Empezando mis vacaciones invernales, antes de retirarme de la facultad, me tome el momento para ir a por un libro que me resultará placentero leerlo durante mi descanso. Al llegar a la biblioteca, encuentro este libro junto a "1Q84" de Haruki Murakami. No me arrepiento de haberlo tomado, y leído. Pero me deja la ligera sensación de que quizás, la obra de Murakami pudo haberme dejado un mejor sabor.
He sido lector de literatura japonesa desde hace unos cuantos años, y realmente, los pocos que he leído, me han dejado grandes experiencia de lectura. Creo mi error ha sido sólo "estancarme" en obras de Murakami, y no abrir mi horizonte lo suficiente a otra variedad de autores japoneses.
Por su parte, Kyoichi Katayama, me ha dado una lectura y experiencia casi similar a la ofrecida por Murakami. Es curioso que ambos autores sean tan detallados en cuanto a su descripción de la vida cotidiana de los personajes, haciéndote sentir los escenarios de maneras increíbles, y graciosamente causándote apetito de vez en cuando con la amplia mención de platillos tradicionales de Japón.
Este libro ha sido agradable, de principio a fin. Una historia bastante ligera de digerir y personajes que realmente llegas a conocer durante la lectura. En momentos un poco fuera de contexto, con muchas referencias filosóficas a antiguos...filósofos...japoneses. Pienso que se necesita de previo conocimiento para comprender algunas.
Como siempre, personajes misteriosos, con actitudes no tan comunes en la sociedad, y con grandes problemas de adaptación, e incluso traumas del pasado.
Realmente el final ha dejado puerta abierta a distintas interpretaciones, y realmente yo no establezco un criterio aún.
Puedo decir fue agradable y recomiendo su lectura, no antes sin recomendar otros títulos.
"Pensó que los recuerdos eran como sueños, eran como la sombra de las nubes que proyectan unos rayos de sol cambiantes"