Esta “estafa” literaria ha sido muy bien orquestada por la editorial. Y es con un título como ¿quién mató a Harry? La mayoría se habría imaginado que esto es una antología de relatos policíacos. ¡pues no! Por lo menos han tenido la decencia de aclararlo nada más empezar a leer. Pero esto tampoco es lo más molesto de todo.
Esta obra está coordinada por Elena Butragueño y Javier Goñi. Ambos escriben un relato basado en el mismo tema, con resultados dispares. La idea principal aquí era reunir a 10 escritores para que “descifraran un enigma”. Aquí empieza la segunda mentira. No hay ningún enigma que resolver. A cada autor se le ha dado una frase para que empiece su relato, pero absoluta libertad para continuarlo como quieran. Y hay que decir que los autores son de renombre en las letras españolas. Enrique Vilas-Matas, Elvira Lindo, Felipe Benítez Reyes, Fernando Aranoa, Luis Mateo Díez o Gustavo Martín Garzo, por nombrar algunos.
Como he dicho antes la colección de relatos que se presentan aquí solo tienen en común que han de empezar con una frase predeterminada. Cada uno trata de temas esencialmente distintos, aunque curiosamente similares. Así que aquí se explora la condición humana de muy diversas formas y cubriendo diferentes géneros. Por lo tanto tenemos problemas de pareja, infidelidades, traumas infantiles, suicidios, problemas de identidad y trabajos malditos conforman un universo rico, pero horriblemente pesado. Y es que siendo sincera los relatos por separado no valen demasiado. Juntos tampoco. Pero su ínfima calidad y tediosas tramas quedan camufladas bajo lo ecléctico de la antología.
Definitivamente leerse ¿Quién mató a Harry? No compensa en lo más mínimo. Es un buen experimento literario pero no termina de enganchar ni de gustar. Con estos cuentos quizás a Harry no le mató nadie. Quizás se quitó de en medio sólito para que su nombre no fuera asociado a semejante aberración.