Al principio fue confuso, después muy gratificante. La composición rimaba en algunas ocasiones y en otras no, muy tincada, digno de la Violeta. Una vez que entendí eso, todo fluyó mejor. Respecto a la historia, no tengo ningún reparo. El libro es una maravilla, se merece la calificación máxima. Por unos momentos tenía que recordarme que no era Violeta la que estaba hablándome. Recordarla solo por su "gracias a la vida" es una reducción casi ofensiva. Una mujer celosa, impetuosa, patiperra e intensa, incluso al límite de la brutalidad en ocasiones. Pero por sobre todo, única.
Una de mis citas favoritas: "Porque yo vengo decidida a darme a conocer como símbolo de un arte desconocido en Europa. Mientras los demás chilenos sólo quieren aprender, yo deseo entregar". Y "Yo me sentí cada vez más lejos de mi tierra y más cerca de mi alma"