Recuerdo haber leído una versión más corta de este texto, sin embargo encontré otra más extensa, la cual me impresionó por los cuatro puntos siguientes:
1) Si uno no hablara de Dharma y de otros conceptos budistas, uno pensaría que está ante un texto cristiano, respecto del tema de la moralidad: no emborracharse, no fornicar, considerar que las tentaciones de la carne se combaten al considerar a la mujer un saco de inmundicias (los padres del desierto no hablan de otro modo).
2) Las descripciones del infierno budista, donde las penas son parecidas a las relatadas por Dante Alighieri.
3) La inanidad de todo estadio previo a la disolución en la nada o nirvana. Por muy excelso que sea el estadio en que viva, tarde o temprano se corromperá y caerá en un peor escenario.
4) El llamado al destinatario de esta carta a ayudar, tan pronto alcance la iluminación a liberar las almas de los cautivos del samsara, eso es lo único que vale la pena de reencarnar: salvar a los infortunados del ciclo del sufrimiento.
Debo confesar que me agradó este acercamiento al budismo. Supongo que algún otro texto me habría sido difícil de entender y me habría llevado a dejar el tema por la paz.