¿HASTA DÓNDE PUEDE LLEGAR LA LUCHA POR SER UNO MISMO?
UN AMOR TURBULENTO, UN DESEO VORAZ Y SED DE VENGANZA.
Óscar tiene muy claro que le gustan los chicos, pero solo habla del tema con su ex. No se siente a gusto en clase, sobre todo después de lo que ha pasado con su mejor amigo. Al día siguiente de ser expulsado del instituto, decide descargarse una aplicación para conocer gente.
Con David descubrirá una intimidad electrizante y un ambiente donde por fin podrá ser él mismo, pero su incapacidad para gestionar las emociones le jugará malas pasadas. Cuando parece que nada podría ir peor, se topa con una banda de ultras que lo marcarán para siempre.
«De la misma forma que si metes harina y levadura en el horno te sale pan, cuando mezclas maricones y neonazis en un callejón oscuro tienes paliza asegurada».
Menuda historia ha creado Adrià Aguacil. Ya el título es inmejorable, pero “Armaris i barricades” (publicado también en castellano) es una de esas historias que se quedan contigo, no solo por mucho tiempo sino para siempre.
En el libro seguimos la historia de Òscar, que nos la cuenta en primera persona. Está en el instituto y siente que no encaja en ningún sitio. Sabe quién es pero le da miedo serlo por lo que vive una vida que ni quiere y ni le gusta. Un día conoce a David y todo cambiará para siempre.
El que su autor sea muy joven y el que el libro se publique bajo un sello juvenil puede llevar a equívocos. Estamos ante una historia muy valiente, muy madura y donde se dan la mano muchas reivindicaciones sociales. Es la voz de una generación que lo ha tenido todo, que se lo ha encontrado todo hecho pero que aun así no se atreve a vivir la vida como quiere.
En el libro vemos el efecto del bullying, de las drogas, del porno en adolescentes, de la violencia absurda, de la relación con los padres y de la necesidad de encajar.
Pero si algo es el libro, sin duda, un homenaje a las personas que han luchado por los derechos y una crítica feroz (y necesaria, muy necesaria) a los skinheads nazis radicales (llenaría esto de insultos que ensuciarían la reseña).
El tío y la profesora de Òscar representan la lucha por ser uno mismo, la valentía, representan ese pasado reciente que ha hecho que podamos ir de la mano de quién queramos siendo un poco más libres. Porque, en efecto, todavía no somos libres del todo. Y, como muestra el libro, nos siguen agrediendo y nos siguen matando. Por eso, encuentro que todos deberíamos leer “Armaris i barricades”. Porque es un viaje al interior del adolescente que todos fuimos, a nuestro miedo a salir del armario, a la necesidad de tener referentes y al encontrarse a uno mismo.
Òscar nos representa a todos en un viaje que, en mayor o menor medida, hemos vivido todos. Las contradicciones, las mentiras, el esconderse, la doble vida, todo en Òscar tiene más sentido del que pensamos.
Es un libro que termina en lugar muy distinto del que empieza. Aparentemente estamos ante una historia de adolescentes de instituto y acabamos ante un adulto valiente al que la vida le dejará marcado para siempre.
“Armaris i barricades” somos todos, es miedo, es hartazgo, es amistad, es amor, es sexo (muy bien narradas las escenas), es lucha y es violencia.
Enhorabuena, Adrià, hablaremos mucho de tu “Armaris i barricadas” y por mucho tiempo.
High School Never Ends. Armaris i Barricades comença com una història gai d'un adolescent a l'ESO, però realment és un retrat molt més dur de la vida. No he pogut aturar fins acabar-lo (he llegit el llibre a un vol curt i una nit), amb el desig de calar foc a tot. És amor i ràbia. Els marietes no som benvinguts a Xangri-La, però haurem de trobar el nostre equivalent, oi?
Nunca he leído un libro así. Me arriesgué, sin expectativas, sin esperar nada y no me arrepiento para nada. Evolución del personaje principal, una montaña rusa, reivindicación. Absolutamente maravilloso.
Aquest llibre s’ha convertit sens dubte en el meu preferit o un dels meus preferits. No per la complexitat de la trama, perquè és ben senzilla: un noi gay que tot i tenir-ho ja acceptat, comença a créixer i a fer una metamorfosi brutal.
