Cierto azul es una novela que te hace hacer un alto y reflexionar sobre tu vida. El libro cuenta la historia de un niño ciego huérfano y cómo este es criado bajo los principios de un grupo de gatos callejeros liberales, integrantes de un grupo de jazz. Ellos tienen como principio el arte de la improvisación para sobrellevar la vida con sus situaciones buenas y difíciles, teniendo siempre como aliados a los amigos. Esto se da por medio de una metáfora sobre la improvisación musical:
"Improvisar es el arte de confiar en los otros. Mirá, vos tenés un tema, algo, simple, unos pocos compases, se lo das a tus amigos y ahí empieza la improvisación; vos confiás en que ellos van a hacer algo extraordinario con tu tema, así y nada más, sin partituras rígidas e inapelables, ni nada. Ehhh, bueno, no importa, lo urgente ahora es improvisar un plan para no morirnos de frío.
Los gatos le enseñan al niño cómo vivir una vida plena y optimista, pensando en positivo, a pesar de las situaciones que se pueda encontrar en el camino. Como parte de su crianza, tratan temas diversos y sentimientos universales como la soledad, la amistad, el amor, el miedo, lo pasajero que es el tiempo; además de lo que está destinado a ser, dándole un propósito a la vida.
Al fin y al cabo, no sabemos por qué ni para qué estamos aquí, por lo que sólo queda improvisar:
"[...] empezás a tocar una pieza y no sabés si la vas a terminar. Por eso solo queda improvisar. Futuro es el que inventamos para sostener esta incertidumbre de estar vivos."
Esta novela me ha hecho meditar sobre mi vida y todo lo que he pasado hasta llegar dónde estoy ahora, por eso la recomiendo y le doy 5 estrellas.