Este es un breve repaso de las actuaciones de los intelectuales en la politica. Tambien esta aqui una mirada hacia la codicia que va de la mano con las aspiraciones el dinero y el poder son dos franquicias indisolubles tal vez hoy imposiblemente independientes.
Víctor Roura y el periodismo cultural mexicano son ingénitos desde hace más de tres décadas (ya van para cuatro, de hecho), en periódicos como el “Unomásuno”, “La Jornada” y, durante bastantitos años, “El Financiero”, donde dirigió la –a mí parecer– mejor sección cultural de nuestro país. Pero Roura siempre fue y será “underground”: ha sido perennemente antigrupúsculos, nunca ha querido pertenecer a las cofradías regidoras del mundillo literario y cultural. Por ello ha sido una suerte de paria, una mirada crítica, al margen del “mainstream”. Y cómo no, con libros como “Codicia e intelectualidad”, una obra que exhibe los tejemanejes de la cúpula cultural, de antaño y la contemporánea, la nacional y la foránea. Construido a base de lineamientos teatrales (por “Llamadas”, por “Actos” –con su “Intermedio”, por supuesto–, por “Telón” y por una “Fábula tras bambalinas”), este libro explora y analiza diversos aspectos de la intelectualidad: sus orígenes –no sólo desde el “affaire” Dreyfus, considerado el epicentro de la construcción del personaje intelectual, sino desde Cicerón, quien afirmaba “que los sabios habían aprendido a hablar ante los demás pero no consigo mismos”– y sus motivaciones, siendo la más encarecida –para ellos, se entiende– la de la codicia: preocupados sólo por su “propio acomodamiento, ya simulado, ya descarado, en los resquicios de la vida pública”. Hombres y mujeres que buscan la vida grata; de ahí que el libro afirme: “el dinero y el poder son dos franquicias indisolubles, ligada una a la otra, tal vez hoy imposiblemente independientes”.
El planteamiento suena interesante, los intelectuales y el poder. El desarrollo, muy pobre. Salvo chismes ya conocidos, el autor asumió pretensiones muy altas para sus talentos. Para esto, prefiero a Antonio Gramsci.