Aquesta història que en veritat només explica dues setmanes està molt però molt ben escrita. Podria passar tranquil·lament al meu institut. Els personatges són molt realistes i tenen tots una personalitat molt marcada i humana.
És un llibre que no se’t fa pesat per res i empatitzes moltíssim amb tots els personatges, l’autor, l’Adrià Aguacil ha sabut transmetre, crec jo, perfectament el que volia explicar al món. I ho ha fet d’una manera molt maca, però també realista i trista.
Després que tot fossin flors i papallones, al final veiem tota la part més fotuda del món LGTBIQ+ que no s’ensenyen en els llibres. La part més realista i més present desgraciadament en la nostra vida. Situacions en què potser pensem: ah bé, això a mi no em passarà i collons, llegir-ho amb personatges que, tot i ser ficticis te’ls creus, fa mal, i més si després t'adones que no és ficció sinó una realitat que potser un dia ens toca viure.
En fi, no em vull posar filosòfica, però de debò aquest llibre és brutal i crec que es mereix molt més reconeixement. En arribar al final m’he convertit en un mar de llàgrimes per la realització que potser això és una realitat per a molts i que a ple segle XXI encara passin aquestes coses.
Però bueno, espero que llibres com aquest arribin molt lluny i puguin ser llegits per tot el món.
«entonces, ¿cómo cojones actuamos ante la intolerancia? ¿la toleramos o no? «no os rebajéis a su nivel», nos dicen siempre. pero ¿qué hacemos si nos marginan y nos muelen a palos sistemáticamente por ser como somos? ¿cómo coño actuamos si estamos desprotegidos? ¿nos defendemos o permitimos que los golpes continúen? ¿pensamos en no rebajarnos mientras nos zurran? ¿conservamos la fe en una justicia que, muchas veces, no llega a tiempo o no funciona porque tiene la venda de los ojos llena de moho? ¿nos comemos con patatas que nos maten porque queremos ser pacíficos? pero si ser pacíficos nos cuesta la vida a nosotros y a nuestros compañeros, ¿no estamos siendo, en realidad, violentos?»
pfffff tengo el corazón encogido💔 es un libro tan necesario!!!
Una novela perfecta para leer en verano con un protagonista con el cual no puedes no sentirte identificado y una crítica social que hace que te enganches todavía más a la historia.
Muy fácil de leer y adictivo. Me he sentido muy identificado con Óscar en muchos momentos de la novela y me encanta los toques activistas que le da Adriá a la narración.
La mescla perfecta entre una aventura adolescent, la sortida de l'armari d'un jove rebel i la confrontació amb els opressors. Una lectura d'estiu que ha entrat de luxe i que recomano moltíssim. Els monòlegs de l'Òscar, el llenguatge adolescent i el contingut lgtb i combatiu encaixen al 100%.
Quina lectura més excepcional!!! A part de sentirme molt identificada amb un dels personatges principals (jeje), he estimat i odiat a molts altres. És a dir, es un llibre que realment, m'ha fet sentir, i això es remarcable. A mesura que vas avançant es impossible separar-se del llibre, i el final... apoteòsic!!! Un 10 Adrià, espectacular🫶🫶🫶
Me ha encantado de principio a fin. Además, había veces que me costaba parar de leer porque me enganchaba mucho. De hecho, me ha enganchado tanto que me lo he leído bastante rápido
«Entonces, ¿cómo cojones actuamos ante la intolerancia? La tole ramos o no? «No os rebajéis a su nivel, nos dicen siempre. Pero que hacemos si nos marginan y nos muelen a palos sistemáticamente por ser como somos? ¿Cómo coño actuamos si estamos desprotegidos? ¿Nos defendemos o permitimos que los golpes continúen?»
