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Diario argentino

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“La característica de Argentina es una belleza joven y ‘baja’, próxima al suelo, y no se la encuentra en cantidades apreciables en las capas medias o superiores. Aquí únicamente el vulgo es distinguido. Sólo el pueblo es aristócrata. Únicamente la juventud es infalible. Es un país al revés, donde el pillo vendedor de una revista literaria tiene más estilo que todos los colaboradores de esa revista, donde los salones –plutocráticos o intelectuales– espantan por su insipidez, donde al límite de la treintena ocurre la catástrofe, la total transformación de la juventud en una madurez por lo general poco interesante.” Witold Gombrowicz Gombrowicz les dice a sus compatriotas en su Diario que no traten de rivalizar con Occidente y sus formas, sino que traten de tomar conciencia de la fuerza que implica su propia y no acabada forma, su propia y no acabada inmadurez; con todo lo que ello supone de fresca y franca libertad en un mundo de formas fosilizadas. En suma, recomienda y practica él mismo la barbarie dionisíaca, haciendo de su juventud e inmadurez una potencia renovadora. Buena lección para nosotros. Ernesto Sabato “¿Qué pasa cuando uno pertenece a una cultura secundaria? ¿Qué pasa cuando uno escribe en una lengua marginal? Sobre estas cuestiones reflexiona Gombrowicz en su Diario y la cultura argentina le sirve de laboratorio para experimentar sus hipótesis. En este punto Borges y Gombrowicz se acercan. Ricardo Piglia “Piglia dice que Gombrowicz es el mejor escritor argentino del siglo XX. Es sin duda una exageración irónica destinada a poner a prueba el nacionalismo argentino, pero no es totalmente inexacta; el tema witoldiano por excelencia, la inmadurez, lo inacabado –que él atribuía a la cultura polaca– venía siendo de un modo inequívoco, desde los años veinte, la preocupación esencial de los intelectuales argentinos.” Juan José Saer

304 pages, Paperback

Published January 1, 2001

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About the author

Witold Gombrowicz

112 books1,027 followers
Gombrowicz was born in Małoszyce, in Congress Poland, Russian Empire to a wealthy gentry family. He was the youngest of four children of Jan and Antonina (née Kotkowska.) In 1911 his family moved to Warsaw. After completing his education at Saint Stanislaus Kostka's Gymnasium in 1922, he studied law at Warsaw University (in 1927 he obtained a master’s degree in law.) Gombrowicz spent a year in Paris where he studied at the Institut des Hautes Etudes Internationales; although he was less than diligent in his studies his time in France brought him in constant contact with other young intellectuals. He also visited the Mediterranean.

When he returned to Poland he began applying for legal positions with little success. In the 1920s he started writing, but soon rejected the legendary novel, whose form and subject matter were supposed to manifest his 'worse' and darker side of nature. Similarly, his attempt to write a popular novel in collaboration with Tadeusz Kępiński turned out to be a failure. At the turn of the 20's and 30's he started to write short stories, which were later printed under the title Memoirs Of A Time Of Immaturity. From the moment of this literary debut, his reviews and columns started appearing in the press, mainly in the Kurier Poranny (Morning Courier). He met with other young writers and intellectuals forming an artistic café society in Zodiak and Ziemiańska, both in Warsaw. The publication of Ferdydurke, his first novel, brought him acclaim in literary circles.

Just before the outbreak of the Second World War, Gombrowicz took part in the maiden voyage of the Polish cruise liner, Chrobry, to South America. When he found out about the outbreak of war in Europe, he decided to wait in Buenos Aires till the war was over, but was actually to stay there until 1963 — often, especially during the war, in great poverty.

