“Me imagino que antes una se tiene que romper. Se tiene que parar frente a un espejo y no reconocerse o, peor, reconocerse y no querer ser esa que está ahí y romper el espejo de un puñetazo. Y después, recién después, juntar esas pedazos y armarse de nuevo, con todos los miedos a cuestas. Se me ocurre que esa es una forma de partir.
Una se tiene que romper.
Sí. Primero se tiene que romper.”