Addictiu i colpidor. M'havien recomanat aquest llibre i ha superat les meves expectatives. M'ha encantat la sinceritat del protagonista, crec que és clau per empatitzar amb l'Òscar, i en algun moment, sentir-se identificat/da amb ell. Mostra la por de ser com un mateix davant dels altres però no té por de reconèixer els seus errors amb el lector, cosa que fa que sembli més realista, que no et vol enganyar ni quedar bé. Carregat de realitat, moments de dubtes, incerteses, arrepentiments i reflexions però també de valentia. La lectura per a mi ha sigut com un acompanyament a un amic en el seu descobriment de la sexualitat i activisme polític. Tant de bo alguna Montserrat es llegeixi aquest llibre i el faci llegir als seus alumnes, aviam si agafen bones idees ;) Enhorabona! PD: jo també sóc fan de Jane Eyre
Me ha gustado mucho, y un algo que ha hecho que me guste tanto es la incomodidad e impotencia que sentía al leerlo. El protagonista no para de tomar decisiones que me hierven la sangre y creo que esa es la gracia, conectar con un personaje súper alejado de tu persona e intentar entender porqué actúa como actúa. Se nota una evolución en él y en su ambiente, muy lento y quizás no el que esperaba que hubiese, pero hay evolución. Hay buenos personajes LGBT que ayudan al prota a abrir más su mente y dejar de ver ciertos comportamientos como tabús.
Armarios y barricadas es una maravilla. La evolución que tiene el personaje principal es increíble. Nos encontramos a un chico de 16 años que, durante la narrativa, experimentará: las primeras veces, el amor, la decepción, el miedo, etc. Me ha llamado mucho la atención y he estado metido durante toda la historia en la piel de Óscar, por lo que, si este libro te atrapa tanto como a mí, sentirás lo que él siente en cada momento.
Además, me ha gustado mucho la narrativa y todos los detalles que hay en cada escena.
Si habéis llegado hasta aquí os animo a conocer a Óscar.
Un libro que explica temas importantes y que siguen siendo a estas alturas tabú aunque la sociedad no lo reconozca abiertamente. Da a conocer la falta de información adecuada en las escuelas e institutos. Me gustó mucho la evolución de Oscar y cómo fue creciendo con la ayuda de personajes secundarios. A pesar de que avanzamos con tecnología y como “sociedad” seguimos ignorando las consecuencias del acoso, el ostracismos, el bulling y la hipocresía. Me faltó un poco más de desarrollo al final pero con todo me gustó la lectura.
En Armarios y Barricadas seguimos la historia de Oliver, Él es un chico que se encuentra cursando la ESO el equivalente a secundaria en España, está en el armario y le gusta su mejor amigo. En determinado momento, él conoce a David, lo cual provocará que su vida comience a cambiar de diversas maneras.
Armarios y Barricadas es un libro duro. No duda en taclear temas que la gente quizás no está preparada para oír, o al menos que no está preparada para oír de un modo como Adriá lo cuenta, que es sin tapujos desde el punto de vista de un adolescente cansado del mundo injusto que le rodea. Hay varios tópicos como las personas LGBTQIA+, bullying, depresión, suicidio, ocupación, neonazis, etc. Si diría que se debería leer con discreción, no me esperaba el acercamiento directo que da el autor, por lo cual sí me pegaron un poquito más.
El personaje de Oliver fue... difícil, al principio no me caía mucho, luego fue mejorando un poco. No digo que se convertirá en mis personajes favoritos de este año, pero sí puedo ver el desarrollo que tuvo a lo largo de la novela. Es alguien que le cuesta despegarse de lo que la gente pueda llegar a decir suyo, le importa bastante la opinión de los demás. Al mismo tiempo, como buen adolescente, está harto del colegio, pero no sabe qué le deparará el futuro. Comparto varios de los pensamientos que tiene Oliver. Admitiré que también hubo varios momentos en los que me cayó mal, concretamente en su relacionamiento con otros personajes (David y sus padres, concretamente). A mi modo de ver es un personaje que comete errores, lo cual está bueno debido a que demuestra que es humano.