At the end of the 1940s Gombrowicz was trying to gain a position among Argentine literary circles by publishing articles, giving lectures in Fray Mocho café, and finally, by publishing in 1947 a Spanish translation of Ferdydurke written with the help of Gombrowicz’s friends, among them Virgilio Piñera. Today, this version of the novel is considered to be a significant literary event in the history of Argentine literature; however, when published it did not bring any great renown to the author, nor did the publication of Gombrowicz’s drama Ślub in Spanish (The Wedding, El Casamiento) in 1948. From December 1947 to May 1955 Gombrowicz worked as a bank clerk in Banco Polaco, the Argentine branch of PeKaO SA Bank. In 1950 he started exchanging letters with Jerzy Giedroyc and from 1951 he started having works published in the Parisian journal Culture, where, in 1953, fragments of Dziennik (Diaries) appeared. In the same year he published a volume of work which included the drama Ślub (The Wedding) and the novel Trans-Atlantyk, where the subject of national identity on emigration was controversially raised. After October 1956 four books written by Gombrowicz appeared in Poland and they brought him great renown despite the fact that the authorities did not allow the publication of Dziennik (Diaries), and later organized

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Displaying 1 - 10 of 10 reviews
Profile Image for Pedro.
837 reviews333 followers
March 13, 2023
Este libro recopila, de los Diarios del autor, la parte correspondiente a los años en que vivió en la Argentina.

Gombrowicz es un intelectual valiente y provocador; porque un intelectual debe serlo, para introducir la duda, para ampliar las posibilidades del pensamiento. Y para evitar quedar enredado en la telaraña que nos lleva gradualmente a asimilar el pensamiento perezoso, lo que todos creen, y repetir cada una de sus afirmaciones en forma irreflexiva.

El libro recorre sus observaciones y obsesiones, dionisíacas: la juventud, como estética, como simplicidad básica y como promesa, una de sus obsesiones.

Y el sentido de la vida, el sentido de su vida. Y no como pregunta abstracta, sino como si fuera la construcción, una catedral que va tomando forma, con la única guía de la intuición.
Aunque su aspecto final no logra vislumbrar, y por momentos, se presenta solo como niebla.

Muy buena traducción de Sergio Pitol, que parece haberse metido bajo la piel del autor como parte de la tarea.

Aunque por momentos se haga intolerable, muy bueno.
Profile Image for Derian .
350 reviews8 followers
April 7, 2018
Tiene un arranque fervoroso y excelente, escrito con la urgencia de quien necesita expiar su alma. Witold llega a la Argentina como un viejo baboso que se pasea por un prostíbulo: para llenarse de la juventud de nuestro querido y bienamado país. Las mejores páginas están ahí, en las que ofrece su visión de este territorio, de los ambientes literarios, de las calles y la ciudad. Ya hacia el final, un monstruo gelatinoso, babeante, fofo y temible llamado Ego devora el sentido de sus sinceras palabras del comienzo para devolver como un vómito un Witold convertido en Diva: se pierde en la bruma de sus pensamientos y el diario adquiere un espesor vacilante. De todas maneras, esto es consecuencia de que estaba por abandonar Argentina para irse a vivir a París. Hacía muchos años que quería leer este diario así que hoy puedo decir sin miedo, y trasmitirle a mis futuros nietos, que acabo de cumplir un sueño. Bueno, no sé qué más decir, el final me dejó un tanto indiferente, no fue como cuando terminás El oficio de vivir de Pavese, que decís: "woooaw, loco, pero este chabón la pasaba mal en serio", "este loco sufría, sufría mucho, ¿por qué?", que daban ganas de abrazarlo y decirle: "Cesare, va a estar todo bien, no pasa nada, no te mambees, vení vamos a tomar unas birras, a ver un partido, a andar en bici!". No. Con el Diario argentino de Gombrowicz no pasa lo mismo: cierta distancia en la estilización, ciertas confesiones conscientes de sus verdades, cierto aire de inconfesable superioridad finalmente alejan al lector del narrador Diva que construye Gombro.
Profile Image for Mila.
236 reviews11 followers
October 2, 2016
La experiencia argentina es circunstancial para Gombrowicz. La invasión de Polonia en 1939, luego el comunismo lo hacen quedarse allí 24 años. Encuentra en su país de exilio un terreno de reflexión y un puesto de observación inesperado, ya que su situación periférica y su extensión de océano a océano lo abren sobre la totalidad del mundo.

