Marta Brunet, Premio Nacional de Literatura, 1961, nació en Chillán, en 1897. Desde sus primeras obras se advierte un reiterado interés por escribir acerca del rol de la mujer, sumisa y sometida, que debe vivir y actuar en un mundo masculino que la limita y oprime. María Nadie, da cuenta de esta piedra angular de su obra: la reivindicación de la mujer en un mundo de hombres. Como dice el crítico Raúl Silva Castro, "María Nadie vale por ser una gran confesión personal, bellísima, llena de sugerencias, y en la literatura chilena parece abrir la pista a la novela propiamente femenina".
Brunet fue la única hija del chileno Ambrosio Brunet Molina y de la española María Presentación Cáraves de Cossio. Sus primeros años de vida fueron en el fundo Pailahueque de Ercilla, cerca de Victoria en la Provincia de Malleco, en el sur de Chile.
En Chile, nunca asistió al colegio, sino que pasó sus primero años de vida en el Fundo Pallahueque cerca de Victoria, junto a profesores particulares de Castellano, Literatura, Historia, Geografía y Ciencias Naturales. Su cercanía temprana con el mundo rural y campesino fue clave para el imaginario criollista que desarrolló en su novelas.
A los 14 años, Marta partió junto a su familia a Europa, dejando atrás un destino doméstico, y en busca de nuevos horizontes intelectuales. Allá se encontró con la obra de Marcel Proust, Miguel de Unamuno, Azorín y Luigi Pirandello, quienes influenciaron su forma de escribir y su interés por desarrollar conflictos humanos y sociales en sus relatos.
Tras la llegada de la Primera Guerra Mundial regresó a Chile.
En 1923 publicó su primera novela, Montaña adentro. Esta obra le valió ser aclamada por la crítica literaria chilena, y Marta Brunet pasa del anonimato a la fama, convertida ya en la mujer que encabezaba la nueva narrativa femenina chilena.
En 1924 falleció su padre, por esta razón, además del trastorno mental de su madre, se desvinculó de la literatura, y se dedicó a publicar recetas de cocina.
En 1926 entregó a la imprenta otras dos novelas: "Don Florisondo" y "Bestia dañina", en las que siguió con las temáticas campesinas, que le sirvieron de pretexto para realizar hermosas descripciones paisajísticas. Por lo demás, los argumentos seguían siendo de cierta dureza y en el caso de "Bestia dañina" entraba en el género melodramático.
Posteriormente, en 1928 viajó a Santiago para luego inscribirse en la Escuela novelista Criollista. Publicó sus primeros cuentos en el diario La Discusión de Chillán y en 1933 recibió el Premio de Novela de la Sociedad de Escritores de Chile.
En el año 1931 publicó la obra "La hermanita hormiga" en la editorial Nascimiento, tratado de arte culinario que incluye recetas e instrucciones para la "correcta" disposición de la mesa. Desde 1934, trabajó como redactora en la revista Familia, siendo posteriormente su directora. En 1938, publicó "Cuentos para Marisol", y en 1943, "Aguas Abajo", colecciones de cuentos por los que recibiría el Premio Atenea, conferido por la Universidad de Concepción.
En 1939 fue nombrada Cónsul Honorario de La Plata por el presidente Pedro Aguirre Cerda.
En 1943, el presidente Juan Antonio Ríos la designó Cónsul de Profesión adscrito al Consulado general de Chile en Buenos Aires hasta 1952. El año 1943 se le otorgó el Premio Atenea de la Universidad de Concepción por su obra Aguas abajo. En 1961 fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura. Fue la segunda mujer en obtener el galardón luego de Gabriela Mistral.
El 7 de junio de 1962 fue declarada Hija Ilustre de Chillán. En octubre de 1963 fue nombrada Agregado Cultural de la Embajada de Chile en Brasil. En diciembre del mismo año fue nombrada Agregada Cultural de la Embajada de Chile en Uruguay además de ser incorporada a la Academia Nacional de Letras del Uruguay.
Marta Brunet falleció en Montevideo, Uruguay, el día 27 de octubre de 1967,2 mientras leía su discurso de incorporación a la Academia Uruguaya de las Letras. No tuvo descendientes. En su testamento, instituyó como heredera universal de sus bienes a la Universidad de Chile.