Por otra parte, tenemos a la otra cara de la moneda, David. David tarda en aparecer en juego, pero cuando aparece, podemos ver porque motivo Oliver se siente atraído hacia él de inmediato. No voy a entrar en detalles de cómo se conocieron o circunstancias alrededor de su relación debido a que, pues, spoilers; pero, si diré que no me gusto un secreto puntual entre ellos dos que Oliver nunca termina de confesarle a David(El autor, y quiénes leyeron el libro, saben de qué secreto estoy hablando). Dejando eso de lado, me gustó el modo en que se relacionaba con Oliver, como siempre buscaba darle apoyo, no queriendo apurarle con nada. También podemos verle, aparte de Oliver, ver su modo de pensar sobre cómo actuar ante ciertas situaciones, eso estuvo bueno debido a que nos muestra que los personajes son capaces de desarrollarse tanto juntos como por separado. Aunque, no voy a negar, me hubiera gustado haber visto un punto de vista de David, me quedo con eso en el tintero.
Hay escenas sexuales, creo que debería mencionar eso. Las escenas en cuestión son bastante explícitas, y en algunas ocasiones bastante largas, por lo cual, si no les gusta este tipo de escenas, les recomendaría saltearlas. Por mi parte, sí puedo decir que la química de Oliver y David no estaba solamente en sus interacciones del día a día, sino también en la cama, debido a que uno podía ser capaz de sentir la tensión entre ambos tanto antes, durante, y luego del acto en cuestión.
En conclusión , considero que es un buen libro que siento que varios deberían darle la oportunidad.
Tengo sentimientos enfrentados con este libro, porque me ha gustado mucho el realismo de la historia y, a la vez, me ha parecido muy muy muy desesperanzador. En principio, parece un coming of age simpático de un chaval de 16 años y va tornándose en algo más oscuro, muy crudo y tan real que lo hace más duro aún.
La voz del protagonista, Óscar, es muy auténtica; me ha encantado. Los diálogos, los pensamientos y reflexiones del chico, su comportamiento y el de sus amigos y del resto de chavales, las escenas de sexo, casi todo lo que ocurre, desprende tal realismo que a ratos parece que estás espiando a los personajes por un agujerito. Esa cercanía, esa realidad, para mí es lo mejor del libro.
«Si siempre estás embobado o si te asustas por todo, los trenes se te escapan, las vías se te oxidan y, con el tiempo, ya no te pasa ninguno».
Pero, además de esa brutal desesperanza que se te queda al terminar (y que no ahondo en ella para no hacer spoilers), tampoco me ha convencido la manera del autor de introducir sus opiniones en la narración (aunque esté de acuerdo con casi todas). Es algo como: «Ahora este personaje te va a contar a través de un largo monólogo lo que pienso sobre la educación, ahora sobre la diversidad sexual, ahora sobre la gordofobia». Sé que, en la vida, algunos temas como los tratados en Armarios y barricadas requieren hablar clarito, pero en una novela siempre me chirrían estos discursos; encuentro más efectivas y elegantes las formas sutiles de dejar claras tus posturas.
Lo he dejado. Iba con muchas ganas por ser una historia LGBT, pero he terminado enfadada. Me parece muy bien que reivindique derechos y diga su opinión sobre la comunidad, es muy correcto, pero así como defiende unos colectivos, denigra otros. No hace falta decir que alguien es retrasado cuando te cae mal, ni que cuando salgas a dar una vuelta solo lo hagas de modo "autista". Hay que defender a todos los colectivos, no solo al que le afecta a uno mismo, que después pasan las cosas que pasan. La narración tampoco me gustaba en exceso, pero lo seguía leyendo porque quería leer las partes más interesantes, pero esto ha sido la gota que ha colmado el vaso. Me aguanté de abandonarlo cuando insultó sin tener porqué con "retrasado" a algún personaje, pero no voy a pasar por usar la palabra "autista" en una estupidez llena de estereotipos y que solo empeora la imagen de este colectivo. 1/5 por darle algo.
Gran parte del libro explora y desarrolla dentro del protagonista el sentimiento de lucha por lo que le define y ante las injusticias. La perspectiva de un chaval de 16 años está muy lograda. Pero, el final me ha descolocado por completo 😵💫
”Ya puestos a exigir derechos para maricones, yo reclamo el derecho de poder ser un hijo de la gran puta.”
