"…¿quién es el asesino? ¿El que desea la muerte de otro, el que la contrata, el que la ejecuta con un degüello, o un tiro, [...] el que organiza esa ejecución, el que la planea, el que la encubre, el que cobra por el trabajo? ¿Quién de ellos es más responsable?”
Otra novela leída de esta autora argentina que, desde que la lectura de su libro “Catedrales”, no dejo de recomendar.
En “Betibú” nos encontramos, como de costumbre, ante una novela negra y con altos ecos de crítica social de la sociedad argentina.
El country exclusivo La Maravillosa es una urbanización de lujo en la que Pedro Chazarreta aparece degollado en su casa. Lo que en principio se vislumbra como un suicido… empieza a verse con tintes diferentes: ¿es una venganza por la muerte de su mujer, asesinada en la misma casa hace solo tres años? ¿Tienen algo que ver las dos muertes? ¿Por qué los han matado pero, sobre todo, quién?... El problema es que más muertes se suceden, complicando aún más las cosas.
Para darle la respuesta a estas preguntas, tendremos a tres personajes. El primer personaje es Nurit Iscar llamada por algunos “Betibú”, de una escritora y ex periodista en su cincuentena, que abandonó su profesión tras unas malas críticas a su último libro. El Director del períodico El Tribuno, le pide infiltrarse en el country para así obtener información de primera mano de los potenciales testigos.
El segundo Jaime Brena ex responsable de la sección Policiales del períodico El Tribuno, que fue desmejorado en su condición, pero sigue siendo adicto al trabajo y periodista de la vieja escuela.
Y finalmente tenemos al “pibe de policiales”, de quien nunca conocemos el nombre, y representa a la juventud que quiere resolver las investigaciones por su búsqueda en internet y a través de las redes sociales, y es quien vino a reemplazar a Brena.
“Betibú” a pesar de ser un libro casi con ausencia de diálogos y párrafos extra largos, se lee con fruición y nos obliga a reflexionar al mismo tiempo. También tiene presente muchos elementos que disfruto en este tipo de novelas: tensión, suspense, venganzas y mucha corrupción.
Como dije al inicio Piñeiro siempre hace alusión directa a críticas sociales que vive el país, y en este caso la vemos reflejada en la deficiencia que tienen hoy los medios de comunicación (a nivel general en latinoamérica) que, lejos de analizar, cuestionar y criticar la política y sus acciones, se dejan arrastrar por su poder y manipulación.
Realmente he disfrutado enormemente de este libro, a pesar de que el estilo narrativo no sea mi preferido, pero cuento con que la autora no decepciona y siempre lo dotan de agilidad y gran realismo.
"La soledad es un estado interior que puede practicarse, incluso, estando con otra gente…"