Nací en Logroño en 1969, soy licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y ejerzo desde 1992 como abogado en La Rioja.
Soy un gran amante de la música. Pianista de formación clásica y más tarde teclista y cantante de rock, he formado parte de diversas bandas -con un disco premiado en la década de los 90 con mi grupo “Catorce de Septiembre”- y he compuesto canciones para otros artistas.
También soy un viajero incansable. He recorrido medio mundo buscando nuevas sensaciones y, en los últimos años, también inspiración para mis novelas. Madagascar, Etiopía, Botswana, Namibia, Swazilandia, Israel, Líbano, Siria, Bután, Sri Lanka, Myanmar, Nepal, Tíbet, India, Vietnam, Indonesia, Japón, Perú, Ecuador, Brasil, entre otros muchos, ilustran las galerías de fotos y recuerdos que podéis visitar en el apartado “Viajes”.
Colaboro en programas de radio de emisión nacional en los que comparto esas experiencias viajeras, fusionándolas con la literatura.
Desde hace varios años dirijo el Aula de Cultura de Vocento en La Rioja, organizando una charla mensual sobre los temas más diversos. Podéis ver una galería de fotos y la relación de ponentes en el apartado “Conferencias”.
Yo mismo imparto por toda España y otros países conferencias sobre creatividad y otros temas inspiracionales, que también podéis consultar en el apartado “Conferencias”. La última, llamada “Viajar: 10 enseñanzas para mejorar tu vida”, me ha llevado a Tokio, Lisboa, Tel-Aviv, Sao Paulo, Fez, Madrid y a otras ciudades españolas.
Mezcla a Indiana Jones con Tintín en el Tíbet y un montón de filosofía budista y te sale esta novela muy entretenida, que se recorre China, Nepal, la India y el Himalaya en busca de un misterioso objeto y la solución a varios asesinatos. Persecuciones y muuuucha filosofía budista, que en ocasiones parece un manual de autoayuda.
Me ha resultado una aventura casi perfecta, el autor ha aunado lo espiritual con elementos de thriller, ficción y novela negra. El principio del libro te posiciona en un eje que, conforme vas leyendo, vas perdiendo y te vas adentrando en la India, el Tibet… Adoro los escenarios que mi mente ha creado con las palabras que leía. Además, no sólo compartes la travesía del personaje, sino que tú mismo vas quitándote capas y vas redescubriéndote conforme el personaje va encontrando claridad.
"Apenas tuve tiempo de leer unas cuantas páginas. Pronto caí rendido ante los demonios que se escaparon del control de los antiguos chamanes y que ahora me rodeaban entre sus párrafos. Se adentraron en mi mente y dieron vueltas en círculo hasta el amanecer. El demonio de la ignorancia y su séquito; el blanco con cabeza de tigre que nos obliga a sufrir el dolor del nacimiento; el amarillo con cabeza de cocodrilo, que simboliza las cadenas que nos amarran a las cosas materiales y causa los padecimientos de la enfermedad, y el pequeño demonio negro del odio, con el cráneo al descubierto, que nos somete al dolor de la muerte."
Pag 80
"De forma fugaz comparé a Asha con Martha. Había algo en su manera de hablar, en cómo empujaba su pasión hacia fuera y la ponía a tu disposición con desenvoltura, que me recordaba a ella.// Martha y Asha tenían físicos muy diferentes, casi opuestos, si es que cabe utilizar ese adjetivo al hablar de la belleza, pero ambas desprendían esa luz hacia la que no puedes mirar si no compartes su esencia."
Pag 93
"Deseaba decirme que no hay ninguna vida que sea nuestra por entero, ningún camino cierto. Que al final casi nada importa. Que cuando nos sentamos frente al abismo y miramos hacia atrás sólo se percibe entre las sombras el amor recibido de quien nos quiso de verdad. Que cualquier camino es bueno si sirve para preservar ese sentimiento absoluto, el único por el que merece la pensa vivir y morir."
Pag 102
"-Lo más valiente que puede hacer un hombre es enfrentarse a sí mismo. - Quizá en otra vida--dije, ahora sí bromeando. -No aspires a encontrarte otra vida--replicó ella con dulzura. Ya no serás tú. Has de actuar hoy, porque ni siquiera mañana serás tú."
