El tema onfálico ha surcado la imaginación de los hombres desde hace milenios; no es menos cierto que la importancia del ombligo en cosmogonías y rituales ha sido un tema lateral en la historia de las religiones, cuando que debería ocupar un lugar privilegiado. Por eso Gutierre Tibón le ha dedicado sus estudiosos esfuerzos al ombligo; él mismo apunta el inicio de esta aventura intelectual: "Cuando, hace ya muchos años, supe que 'México' significa en náhuatl 'en el ombligo de la luna', quise descubrir la raíz de tan peregrina denominación." Dicha denominación no resultó, al final de la investigación, nada "peregrina", sino llena de sentido y de implicaciones. Uno de sus contenidos, latente o manifiesto según el caso, es el que consagra el ombligo como "centro erótico". A este aspecto del "saber onfálico" está dedicado el presente volumen.
Gutierre Tibón fue un escritor italomexicano. Escribió extensamente sobre temas de identidad cultural, mezclando las ideas de la antropología, la lingüística, la psicología, la filosofía, la etnología, la sociología y la ciencia política.
estaba paseando con un amigo por avenida corrientes y encontré este libro y me quedé "wtf"probablemente sea lo más bizarro que vaya a leer en el año pero ME ENCANTÓ
Este libro lo leí orque seguía en la lista de una colección llamada "Lecturas Mexicanas" publicada por el Fondo de Cultura Económica, y que en verdad estaban hipereconómicas ... No es una novela. Es un ensayo sobre el significado cultural que ha tenido el ombligo en la historia de la humanidad. Se narran las leyendas y los mitos de los antíguos egipcios y griegos alrededor de esta parte del cuerpo. También se diserta de lo que ocurriría si el ombligo no existiera. Pero se me hizo muy gracioso todo ese apartado de los tipos de ombligos que hay y en qué radica o no su belleza. Una de las cosas que me impresionó es que en cuestiones de ombligos, el tamaño sí importa, así que entre más grande el ombligo, y más profundo, más sexy será. me hace caer en la tentación de decir cómo es el mío, pero nooo. Es una buena lectura.
De erótico no tiene nada. Aunque me dio mucha risa leer que, gracias a un par de amigas que tenía quienes le confesaron con el mayor respeto y discreción, descubrió que el ombligo era una zona erógena y al ponerlo en su libro, contribuía al avance de la investigación científica. Estoy parafraseando, perdí la página en donde venía ese pasaje para citarlo.
Al principio me pareció un poco tediosa la lectura pero conforme fui avanzando el libro, y dándole su debido tiempo, fue más ameno el aprendizaje.
No es un género que acostumbre leer pero lo encontré muy interesante, ciertamente cultural y con referencias para entender el contexto actual sobre el pensamiento como sociedad acerca del ombligo.
Recuerdo que la primera vez que lo leí me gustó mucho y lo tenía en la lista de libros pendientes por conseguir (porque fue préstamo de la biblioteca de mi escuela). Tal vez mis gustos han cambiado y por eso le quité una estrella de la valoración original. Es un libro ameno y entretenido sobre refencias históricas del ombligo tanto en la escultura como en la literatura y en la moda actual (1970). Vale la pena darle una oportunidad al libro.