Puntuación final: 3'5.
Un largo silencio, de Ángeles Caso, es uno de esos libros que siempre veía en mi estantería y que siempre me acaba imponiendo de una forma u otra. Después de prácticamente un año, por fin sentí que era el momento de leer este libro y de sumergirme en la historia de la familia Vega.
En este libro nos situamos en el período de postguerra española. Las mujeres de la familia Vega regresan a su pueblo natal, del que huyeron cuando empezaba a estallar la guerra. El padre de la familia y el hermano han muerto, y a pesar de que todos los conocidos de la familia saben de qué pie cojean y cuál es su ideología, Letrita, la madre, sigue creyendo que todo estará tal y como lo dejaron cuando huyeron. Todo se desmorona cuando, al volver a la casa familiar, se dan cuenta de que no queda nada. Lo han perdido todo.
¿Qué haces cuando llevas tanto tiempo aferrándote a algo que ya no tienes?
A pesar de que Un largo silencio es un libro bastante cortito, la lectura se me ha hecho SÚPER interesante. Había intentado empezarlo varias veces, pero por algún motivo la historia no me acababa o sentía que no era mi momento de leerla, y siempre acababa devolviéndolo a la estantería. Esta vez, al leer los primeros capítulos, tuve la sensación de estar leyendo una historia totalmente diferente a la de las veces anteriores, y eso me animó muchísimo a seguir leyendo. Me he encontrado con una historia atrapante (a la vez que dura e interesante), que me ha hecho sentir DEMASIADAS cosas a la vez.
La historia de este libro se desarrolla en torno a las diferentes mujeres de la familia Vega. Por un lado tenemos capítulos más centrados en el presente, en cómo la familia intenta adaptarse a las nuevas circunstancias de su pueblo natal. Nada es como recordaban, todo ha cambiado, y la ideología que tienen todas hace que retomar las relaciones personales y buscar trabajos para llevar dinero a casa sea mucho más complicado de lo que habían imaginado en un principio. Por mucho que intenten rehacer su vida, las Vega siempre se encuentran con algún obstáculo que las hace sentirse decepcionadas y tristes al ver la nueva realidad en la que viven.
Por otro lado están los capítulos centrados en el pasado. En ellos vemos cómo la familia reacciona ante el estallido de la guerra, cómo vivían cada ataque al pueblo, y conocemos cómo era su vida antes de que decidieran dejarlo todo atrás. Gracias a esto también podemos ver el contraste tan fuerte que hay entre la vida que llevaban las Vega antes de la guerra, y la que llevan después.
A pesar de que la mayoría de los capítulos se centran en las vivencias de las Vega al completo, también hay capítulos que se centran específicamente en un miembro de la familia. Así, vamos conociendo mejor a las diferentes hermanas y vamos entendiendo las circunstancias personales de cada una: por qué se comportan así, qué es lo que las anima a seguir adelante, cuáles son sus traumas del pasado y cuáles sus esperanzas para el futuro... No solo eso, sino que también averiguamos qué pasó exactamente con los miembros de la familia ausentes, vemos qué papel tenían dentro de la familia, el camino que siguió cada uno...
A pesar de que la autora tiene un estilo narrativo que se basa sobre todo en descripciones, el libro no se me ha hecho nada pesado. Creo que las imágenes que narra la autora son súper potentes e impactantes, y que, a pesar de ser un libro lleno de nostalgia, de miedo y de dureza, las páginas te atrapan a medida que vas leyendo. Al final, solo quieres leer más, acompañar a esta familia hasta que todo esté bien y cada una haya encontrado su lugar.
Un largo silencio, de Ángeles Caso, es un libro de esos que no tienen final feliz. Es un libro crudo, triste, con momentos que te impactan y te dejan reflexionando mientras lees la línea una y otra vez. Es un libro real, que te enseña que, a veces, no existe ese final feliz que esperamos. Recomendado al 100%, especialmente si os gusta la literatura de postguerra.