Pag 115
"-Verás--se dispuso a explicarme. Todo el cuerpo vibra, vibra constantemente a una frecuencia específica. Siendo así, cualquier enfermedad puede traducirse en una alteración de esa frecuencia.// -Si eres capaz de sentirte más vivo con la mera contemplación de un paisaje, o sentir cómo te ahoga la presión invisible de una habitación lúgubre, simplemente dejándote influir por la energía que emana de cada lugar concreto,¿cómo podrías negar la ciencia de Lobsang Singay?"
Pag 131
"Te recomiendo que no midas el tiempo en vidas, ni en años o días. Mídelo en acciones. Los budistas no consideramos que exista un alma inmutable como la de los cristianos, ni que nuestra sustancia vaya saltando de un cuerpo a otro como si se cambiara de traje. No salimos de una vida para entrar en otra. Son todo fases de la evolución creciente de tu sabiduría y de tu compasión unida al adel resto del mundo. Los tibetanos creemos que todos los seres estamos abocados a vagar por una rueda de sufrimiento que llamamos Samsara. Se trata de un estado permanente de confusión que va evolucionando con nosotros y que, dependiendo de nuestras acciones buenas o malas, se proyecta en nuevas formas, o incluso en nuevos cuerpos. // Cuando los tibetanos consultamos a un astrólogo no esperamos influencias enviadas de forma unilateral desde lejanos planetas, cuyos efectos deberíamos aceptar con resignación. Sólo aspiramos a leer aspectos de nuestro propio karma, de nuestras acciones pasadas y presentes y su incidencia en el futuro, ya que cuanta más información conozcamos de antemano, mejor podemos modificar actitudes y conductas que podrían resultar dañinas para nosotros mismos o para los demás."
Pag 139
"Se refería al funeral tibetano que desde tiempos inmemoriales se celebraba en las tierras altas del Tíbet. Dejó dicho a sus allegados que, cuando muriese, deseaba ser pasto de los buitres. Este ritual no se percibía como algo macabro en un lugar donde la muerte no se considera algo trágico, donde el cuerpo se veía como el mero envoltorio que nos ofrece la rueda impura de las reencarnaciones. Y menos aún en las montañas del Tíbet donde aquella ceremonia era necesaria, dado que nunca han tenido madera para incinerar y el suelo es demasiado duro para enterrar a los muertos."
Pag 190
" En Occidente no se os educa en el sacrificio, ni en la paciencia, ni en la satisfacción de lo bien hecho. No os enseñan que la única vía para desarrollar una vida plena es tener una meta clara; pero no para alcanzarla, sino para tender hacia ella. No os dais cuenta de que los más satisfactorio es ser consecuentes con nuestros actos. Tú careces de esa meta, y por eso te lanzas sin pensar hacia todo lo que se te pone por delante. Y ellos te lleva a caer en el desorden, en el ruido, culpando al que tienes más cerca de tus propias limitaciones. Si tuvieras ese objetivo vital claro, como te decía Asha, estarías convencido en todo momento de estar haciendo lo correcto. Y, lo más importante, te sentirías libre, que es algo imprescindible para realizarnos en todas las esferas, para ser sinceros y dejar que los que tenemos a nuestro alrededor nos ayuden a mejorar."
Pag 278
"Así es. A través de la meditación logramos un estado de serenidad que nos permite analizar los problemas con lucidez. Nuestra mente es como el mar: cuando está agitado se remueve el fondo y sus aguas se vuelven turbias. Así resulta imposible distinguir nada. Sin embargo, las aguas de un mar en calma siempre son cristalinas, ya que el sedimento se apelmaza en el fondo."
Pag 330
" La muerte está mucho más próxima que las estrellas, pero nos resistimos a verla. Y sin embargo creemos comprender la lejanía de esos puntos de luz, aun sabiendo que cuando los divisamos ya han dejado de existir."
