La encantadora atmósfera de Valparaíso enmarca las lecturas de un adolescente que reproduce famosas cartas de amor para enamorar a una jovencita. El relato, que va desde la alegría al desencanto propios de la edad, logra conmover al lector, retratando fielmente ese difícil tránsito entre la niñez y la adultez. (Fuente: Editorial Universitaria)
Hay un momento en la vida para leer este (tipo de) libro, y me alegra haberlo leído en esa época, porque recuerdo que me gustó a pesar de que fue una lectura del colegio. Hoy que soy la profe asignándolo para la lectura del mes, me pareció bastante tedioso y Moncho un personaje un poco desagradable y algo patético, con su enamoramiento automático con las mujeres que le rodean y su afán de poeta sufrido (hoy ya nadie lee, sólo yo). De todas maneras, la lectura es bastante rápida y la ambientación en Valparaíso me gustó harto, también pude apreciar mejor las referencias intertextuales.
Todo bien con la localidad, forma de escribir, de como piensa el personaje principal ósea Moncho, pero STOP! los insinuos constantes de él hacia su prima me parecieron desagradables e innecesarios. Por muy estar en la adolescencia no pasa que te enamores de tus primos. Esto fue lo único que no me gusto del libro partió todo bien, nombrando localidades de Valparaíso, hubo temblores (algo típico en Chile), buena descripción de personajes pero esto no me lo esperaba.
Extraño. Es un libro ligerito, se te hace fácil leerlo y probar esta nuevo género poco explorado por mí fue enriquecedor. Si está bastante marcado por la época en que fue escrito, debido a sus creencias y tradiciones bastante avejentadas, pero desde luego fue una buena lectura. Refrescante.