La Serbie l'heure des funrailles de Slobodan Milosevic : une mosaque de voix pour dire la douleur, la colre, la violence, la misre, la haine, les frustrations et les contradictions. Dans ce texte puissant d'Anglica Liddell, la souffrance collective est aussi douleur intime. Les personnages, victimes ou complices croiss la faveur d'une enqute mene par un jeune Occidental pour son pre, sont l'image de ce pays : meurtris jusque dans leur chair. Les filiations, plus qu'un repre, sont un tourment. Et les rencontres, plus qu'un change, sont un affrontement ou un rglement de comptes. La dcomposition d'un pays devient dconstruction du texte : les voix s'enchanent sans jamais vraiment parvenir se rpondre ; le langage cru et drangeant contraste avec le lyrisme des textes liturgiques placs en dbut de scnes. Artiste radicale, Anglica Liddell dflore notre bonne conscience et assne les mots que l'on ne veut pas entendre.
En los años ochenta Angélica Liddell Zoo, seudónimo de Catalina Angélica González Cano (Figueras, 1966), inicia su trayectoria artística como autora dramática. Tras cursar estudios de Sicología y Arte Dramático, forma en 1993 la compañía Atra Bilis en el entorno de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Con ella llevará a la escena sus propios textos, iniciándose así en la dirección, la escenografía y la interpretación. Su proyección hacia la creación escénica ha seguido desarrollándose desde entonces, adquiriendo, en paralelo a su producción dramática, mayor complejidad y calidad creativa. Al mismo tiempo que ha transitado por otros géneros literarios, como la narrativa y la poesía, se ha deslizado hacia el mundo del performance y la instalación, dimensiones con las que su obra teatral está estrechamente ligada. Sus diferentes desarrollos artísticos deben entenderse como expresión a distintos niveles de un mismo mundo poético y una original personalidad creadora. Tanto su escritura dramática como su poética escénica llevan un sello peculiar que las hace fácilmente distinguibles. Sin detrimento de su diversidad, puede afirmarse una vez más el tópico de que un creador es autor de una sola obra, que se constituye como variaciones sobre una serie de temas convertidos casi en obsesiones, lo que confiere a toda su producción una sorprendente unidad y coherencia estéticas.