Con esta novela, la segunda mujer en recibir el Premio Nacional de Literatura, Marta Brunet, da el salto definitivo del criollismo hacia lo que podemos denominar una evolución de este estilo literario (neo-criollismo lo han querido nombrar muchos estudiosos), en donde abundan los nuevos recursos literarios, especialmente la multiplicidad o pluralidad de voces. Muchos concuerdan que "María Nadie", publicada originalmente en 1957, es la mejor novela de Brunet, tanto por los temas complejos que trata que por los recursos literarios que utiliza. En términos breves, la novela se desarrolla en el pueblo de Colloco, un pueblo que hace poco tiempo había surgido. Pues bien, María Lopez (apodada María Nadie por las pueblerinas envidiosas) empieza a trabajar como telefonista, tratando de olvidar su pasado abrumador, el cual no quiere compartir ni con los "pretendientes del pueblo", ni con las mujeres pueblerinas envidiosas.
La novela está dividida en dos partes: La primera llamada "El pueblo", donde Brunet realiza una descripción un tanto criollista de los personajes del pueblo, la historia de ellos, quienes, por distintas razones y necesidades, terminaron conviviendo en ese lugar. Al arrivar a sus vidas la protagonista, tanto las mujeres como los hombres se inquietan con su presencia, sobretodo si su figura casi-nórdica capta la atención de los hombres del pueblo y de los niños Cacho y Conejo, quienes compartieron los primeros días con ella. Obviamente, todo el pueblo ignora el pasado de María López, quien en la segunda parte de la novela titulada "La mujer", realiza un monólogo interior a manera de confesión hacia un gato del pueblo acerca de las cosas traumatizantes que sucedieron en el pasado.
Al pensar en la trama de la novela, tanto la protagonista como los demás personajes del pueblo me hacen recordar a la gente de hoy en día. Lo digo porque actuamos como María Nadie y como el poblado de Colloco al mismo tiempo: Pelamos (criticamos negativamente), le damos sobrenombres a alguien y ni siquiera lo conocemos o conocemos su pasado (quizás su tormentoso pasado). Y lo mismo sucede con los demás, que no conocen nuestro pasado y hablan mal a tus espaldas o te apodan de una manera determinadas. Somos María Nadie y Colloco, y no podemos escapar de aquello, aunque María Nadie lo hizo para afrontar su pasado en la ciudad.
Debido a lo mismo, la manera con que María Lopez cuenta su pasado es digno de admiración, ya que pocos escritores hasta ese entonces hacen confesar la interioridad de un personaje de manera compleja, tanto así que incluso se llegue a nombrar algunos recursos psicológicos para tratarlos. Tal como Juan Carlos Castel en "El túnel", María Lopez puede sacar a flote su interioridad femenina de la época, todo lo que piensa o pensó, todo lo que sufre o sufrió, todo lo que vive o vivió.
Resumiendo, este libro es recomendadísimo para esas mujeres que no buscan explicaciones, que no se arrepienten de nada, que no buscan el "por qué me dicen así". Y para los hombres... bueno, para los hombres, más que nada, para que puedan entender un poco más a las mujeres.
Ella no es nada. Ni siquiera es ese alguien a quien después llamarían María Nadie. Es algo sin nombre, parte del universo, compenetrada con el oculto sentido de las cosas, perdida en el abrazo del hombre, diluida en la fugacidad de su beso, apenas estampado en su sien
Lástima que mi edición tenía faltas ortográficas. Dicho esto debo decir que Marta Brunet tiene una pluma muy ágil y describe ricamente cada personaje y me hizo querer estar en Colloco. María es una mujer que escapa de la incomodidad que es para ella su familia, pero principalmente escapa de un mal hombre y ese es su mayor secreto. Me hizo viajar a un pequeño pueblo cerca del campo, donde todo podría causar la curiosidad y el chisme, dejándose llevar las gentes por los comentarios. Aquí hay personajes característicos del campo, de esfuerzo, casi me los imaginé con las descripciones de Brunet, orgullo de mi ciudad de Chillán.
Una novela muy fuerte que te cautiva con un empezar tranquilo con la vida de campo, conocer sus habitantes, el como cambian las cosas a la llegada de María y como ella termina contando su historia. Una historia fuerte, que te hace empatizar con María y como entiendes lo que le sucede. Entender igual el como era ser mujer en los años 1950, el ser trabajadora que ganes muy poco, la importancia del matrimonio y que significaba decidir ser soltera. Un libro cortito pero hermoso
Lo he tenido que leer para el máster. Me ha encantado. Desde el costumbrismo criollo de la primera parte, en la que se explica cómo es la vida en Colloco, sus gentes, sus hombres y, sobre todo, sus mujeres; hasta su segunda parte, centrada en aquella que da título a la novelita: un personaje etéreo en sus comienzos que se ve arrastrada hacia lo terrenal y lo burdo.
