Un libro algo aburrido de leer, en el que no hay mucha información nueva, pero en el que se puede encontrar algunos consejitos para encarar al noche. Principalmente comenta que los niños siempre que se despiertan por no es por hambre, que con darle los cuidados necesarios y el cariño, se vuelve a dormir y que de esta manera, poco a poco irá alargando la noche y no requiriendo la presencia de los padres.