o ajustes necesarios. Más que un libro se trataba de un artículo largo por lo que podría haberse ido bastante más lejos en la discusión filosófica sobre todo del concepto de causalidad en física y de la relación estrecha que defiende con la posibilidad del conocimiento científico. Lo mismo podría decirse del retrato histórico-cultural del ambiente de la República de Weimar que afecta a los científicos que acabaron fundando la nueva rama conocida por "física cuántica", "mecánica cuántica" o "teoría cuántica". La influencia de la actitud anti-científica de la Lebensphilosophie como ideología neo-romántica en este periodo entre los científicos y la población educada (y, por otra parte, los trabajos del positivismo en filosofía) se me hace un tema interesantísimo y todavía vivo -trasposición de los temas mediante, con nuevos ismos e ideólogos-. Introducido por J.M. Sánchez Ron y numerosas e interesantísimas notas a pie de página. Se vuelve más tajante conforme avanza hacia el final. Su demostración podría haber sido menos apresurada, aunque no dudo que ha debido llevar mucho trabajo y muchas lecturas. Creo que será una piedra desde la que ampliar.
La identificación que encontramos aquí de algunos científicos, en sus propias palabras, con algunas ideologías anti-científicas y supersticiones de su época es asombrosa. Ya tenía alguna idea de las tendencias centrífugas de algunos físicos del siglo XX pero este trabajo me enriquece la visión y habrá tiempo para conocer más sobre el tema. La vinculación también existente entre tales posiciones y determinadas corrientes políticas algo contradictorias no se me hizo sorprendente por seguir el panorama análogo de nuestro presente.
Salgo conociendo un poco mejor a -ya personajes de nuestra cultura como- Einstein, Planck, Bohr, Heisenberg o Schröndinger, con aspectos que en relatos para un público amplio quedan ocultos o contandos en términos que a uno le dejan perplejo y pensando que la explicación no pudo haber sido convincente. Los aspectos históricos, religiosos, políticos o filosóficos de cada presente son muy importantes, y cuáles son las posiciones de los distintos agentes y con cuáles otras están en conflicto. Me quedé bien pegado al libro porque creo que llegó en un buen momento y llevo ya suficiente aprendizaje personal en filosofía y ciencia para no hacérseme un enigma ni un tostón. Recomendable.