Un libro para volver mil y un veces. Aquí, Gerard Vincent se burla de todo: de lo pequeño y lo grande, de lo magnánimo y pretencioso del ser que somos. Puestos entre paréntesis por Akenatón, un gato siamés de buena vida y difícil temperamento, el trajinar humano se siente menos grandilocuente y cada vez más ceñido al ropaje de la piel frágil que nos viste. Desvestidos de lujo y sublimes ropajes, el trasegar de nuestra especie por este humano no deja de ser anecdótico; cuando no tan solo un mal chiste —o uno muy bueno, dependiendo de cómo se vea—.
Cargado de un buen arsenal historiográfico (Vincent, traductor de Akenatón y verdadero artífice de la obra, leyó una buena colección de grandes clásicos de la historiografía frances), el libro es una delicia. Una obra vitalista y repleta de humor negro que, entre deslices humanos, deja ver que no somos tan grandes como creemos. Si acaso, somos otros animales más en busca de sentido y orientación en medio de tanta penumbra.
Es maravilloso en tantas cosas... pero sin duda le quitaría un capítulo completo. La historia puede ser contada desde otra mirada y no por ello dejar de ser Historia, no hay demasiada carga en su estilo y es muy ameno y gracioso de leer. Nada que ver con los libros de historia, y menos mal. Akenatón sin duda ha observado la humanidad.
Muy bueno y muy agradable final también, muy bello, estamos ante un asceta pensador, aunque yo cambiaría el nombre pues más que hablar de historia se pone a filosofar sobre algunos eventos muy precisos y no da precisamente un recorrido histórico completo si no puntual, tal vez. de ahí en más me gusta mucho la idea un observador objetivo que es capaz de expresar su opinión sin pertenecer a ningún grupo, lo que le da un toque divertido, interesante, irreverente.
interesante perspectiva desde la mente de un gato sobre los humanos, tiende a enfocarse demasiado en la religión y el sexo , pero me gustó la filosofía y teorías que presenta .
Pensaba mas en un relato pero en realidad son las reflexiones de un gato sobre los humanos. A veces no e tendía que apartados del libro no eran verdad. Igual, disfruté mucho de este libro.