Ja era hora d’un llibre sense censura, d’un llibre nostre (Ya era hora de un libro sin censura, de un libro nuestro)
”te fijas en uno y ya sabes cómo son todos. Si hay alguien diferente entre ellos, tiene que fingir que no lo es, para no convertirse en el marginado y tal. La ESO es la selva. Estar fuera del rebaño conlleva una sentencia de muerte. Pero también es mortal quedarte en él mucho tiempo, si eres de los míos. Formar parte de un grupo y no destacar es cómodo y seguro. No se meten demasiado contigo. Pero si, como yo, sabes que en realidad no pintas nada en ninguno de los grupitos de tu curso, te quemas por dentro. Te mueres de asco encerrado en un armario y las uñas te sangran de tanto rascar la madera.”
“Pero hay algo en lo que no dudo: en la ESO, los armarios están tan llenos como las taquillas de los pasillos.”
“Tal vez cuando llegue a la universidad el panorama cambia. En las grandes ciudades, en las redes y en la uni parece que hay diversidad y aceptación a punta pala. Pero la cosa está jodida en sitios pequeños y en muchos instis. O quizá es la diferencia entre la pantalla y la vida real.”
“—Ojalá fuera hetero. Todo sería más fácil. Podría tirar la caña de manera normal, sin preocuparme de si me pegan un puñetazo por ello. Quiero tener un botón mágico para pulsarlo y transformarme de golpe en heterobásico. Eso sí que me parecería el invento más útil del siglo XXI. —Óscar, el puñetazo te lo daré yo por lo que acabas de decir. Ser heterobásico es lo peor que puede pasarte, porque vives siguiendo el rebaño y no tienes nada de especial. Aceptas las cosas sin planteártelas y sin protestar, porque eres un privilegiado. Te mueres habiendo vivido una vida supervacía y ni siquiera eres consciente de ello.”
“Si siempre estás embobado o si te asustas por todo, los trenes se te escapan, las vías se te oxidan y, con el tiempo, ya no te pasa ninguno.”
“En las calles ardía el fuego de la rabia. Y también el fuego del orgullo.”
“Los normales y los básicos nunca pasan a la historia, ¿sabes? Y lo que decías antes, lo de que «ser hetero sería más fácil» y no sé qué, también podemos pensarlo las tías por ser tías. ¡Ojalá fuera un tío! Iría más tranquila por la calle, no sufriría violencia de género, no se me exigiría un físico de revista, no sería tan difícil ocupar altos cargos... Los migrantes y los refugiados racializados que huyen de la pobreza y de las guerras seguro que piensan que ojalá hubieran nacido burgueses y blancos en otro país. ¿Y qué tenemos que hacer? ¿Llorar y resignarnos? ¿No salir nunca a la calle, por miedo de que nos violen o de que nos maten? ¿No enamorarnos? ¿No luchar por una vida digna? ¡Ni de puta coña, Óscar! Lucharemos para poder existir. Por nosotros, por los del pasado y por los que vendrán.”
“POLICÍA A LA CÁRCEL MARICONES A LA CALLE”
“A los abusones siempre los excusan de algún modo: pobrecitos, seguro que les pegan en casa. Pobrecitos, seguro que tienen problemas económicos. Pobrecitos, seguro que el divorcio de sus padres los ha traumatizado. Nadie dice: son imbéciles, disfrutan haciendo daño a la gente y punto. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que la mala gente existe y ejerce cada día?”
“¿O crees que una pareja hetero se plantea si corre peligro por el hecho de cogerse de la mano y besarse en la calle? Una pareja de dos tías o de dos tíos, en cambio, se lo plantea a menudo. Miras a tu alrededor, cohibido, por si acaso, porque no te apetece que te miren mal ni que te insulten. Porque te gustaría llegar a casa con la nariz intacta. ¿Y alguien trans? Alguien cis no piensa que salir de casa siendo él mismo lo puede mandar al hospital. O a la tumba. Pregúntale a alguien trans si alguna vez ha tenido miedo de ser. Las miradas y los comentarios hacen mucho daño. Algunos son tan letales como los golpes.”
“En los surcos de la frente podía verle el puño alzado del Frente de Liberación grabado a fuego.”