Pag 333
" Un hombre que vivía en un país donde no existían árboles de sándalo llevaba tiempo obsesionado por saber cómo olía aquella madera, ya que mucha gente le había contado las maravillas acerca de su exótico aroma. Para ello consultó con su maestro, el cual se limitó a regalarle un lápiz. Un poco decepcionado, el hombre usó el lápiz para escribir a amigos de otros países pidiéndoles que le mandasen un pedazo del a anhelada madera. Escribió una carta tras otra, pero nunca obtenía contestación. Sin embargo un día, mientras mordisqueaba el lapicero pensando en quién le quedaba por escribir, percibió un dulce perfume. Fue entonces cuando se dio cuenta de que siempre lo había tenido en sus manos. El perfume que le embriagaba surgía del corazón de su propio lápiz de sándalo."
Pag 335
"Pero no tengas prisa y ábrete al aprendizaje, porque es la única forma de llegar al conocimiento absoluto. No olvides nunca que todos necesitamos un maestro, y considérate afortunado por haber encontrado el tuyo."
Pag 364
"La flor de loto es para nosotros el símbolo máximo de la pureza y la santidad, ya que florece en todo su esplendor hasta en las aguas más corrompidas sin perder un ápice de su belleza."
Pag 362
"En Occidente carecéis de pilares que puedan sustentar verdaderas relaciones de compromiso. Os educan en la realización desde la individualidad, potenciando la competitividad y el éxito como único medio para alcanzar la felicidad. Siempre necesitáis más, pero al mismo tiempo permanecéis vacíos por dentro. Por eso cuando algo se tuerce, como en este caso la enfermedad de un ser querido, todo lo que ilusoriamente habéis conseguido a través de vuestra búsqueda egoísta de derrumba."
Lectura 18/ 2023 1 de marzo EL GUARDIÁN DE LA FLOR DE LOTO La única razón por la que he terminado el libro es porque es la lectura escogida en mi club de lectura, y no puedo presentarme a los debates sin tener argumentos sólidos de por qué esta novela me ha causado aburrimiento máximo. No me he sentido atraída ni por la historia, ni por sus personajes (me parecáin de papel maché) ni por el estilo narrativo. Ha sido un sufrimiento llegar al final y eso que reconozco sus virtudes: hay intriga y está bien contado, pero este señor no es para mí definitivamente.
El lama Logsan Singay está a punto de dar una conferencia en Harvard, en donde dará a conocer al mundo los secretos de la medicina budista. Sin embargo no lo podrá hacer porque aparece muerto en el hotel de manera repentina. Por diferentes razones, Jacobo, un voluntario de una ONG, se ve involucrado en investigar esta misteriosa muerte y para eso tiene que desplazarse hasta el Himalaya. El viaje que emprenderá Jacobo lo llevará también a un viaje personal en donde se tendrá que cuestionar su propia existencia. Me hubiera gustado más Tíbet y menos acción, por momentos pensaba que estaba leyendo Indiana Jones, sin embargo pude conocer un poco más acerca del Budismo y valió la pena. “... vamos construyéndonos con nuestros actos, y con los de aquellos que nos rodean. Nuestro cuerpo cambia a cada instante, y puede mutar en un segundo tanto como puede hacerlo nuestra conciencia.”
Me ha parecido una historia muy interesante, muy bien ambientada . La historia te atrapa y te transporta a la India y al Tíbet. Tras la muerte de un lama antes de iniciar unas charlas en la Universidad es asesinado. Nuestro protagonista se verá envuelto en la historia y tratará de averiguar que ha sucedido a la vez que busca su paz espiritual.
Me ha costado horrores terminar el libro. Me fue imposible conectar con sus personajes, la historia no logró seducirme en ningún momento. Una lástima, le tenía esperanza. Lo terminé, ya que no me gusta dejar libros sin acabar, pero realmente fue duro.
Un libro con algunos momentos de acción y muchos momentos de budismo…No me ha gustado la descripción de los personajes , los diálogos me han parecido planos , la trama de investigación no engancha …Me ha decepcionado .Solo le recomiendaría para conocer algo más sobre el Tibet y el budismo
Interesante, intrigante y enriquecedora historia acerca del Tíbet y el Budismo...! Un libro que mantiene la atención del lector de principio a fin....!
