Dotada de una extraordinaria capacidad para comunicar conceptos profundos a través de imágenes sugerentes, Graciela Montes ha acompañado su obra creativa con una producción ensayística en la que problematiza su propia labor y el campo de la literatura y la edición. En este libro analiza el entrecruzamiento de la historia de la infancia y la literatura para niños, y pone en relieve las posibilidades generadoras de las relaciones niño-adulto y realidad-fantasía.
Este libro llego a mi de forma espontanea, algo que pocas veces me sucede porque suelo seguir recomendaciones y no ver un libro en la tienda y solo comprarlo. Me llamo la atención porque son ensayos sobre literatura infantil de una autorA, una autora latinoamericana (es decir, una joya). Me encanta como Graciela va explorando diferentes percepciones que tenemos de la infancia (o infancias, diría yo) y esta imagen que nos trae del corral es muy potente, un corral que protege pero también encierra, que mantiene al lobo alejado pero somete. A personas que trabajen con infancias (que es mi caso) les recomendaría mucho estos ensayos, porque reflexiona, apunta y presiona la llaga sobre como hemos concebido a lxs niñxs, como hemos "protegido y controlado" su literatura, como hemos corregido y abordado su oralidad y escritura. Los adultos somos responsables de las infancias.
"Aceptar que el mundo es variado y explorarlo con interés es un buen recurso contra toda forma de totalitarismo"
"Proteger y cuidar, disfrutar y jugar. Siempre y cuando no se deje de oscilar. Porque, sin el vaivén, la protección se convierte rápidamente en tutelaje, en vigilancia y en censura; el goce puede derivar en usufructo y violación."
Brillante. Todo el mundo debería leer este libro, a ver si logramos ser un poquito menos ogros ante las infancias que nos rodean y que tanto dependen de nuestra comprensión.
en estos ensayos queda muy claro que la visión que se tiene sobre la literatura infantil y juvenil es la misma visión que se tiene sobre la infancia y por eso es un libro revelador y profundo. Se agradece muchísimo la intervención especializada en este tipo de conversaciones que no se abordan con frecuencia.
Una interesantísima colección de ensayos sobre literatura infantil. En especial el segundo ("No hay como un buen ogro para comprender la infancia" y los dedicados a Andersen, Perraulty Carroll.
Preciosas reflexiones de Graciela Montes en torno a la recepción lectora de niños y niñas y a la importancia de los adultos como mediadores. Este libro es un referente en mi tesis doctoral.