“Aquella mañana, en el taller, me puse a pensar en las manis del FAGC. Me imaginé a Román y a Miquel, a finales de los setenta, luchando contra los grises tras una barricada de sillas en llamas. Intercambiando una mirada de esperanza, rebeldía y amor prohibido, con fuego en los ojos. Ignorando que, al cabo de unos años, a Miquel lo mataría una guerra extranjera. Si elegía esconderme y «ser como los demás», por miedo, por pereza y por gilipollas, les estaría estafando. Traicionando. Borrando su lucha. Apagándoles los ojos ardientes con un cubo de cobardía.”
“High School Never Ends». El instituto no se acaba nunca, por mucho que lo abandones. Aunque te hagas mayor y te pongas a trabajar, encontrarás imbéciles y homófobos en todas partes. Yo salí del armario en segundo de la ESO. Ya sabía que me gustaban los chicos y, además, se me notaba tanto que no valía la pena esconderlo. Se habrían reído aún más de mí si hubiera sido de hetero. Pero a veces hay personas que, vete tú a saber por qué, cuando se lo comento se sorprenden y me dicen que no se me nota. Es triste, pero automáticamente me alegro de oírlo. Y luego me doy rabia.”
“más que «dad moneditas y patatas chips a los pobres de vez en cuando», se les tendría que decir: «Cambiad el sistema para que no haya muertos de hambre sin techo».”
“Ahora seguro que crees que estás solo, que solamente tú eres así. Pero dentro de un tiempo fliparás. Dentro de unos meses o de unos años, te sorprenderá el mogollón de gente que es LGTB. Llegas a la uni y, ¡guau!, descubres que vivías en una burbujita y que hay muchos como tú. Entonces, lo que tanto te preocupaba en la ESO y en bach pasa a importarte una mierda. Te das cuenta de que fuiste un idiota al despilfarrar energía por motivos y personas que no la merecían.”
“Total, el qué dirán no nos salva de ser atropellados. Ni del cáncer. Ni de la vejez. No nos devuelve los minutos perdidos.”
“—No se te da bien memorizar los ríos, ni resolver ecuaciones ni entender las placas tectónicas ni hacer análisis sintácticos. Pero la vida no es solo eso. Que no se te den bien esas cosas no te hace tonta. También es cierto que muchos de los que aprueban sociales y mates no saben enfrentarse a nada de la vida cotidiana. Son inteligentes solo dentro del aula. Fuera, son idiotas.”
“Me gustaría vivir allí algún día. Nadie te conoce. Eres más libre. Prefiero sentirme solo y libre en medio de un montón de desconocidos antes que acompañado por los de siempre y encarcelado en mi barrio. Mi barrio es un armario.”
“—Escribiste «Montse, hija de puta». Fuiste tú. Conozco tu caligrafía. La coma me asombró. Pensé: ¡qué vandalismo más bien escrito! ¡Qué literario!”
“Alguien había pintado un grafiti en la puerta. MARICON DE MIERDA «Maricón» sin tilde. ¡Hijos de puta analfabetos! Ya puestos a joder a mi tío, podrían haberlo hecho bien... ¡Qué basura de vandalismo! ¡Me sangraban los ojos!”
“Sufrir y hacer sufrir es humano. Y tranquilo, que todo se supera. Si piensas que puedes vivir sin sufrimiento, eres tan memo como los que se engañan creyendo que, si hacen las cosas bien, el universo los recompensará.”
“Mientras Laura me contaba la movida, pensé en la revuelta de Stonewall de 1969 y en las manis por los derechos LGTBI de los setenta. Después de que mi tío me hablara de ello, había leído cosas sobre el tema en Google. La gente se había pegado con la poli. Con piedras y demás. Porque los reprimían y los detenían injustamente. Porque los torturaban y los asesinaban. Si no se hubieran rebelado, no se habrían conseguido los pocos derechos que, por lo menos, se tienen hoy en día en algunos países. Habría sido inútil organizar solo concentraciones pacíficas, pobladas de florecillas, gritar durante media hora «¡Queremos libertad!» y largarse al oír la sirena de la patrulla. Si ellos nos tratan con violencia, si nos pisan los derechos, ¿no deberíamos hacer lo que decía Jane Eyre y devolverles el golpe? De otro modo, se acostumbrarán al poder. Cada vez nos pegarán más fuerte. Y siempre seremos sus subordinados. Si ellos son adictos a las hostias, nuestra carne no será su droga.”