La complejidad de la sociedad argentina, la inmensidad despoblada y monótona de sus paisajes resisten a la comprensión y representan un desafío mayor para un autor que pretende “encontrar lo existencial en las circunstancias". Sus condiciones de vida también son extremas: vive en una casi miseria, una relativa soledad y sin nunca obtener real reconocimiento literario. Sus críticas a la intelectualidad de Buenos Aires que se reúne alrededor de Victoria Ocampo, demasiado pendiente de las tradiciones consagradas de Europa, son feroces. Borges, cuyo arte no expresa la juventud de su país, cuya metafísica le parece estéril, es el blanco privilegiado.
Por otro lado Argentina se le presenta cómo un país joven, con energía de vida. Queda fascinado por la belleza de forma de la juventud en la cuál ve una expresión poética de la fuerza vital y un refugio contra el espíritu de seriedad. En su visión, la juventud va acompañada de la inmadurez y él detecta sus manifestaciones en ciertos infantilismos de la sociedad, por ejemplo ciertos esnobismos o cierta dificultad para imponer un valor.

En general Gombrowicz no halaga. Ni a Argentina, ni a Polonia que muchas veces sale perdedora de la comparación con su “segunda patría”, ni al resto de Europa, ni siquiera a él (aunque tenga una alta opinión de su inteligencia). Es un desmistificador. Se trata para él de definir los límites de la experiencia individual para enfrentar la angustia de existir sin la comodidad de ninguna ideología y, formalmente, sin la ayuda de ninguna fraseología.
De hecho en sus evocaciones de los difíciles paisajes de la costa Atlántica, de la Pampa o de la ciudad de Tandil, donde se mezclan impresiones, descripción y comentario sobre ambos, se percibe una subjetividad segura de sí misma, reivindicada como valor último.

Ese carácter de laboratorio de la experiencia argentina no deja que se perciba el cariño que Gombrowicz siente hacia el país y su gente. Se lo ve muy entretenido cuando describe la “defensa argentina”, ese empeño en hacer que nadie se crea demasiado importante. Y en numerosas páginas verdaderamente líricas, embriagado por el sol y el azul del cielo,
Profile Image for Héctor.
54 reviews302 followers
April 10, 2007
“¿Qué pasa cuando uno pertenece a una cultura secundaria? ¿Qué pasa cuando uno escribe en una lengua marginal? Sobre estas cuestiones reflexiona Gombrowicz en su Diario y la cultura argentina le sirve de laboratorio para experimentar sus hipótesis. En este punto Borges y Gombrowicz se acercan.
Ricardo Piglia
Profile Image for Fernanda Righi.
60 reviews
February 11, 2023
Primer diario que leo del escritor polaco en su hogar adoptivo: Argentina. Y el título está bien puesto, si bien Grombowicz pasa mucho tiempo en la Ciudad de Buenos Aires en el diario presenta diversas ciudades y provincias: Mar del plata, Tandil, Corrientes, Santa Fé, Santiago del Estero, entre otros. De cada lugar realiza descripciones minusciosas y atentas, al tiempo que se contacta con sus intelectuales.
Nunca está conforme. Casi siempre se pelea. Creo que nos pide algo que no podemos darle. Grombowicz había pasado por Paris antes de sus 20 años en Argentina y observa con rencor la obsesión intelectual porteña (pero también de otros lares) por la capital francesa. El autor ve potencia y juventud desperdiciada en la intelectualidad argentina: podrían crear algo novedoso, diferente, irreverente pero no, van y copian. Critica mucho a Grupo Florida/ Revista Sur y también a los escritores comunistas (pero no podría decir quién lo desilusiona más).
Es un crítico duro del país que lo acoje pero, recalca, también lo es su propia gente. Los argentinos no veríamos todo lo bueno que tiene para ofrecernos nuestro país (va en presente por qué todavía me pregunto si hemos cambiado). Al mismo tiempo, no expresa nostalgia por Polonia (o por Europa). Todo lo contrario.
En resúmen, es un gran recorrido por la Argentina de las décadas del 40 y del 50 desde el punto de vista de un exiliado que habla un español extranjerizado y que tiene la capacidad de tomar distancia y evaluar los fenómenos culturales, sociales y políticos que observa.
Profile Image for Víctor Sampayo.
Author 2 books49 followers
June 23, 2017
La obra de Witold Gombrowicz está profundamente estigmatizada por sus aficiones y aversiones: lo informe se contrapone a lo ya formado, la juventud es más interesante que la pesada madurez, o como en el caso de este Diario argentino, la representación de un territorio (al que cayó casi por accidente) aún imbuído de novedad contra la ranciedad de aquella Europa a la que muchos argentinos sentían como más suya que la propia Argentina. Gombrowicz da cuenta de una cotidianidad que duró 24 años a partir de 3 periodos de 8 años cada uno: cuando huye ignominiosa y valientemente de una Polonia destinada al martirio de la guerra nazi, la pobreza de esos años, la anónima burocracia a la que debió ingresar para conseguir el sustento mientras dentro de sí incubaba obras de gran influencia en años posteriores, y finalmente, cuando empieza su «proceso de agigantamiento» entre la intelectualidad europea, a la que solo podrá hacer frente, lo mismo que a la alta cultura argentina, colocándose a distancia, como una fiera que tiende trampas o que reacciona ante el acorralamiento de las ideas «superiores». Y en medio de todo: la genialidad en la narración de anécdotas que podrían pasar por ejemplos de desamparo si no fuera por el absurdo metafísico que llevan dentro de sí, pero sobre todo, por ese humor que podría pasar por «negro» a los más desavisados. Libro sin desperdicio. Como varios de Gombrowicz.
Profile Image for Fernando.
56 reviews37 followers
August 16, 2014
A Gombrowicz siempre lo confundió Argentina. Lo sedujo por su "juventud", pero se sorprendió de encontrar élites que soñaban con Europa -lo viejo- y obreros ignorados, toscos. En el "Diario argentino" pasa en tensión entre ambos polos.