Me iré a esa hora en que una mala pájara debe regresar a su nido. Me iré. María Nadie tambien tendrá ante sí una puerta abierta. Seré de nuevo María López. Una puerta abierta ante mí. Puede que hacia una vida radiante. Puede que hacia inenarrables sufrimientos. Pero será la vida...
La estructura de la novela me gustó. La segunda parte es la que más disfrute por las reflexiones que hace María en torno a temas como la familia y el precio que se tenía -y aún hoy- que pagar por no seguir los convencionalismos impuestos por la sociedad. Sin embargo, hubo momentos en que se me hizo pesada pero la prosa de Marta Brunet y lo que señala son muy revelantes.
Este libro de Marta Brunet lo leí en el colegio. Hace un tiempo decidí releerlo y esta semana ya lo concreté. El relato transcurre en un pueblo en el sur cuando María López llega a trabajar alejándose de su antigua vida. Sin embargo, sus particulares características ( la soledad y no tener marido) levantara un ambiente amenazante en el pueblo, purgando todas sus acciones. El libro tiene dos partes: el pueblo y la mujer. En ambos capítulos se puede contrarrestar los prejuicios de los habitantes del pueblo versus las razones que tuvo la protagonista de cambiar la vida citadina a un pueblo: un amante la utilizó y la golpeó hasta generar un aborto. Una vista de lo que realmente quiere la sociedad respecto a nosotras: mantener comportamientos arqueotípicos de un tipo de mujer (dueña de casa, casada, sumisa, sin decisiones propias) y, por tanto, cualquiera que no se encuadre en ese estereotipo, es discriminada. El rechazo que el pueblo tiene de la protagonista tiene como consecuencia la denominación a "María Nadie" como alguien ajena a ellas. Releer este libro a esta edad me hace más sentido que nunca pues, ¿quién no ha sido una María Nadie? " Pero he querido vivir sola y en paz. Vivo sola, tengo una pequeña holgura. Los montoncitos de dinero a fin de mes dan mayores esperanzas de agrado; a veces puedo comprar un vestido mejor. Logro cosillas para formar un interior agradable. Tengo libros propios, una radio, discos. La soledad no posee un diámetro opreso, se ha enanchado y permite nuevos horizontes para moverse en ellos".
"Poco sabrán las gentes del pueblo el bien que me ha hecho esta revisión de mi vida, ordenadamente recordada para responder a su curiosidad. Aunque dirigida a ellos, no la sabrán nunca. Seguirán ignorando que nada vergonzoso tengo que ocultar. Que no soy una orgullosa. Ni una egoísta. Que soy tan sólo una pobre mujer, una María nadie, sin gloria ni pena".
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La novela narra la llegada de María, una mujer enigmática y solitaria, al pueblo de Collaco, donde trabaja como telefonista. La novela está dividida en dos partes: El pueblo y La mujer.
En la primera parte, conocemos a María a través de la perspectiva de los habitantes del pueblo, lo que no solo nos permite entrever su carácter misterioso, sino también el contexto social de la época en la que fue escrita la novela: el Chile de los años 50. En este periodo, el rol de la mujer estaba estrechamente vinculado a las labores domésticas y la maternidad. Sin embargo, María rompe con estos moldes tradicionales, presentándose como un personaje disruptivo que desafía las normas sociales, al ser una mujer independiente que se mantiene distante de los hombres.
La segunda parte nos adentra en el pasado de María, revelando una historia profundamente dolorosa. A través de su relato, entendemos su comportamiento y cómo su personalidad ha sido forjada por una serie de experiencias traumáticas. A pesar de que este libro es de hace más de 60 años, la protagonista sufre lo mismo que muchas mujeres a día de hoy.
Esta obra ofrece una lectura valiosa para reflexionar sobre el rol de la mujer, permitiéndonos contrastar las expectativas sociales de aquella época con las actuales. En un momento donde los movimientos conservadores resurgen en redes sociales, promoviendo un retorno a las "costumbres tradicionales" que favorecen la misoginia y la represión, es fundamental recordar la importancia de aprender del pasado y seguir luchando por los derechos y la libertad de las mujeres.
Creo que hace mucho tiempo no me encontraba con una prosa tan bonita como la que aquí nos presenta Brunet. Se trata de un fluir de la consciencia muy precioso ya en la segunda parte y de descripciones agudísimas en la primera, tan precisas y con varios detalles que hacen que toda la composición se sienta interconectada entre sí.
