La simbología del tatuaje del punto y coma busca representar a la persona que, pudiendo haber finalizado una frase a tiempo, decidió no hacerlo. Eso mismo le pasó a Alejandra, una psicóloga que tenía un proyecto de vida, unas ilusiones y unos objetivos, hasta que dejó de tenerlos. No atendió a las señales que su cuerpo le daba, hizo caso omiso de ellas. Y, para cuando detectó que algo le pasaba, ya tenía encima la enfermedad del siglo XXI, la depresión.
En este libro se describe el caso de una psicóloga que padece un trastorno depresivo. La exposición de los síntomas, las señales de alerta y la transición a través de una desgarradora historia de superación, no exenta de un sufrimiento extremo, arroja luz sobre las posibilidades de salida a esta enfermedad. En cada capítulo, la psicóloga Carol Marín ofrece pautas para afrontar este trastorno, incidiendo especialmente en la manera correcta de acompañar a un familar que padece este mal endémico.
Punto y coma arroja luz sobre un trastorno mental que cada año no solamente se lleva por delante a muchas personas, sino que deja tras de sí familias rotas por la desesperación de no saber ayudar a su ser querido a superar este duro camino, de una oscuridad absoluta. El libro que tienes entre manos pretende ser un auxilio para ambos.
Una redacción muy sencilla en tercera persona de la experiencia real de lo que es que te diagnostiquen depresión y enfrentarla. Yo con apenas 6 meses con el diagnóstico me identifiqué con todas las vivencias de Alejandra y también me identifiqué con la descripción de lo que se puede llegar a sentir y pensar. Las anotaciones de la Psicóloga me parecen muy importantes y acertadas para esta lectura. Lo recomiendo demasiado.