Este tomo empieza por todo lo alto con la creación de lo más básico de una PC, algo que Senku le prometió crear a Sai. Como dije otras veces, ya nada de lo que creen me sorprende, si son capaces de todo.
Llega lo emotivo cuando Sai se niega a ir con ellos para no ir con su hermano y entonces termina contándole a Gen toda la historia detrás de su vida. Entonces fue entendible para mi el dolor de Sai, la razón para alejarse de todos y especialmente de su hermano que es "tan engreído". Gen vuelve a posicionarse como el rey indiscutido de mi corazón cuando le dice que como Ryusui quiere todo seguro también quería una buena relación con su hermano y esto es lo que lo convence de ir con ellos. Es tan dulce y adorable que no puedo más.
La idea de un cohete solo de ida es MALÍSIMA, por los dioses, pero ¿en qué estamos pensando? Por eso arriba Chrome y Suika por querer uno de ida y vuelta, toda mi fe en ellos. Por otro lado amé el reencuentro con la gente de la Isla del Tesoro y de la Aldea Ishigami, fue precioso después de tanto tiempo de no verse. Ahora, cuando la Medusa se activó sola y petrificó a Gen y Yo me dejó petrificada a mi también, ¿qué pasó ahí? No saben lo que sufrí viendo a Gen petrificado otra vez, pobre mi rey ya debe estar harto.
Este tomo te deja con un montón de preguntas, sufrimiento adelantado, pero también la ternura de los hermanos Nanami, perdonen pero ellos dos son un dúo de oro.