Después de leer este libro, ya no puedo ver los zapatos de tacón de la misma manera.
A mi parecer el libro empieza muy bien, después pierde fuerza, es como si algo se esfumara y justo cuando quiero criticarlo porque le hace falta algo de violencia, se termina.
Me gusta su final. A pesar de todo, es un libro que se vería bien al lado de La Venus de las pieles.