Gracias a todos los niños que, transitando por una enfermedad, me enseñaron la auténtica entrega. Gracias, porque a partir de esa entrega pude empezar a sanar.Este libro cuenta parte de mi camino espiritual, que escribí mientras transcurría la pandemia del covid-19. Es la historia desde y hacia el fondo de mi corazón, de mi encuentro con la paz verdadera, a través de la caridad y la experiencia viva de que "el amor no pasará jamás"