Es evidente que escribe para lectores y no para él mismo; lo confiesa varias veces y se notan los apéndices a notas del pasado. De todos modos, es brutalmente honesto con él mismo y con el país que lo recibió por tantos años.

Las punzantes observaciones sobre el proceso de escribir literatura en un país "joven" son válidas para Argentina y para cualquier país latinoamericano. La ansiedad de fundar una nación en la literatura recorre nuestra historia y es bien sabido, pero Gombrowicz lo expresa descarnadamente, sin concesiones ni disculpas.

Se resiste a la estilización (p. 252), pero obtiene páginas de bellísimas descripciones de los paisajes argentinos; esto es, de los paisajes humanos. Sus paisajes son estados de ánimo y momentos del alma. Su estadía en Tandil es un sueño fabuloso de juventud aislada en la alegría y el aburrimiento; su paso por Santiago, un vistazo a la juventud truncada.

La falta de sinceridad es evidente y elocuente en ciertos pasajes, pero ¿quién querría más desnudez? Sería hipócrita, porque el espejo que pone frente a la intelectualidad latinoamericana ya es difícil de aceptar y ofende.
Profile Image for Felipe Romero.
202 reviews13 followers
Read
March 30, 2019
Es tan lejano y a la vez tan cercano. Paisajes como el Tandil o La Falda o ¡el cerro Banderita! son el escenario de algunos de los recuerdos más hermosos de lo que va de mi vida. Es a la vez tan pedante en su tremenda humildad, no deja de ser eso justamente, un campo de batalla, una lucha constante contra sí mismo, un intelectual enamorado de lo popular y a la vez aristócrata, aunque enfrentado a ese ambiente suyo. Un distinto, de ahí que es universal el alcance identificatorio que puede llegar a tener este diario. No hay nada que no sea aunque lateralmente tocado por Gombrowicz en este diario, que no deja de ser literatura pero de la buena, lo anecdótico abre paso a la reflexión más profunda, a seguir girando alrededor de ese vacío, esa imposibilidad, esos problemas que atañen al ser humano en lo más íntimo. Como Gombro con la Argentina, uno termina deseando enamorarse de éste escritor aunque yo, argentino, tenga que limitarme a un "te quiero", no voy a dejar de amar a este escritorazo y creo que este apasionamiento que me atraviesa me va a dejar alguna enseñanza. Qué sé yo, es lo que me salió de un saque, por ahí, tal como Gombro en otra parte de este diario dice, en mi afán de elevarle corro el riesgo de volverme exagerado... Vale la pena correrlo
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