En ese contexto, el panorama que nos presenta es desolador, pero con un final también esperanzador: «María Nadie también tendrá ante sí una puerta abierta. Seré de nuevo María López. Una puerta abierta ante mí. Puede que hacia una vida radiante. Puede que hacia inenarrables sufrimientos. Pero será la vida…”. Nuestra protagonista, María Nadie, gana el derecho a reescribir su vida. Si hay algo que noto a lo largo de la narración, es que hay detrás de varios personajes la búsqueda de algo mejor que el mundo presente, la concreción de las fantasías que inundan nuestro mundo interior. Que María (Nadie) López pueda explorar esa potencialidad me hace muy feliz y cierra la montaña rusa que fue leer este libro. En fin, recomendadísimo y muy interesante, tanto en su forma como en su contenido. Me gustó mucho.
P.D.: La parte de la espera, la ausencia de la persona amada, es muy parecido a lo que narra Annie Ernaux en «Pura Pasión». Me pareció interesante el paralelismo. Qué difícil es querer a alguien así. Pura carencia.
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Primera obra de Brunet que llega a mis manos, y agradezco la fortuna de que ese título fuese María Nadie.
El título comienza al mostrarnos un pueblo rural del Chile a principios del siglo XX. La historia se divide en dos partes: La primera en sí aborda el misterio que representa la protagonista para los habitantes de este poblado tan repleto de rumores. Tanto el escenario como los personajes poseen su propia mística, que te dan ganas de seguir leyendo a pesar de que la información cae a cuenta gotas.
La segunda parte comienza cuando termina el climax, con un monólogo introspectivo que conmueve por lo real que se puede llegar a sentir.
Es una obra corta, y aparenta carecer de las grandes pretensiones literarias que vemos día a día en cada best seller y gran saga que se publica. Me queda la impresión de que la autora busca nada mas humilde que abrir su corazón y regalarnos sus aprensiones, sus temores y sus amores también. Y eso es lo que la vuelve una obra tan orgánica, tan llena de matices y con ese sabor inolvidable del final. Al final de eso se trata la literatura, y esta novela está hecha del mismo material que las historias inmortales.
Mi primera lectura de 2021. La primera parte del libro me gustó bastante. La segunda, "La mujer", me gustó hasta cierto punto, pero desde la presencia de Gabriel en adelante no me gustó nada de nada. Creo que esa experiencia dolorosa le da complejidad al personaje y es necesario conocerla para profundizar en ella, en María López, en María Nadie; sin embargo, no me gustó el personaje de Gabriel ni el tipo de relación que generó con María. Ella no se merecía eso. Ninguna mujer lo merece. Detesté también el personaje de misiá Melecia, vieja copuchenta y cruel. Me quedo con la primera parte, con la complicidad de Conejo y Cacho, con la magia del abra en la montaña y las aventuras con la niña de los ricitos de otro, la princesa.
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Empecé este libro con la duda; ¿Quién es María? Leí las primeras 10 páginas preguntándome; ¿Quién es María? Leí con rabia desde la perspectiva de estos hombres desagradables, que para nada estaban lejos de la realidad, todavia preguntándome ¿Quién es María? Leí entonces, a una mujer poco discreta, presentar a "María Lopez". Sin embargo, ni yo ni ella todavía sabíamos ¿Quién es María?
María es un misterio para todos. Y tal vez en un principio hasta para ella misma. Pero María ha llegado al pueblo escapando de su pasado, e intenta borrar los rastros de aquel que la atormenta. María solo desea dos cosas; soledad y paz. Tuvo soledad, aquella que "Es como un molde que se va ciñendo al propio cuerpo hasta oprimirlo". Pero lo que nunca logró alcanzar fue la paz.
"Riente y burlesco: '¿Usted quién es? ¿Un granito de maíz que se escapó del choclo con todo el pelo de su mamá?' ¿Se pueden decir esas palabras maravillosas y manidas cuando no nacen de una auténtica ternura? ¿No es ese el verdadero lenguaje que el amor habló siempre puerilmente? No. No significa nada si lo dice esta boca de labios voluntariosos. Nada. Dice él eso porque sí, inconsciente de los ecos que levanta, buscando su placer, jugando con la muñeca nórdica, con la princesa chiquita; chiquita, al igual que ahora jugará con otra, diciéndole las mismas palabras con igual expresión en los ojos y en las comisuras de los labios."