“El rollo de «he encontrado mi alma gemela» es falso. No solo hay una persona para ti.”
“Los palos te acompañan toda la vida. Te infectan la memoria. Los recuerdos no desaparecen, sino que te asaltan cuando menos te lo esperas, mientras vas por la calle, mientras subes a un autobús o cuando, de noche, te tumbas en la cama. Te hacen temer lo que te encontrarás al doblar la esquina o lo que podría hacerte ese grupo de tíos en la oscuridad.”
“En realidad, todo el mundo lleva máscara. Es un recurso de supervivencia. Pocas veces nos comportamos según lo que pensamos y lo que sentimos. Sin embargo, casi siempre somos falsos. Ojalá pudiéramos dejar de ser educados con la gente que querríamos ver desaparecer por el pozo. Ojalá pudiéramos ser quienes los empujan.”
“Las hostias de intolerancia —las que habían recibido David, mi tío, Sonia Rescalvo y todos los demás— le volvían como un boomerang. Y los puños que las clavaban tenían las uñas ensangrentadas tras pasar tanto tiempo rascando la puerta del armario.”
“Entonces, ¿cómo cojones actuamos ante la intolerancia? ¿La toleramos o no? «No os rebajéis a su nivel», nos dicen siempre. Pero ¿qué hacemos si nos marginan y nos muelen a palos sistemáticamente por ser como somos? ¿Cómo coño actuamos si estamos desprotegidos? ¿Nos defendemos o permitimos que los golpes continúen? ¿Pensamos en no rebajarnos mientras nos zurran? ¿Conservamos la fe en una justicia que, muchas veces, no llega a tiempo o no funciona porque tiene la venda de los ojos llena de moho? ¿Nos comemos con patatas que nos maten porque queremos ser pacíficos? Pero si ser pacíficos nos cuesta la vida a nosotros y a nuestros compañeros, ¿no estamos siendo, en realidad, violentos?”
Acabo d'acabar el llibre i sincerament no tinc paraules per a tot allò que m'ha fet sentir uf... plorant em trobo. La manera com es deixa els prejudicis i els esterotips de banda és molt m'agrada i vaig veure la gran diferència a altres que he llegit (obvi també donar visibilitat a totes les lletres del col·lectiu) En ocasions ha estat dur de llegir però a alhora necessari, he sentit com si jo fos l'Óscar, he recordat el meu passat i l'època d'institut, no poder viure com jo volia fins que vaig trobar gent on podia ser jo sense amagar-me. M'he adonat que després de la història per desgràcia hi ha un cop de realitat, com és la lgtbifòbia però també t'ofereix una empenta o almenys a mi, a seguir lluitant pels que ara puguem ser una mica més lliures, a mostrar-m'ho estic com estic a la societat ia no amagar-me. Els personatges estan molt ben construïts i et dóna temps a conèixer o empatitzar amb cadascú, sobretot Rocho o Román, els pensaments d'oscar i les accions que pren juntament amb les escenes de sexe són molt realistes i ben escrites. Aquest final m'ha deixat sense paraules💔 El llibre té moments en què reflexiones i t'adones de la dura realitat que vivim el col·lectiu LGTB. Gràcies i mil gràcies Adrià per crear aquest llibre, tens una manera d'escriure tan única, fas sentir les emocions dels personatges i els seus espais. L'executes tan bé que et sents a la història. Enorabona, tens un gran camí per davant i tant de bo tots tinguin oportunitat de llegir aquest llibre.
Crec que n’entenc el valor i probablement fins i tot sigui necessari que existeixin més llibres així en el panorama literari català, tan posicionats políticament tant en forma com en fons, amb històries sobre la lluita antifeixista contemporània i amb una homoeròtica explícita… Ara bé, no m’ha semblat un llibre ben escrit: hi ha moltíssimes llicències que m’han grinyolat moltíssim; no he entès per què gairebé tot podia tenir el nom real però Can Vies s’havia de convertir en Can Vagons; i m’ha fet bastanta mandra el to permanentment estripat (sovint em semblava que de manera gratuïta i sense gaire esforç per trobar maneres subtils i justament no ‘cutres’, que és com em sembla que realment voldria expressar-se el personatge principal).