Para mí, sin duda, es un TOP 5 Es probable que si buscas una aventura sin más, está novela te deje con la miel en los labios. Tiene intriga, velocidad, acción... pero es verdad que puede ser un poco predecible. Pero el autor nos invita a busquemos mejor debajo de esa primera capa de pintura. En esta obra en concreto, el crecimiento personal de Jacobo y de Gyentse es tan palpable que parece que tú también te desarrolles como un personaje más, adquiriendo como propios los conocimientos de los lamas. Eso, acompañado de una descripción tan buena que te hace sentir bajo tus pies la misma hierba de la meseta, convierten a esta obra en una novela que, sin duda, te marcará de algún modo. Leí este libro hace años y desde entonces lo consideré mi libro preferido. He vuelto a leerlo en 2024 y, aunque he leído mucho desde entonces, puedo decir que sigo considerándolo una de mis obras de referencia. ¡Y a todo esto, estamos hablando de la opera prima de Andrés! Si por algo me gustan las primeras obras de Andrés Pascual (El guardián de la flor de loto, El haiku de las palabras perdidas, Edén, El sol brilla por la noche en Cachemira...) es por su mezcla armoniosa entre una VIAJE, una AVENTURA y la TOLERANCIA. Leyéndole no te transportas, sino que deseas transportarte a esos lugares remotos y vivir, como viven sus protagonistas, las aventuras que te llevan a comprender y amar el espacio y a las personas en las que se desarrolla la historia.
Al escoger este libro pensé que me iba a gustar más la trama de investigación, y que la parte mística sería un poquito aburrida. Pero nada más lejos de la realidad. En realidad la investigación en sí no tiene misterio (siempre supe quien era el asesino, aunque me equivoqué en la razón). Lo importante es lo que aprendemos de nosotros mismos leyendo este precioso libro.
Jacobo es un cooperante español, casado y con una hija enferma. Debido a su trabajo, tiene que viajar mucho, lo que añade stress a la situación y daña su relación. Como favor personal a su suegro, Jacobo se hace cargo de la repatriación de un lama muerto de un ataque al corazón. Pero la sorpresa viene cuando al llegar a India recibe la noticia de que en realidad el lama fue asesinado, y sin comerlo ni beberlo se ve envuelto en una intensa investigación, acompañado por un joven lama.
Esta investigación es el conducto que el autor utiliza para dar a conocer el mundo de los monjes budistas, la problemática del Tibet y sobre todo para hacer un viaje interior intenso. El descreído Jacobo acaba siendo nuestro maestro iniciático en el budismo tántrico y en la espiritualidad de nuestro mundo.
Es un libro ameno y con momentos de bastante acción, peeeeero me ha parecido predecible y surrealista. Quizás no he entendido muy bien el pensamiento budista, ni las motivaciones que llevan al protagonista a meterse en semejante aventura así porque sí, ni porqué se resuelven los problemas con su mujer por arte de magia. Sí me ha creado la necesidad de querer saber cómo iba a acabar y por eso lo he terminado, pero me ha decepcionado un poco. Una lástima porque el de El haiku de las palabras perdidas me gustó mucho.
Jacobo, un cooperante español en plena crisis personal y afectiva, tiene la misión de expatriar el cuerpo de un médico lama que fue asesinado en Harvard cuando estaba a punto de impartir una comprometedora conferencia sobre la situación del pueblo tibetano. ¿Quién está detrás de ese crimen? Las pistas conducen a Jacobo hasta un libro sagran en la meseta del Tíbet; un viaje hacia la verdad en el que el protagonista hallará su propia salvación. La investigación de un crimen se convierte en un viaje espiritual al corazón del budismo.
Es la primera novela del autor y se nota en algunos aspectos. No obstante, la trama me ha encantado y tiene una magia especial que te lleva con cada página a descubrir que con el avance del personaje, tu también avanzas. Es un libro que te hace reflexionar sobre lo verdaderamente importante de la vida. Sólo por eso, ya merece la pena su lectura. La sabiduría de los lamas impregna cada palabra y nos enseña que el verdadero camino hacia la felicidad es dando un paso detrás de otro.
Bueno, he de admitir que es un gran libro, hace un buen tiempo que no estaba satisfecho con un final de libro, este sin embargo me ha encantado, cabe mencionar también que Kung-Fu Panda pareciera ligeramente inspirado en este just sayin'