A María Nadie no le importa su reputación, nadie la conoce, de ahí su "nombre". Entonces, ¿por qué decide eso? Tal vez en busca de la paz, una que no encontrará en el pueblo y tampoco en la ciudad. Entonces no busca la paz. Un estado de calma, el no-conflicto, la indiferencia. Eso puede ser mejor que la locura de la habladuría, de la violencia ejercida por el pueblo. Tal vez. Juzgo a María Nadie porque es tan maravilloso como juzgar a nuestros padres.
Al final, ese acto revolucionario es caminar sola y en paz. En 1957 y en 2024 parece que sigue siendo un acto revolucionario para las mujeres de Chile, de México, de Latinoamérica, del puto mundo.
Me gustó más la segunda parte del libro donde sabemos sobre la vida de María y qué la llevó a ese pueblo perdido (una especie de Lo que callamos los introvertidos :') igual te entiendo María). La primera parte es sobre la gente que la rodea en ese pueblo y me aburrió un poco, por eso me demoré en terminar de leer :') (me fascina como las viejas cahuineras siempre han sido iguales en todo tiempo y lugar ajaja miserables ¬¬)
En fin, me terminó gustando el libro y seguiré leyendo más de la autora :3
bueno la vdd al principio m costó agarrarle el hilo conductor pero ya luego simplemente comprendí todo. m siento muy abatida al terminar el libro m siento un poco, mágica? es magia cuando las mujeres nos leemos en otras mujeres y te das cuenta q siempre hemos sido mujeres q sienten?
no se y encima la manera cotidiana de relatar lo quejumbroso en sí también caló diferente.
en fin
"María Nadie también tendrá ante sí una puerta abierta. Seré de nuevo María López. Una puerta abierta ante mí. Puede que hacia una vida radiante. Puede que hacia inenarrables sufrimientos. Pero será la vida..."
Narrativa que muestra la naturaleza campesina y los roles que cumplían los hombres y mujeres en la sociedad de esa época. La figura de la mujer cuestionada sin razón y mal mirada cobra vida en María López, mal apodada María Nadie.
Nunca había leído un clásico chileno y pues... La verdad no sé muy bien que opino de este.
Lo leí más que nada para cumplir con la meta del mes y porque me lo prestaron, pero me ha sorprendido porque venía con expectativas bajas.
Una ventaja es que, aunque es un clásico, igual se lee rápido. Yo lo leí en solo 3 sesiones de lectura en 2 días.
Le pongo 3.0 porque no es que no me haya gustado, sino que no pude vivir el libro. Igual logré empatizar un poco con María López, pero solo en las últimas páginas. Porque la historia recién se empieza a centrar en la protagonista en las últimas 50 páginas (?)
Hablando más de la historia, me ha gustado el monólogo de María López. Como decía, logré empatizar con ella porque todos en algún punto hemos sido ella. Gente que habla a nuestras espaldas sin saber nada de nosotros. O quizás también hemos sido Colloco, criticando a alguien solo por envidia o porque creemos algo que no es.
Otra cosa que me ha gustado es la forma poética en la que está escrita la historia, porque no se hacía tediosa, sino que la disfrute.
"Ya les he dicho que cuesta sobrellevar la soledad. Porque a la primera embriaguez de ese aire purísimo sigue el despertar en su helada condición intrínseca. Ni siquiera el Dios de los cielos fue capaz de existir en ella y creó el mundo para su compañía"
Marta Brunet publicó María nadie en 1957; este relato corto, muestra la pluma incomparable de una autora chilena cuyo trabajo ha cobrado la relevancia que merece solo en estos últimos años. Gracias a su escritura podemos no solo ver el lugar escondido en los cerros donde van a jugar Cacho y Conejo, los niños que son en gran medida protagonistas y gatilladores de la historia, sino que olemos las plantas y la tierra húmeda, el aire cuando comienzan a bajar a Colloco, el pueblo chico en el que viven, literalmente construido de un día para el otro para acomodar a la gente que llegaría a trabajar a la empresa maderera. Son brillantes las descripciones que hace de personas, fisionomías, personalidades, maneras de hablar y lugares, todo queda claro en nuestras cabezas, que van armando la trama de la vida en este pueblo chico tan típico. Y por supuesto, la aparición de la niña con el pelo de oro, María nadie, como la tildan las viejas chismosas, que trae una historia triste pero típica de la época: una mujer solitaria, que buscó paz y tranquilidad, pero que arrastra el peso de los prejuicios contra ella y no puede, simplemente no puede estar tranquila en ningún lado, siempre sospechosa y acusada solo por haber elegido vivir y estar sola, es decir, sin marido, sin hijos. Un retrato de época que desafortunadamente sigue aplicando para las mujeres que tienen la osadía de pensar distinto, de elegir el camino alternativo