3/5 Estrellas
Esto es fácil de resumir: me esperaba más.
Asistimos a 24 horas en la vida de Aniceto, liberto de Neron, que debe realizar un falso testimonio contra la emperatriz Octavia, acto que debe contribuir a precipitar su caída (de la emperatriz ) y dejar el campo libre a Nerón y a su espiral de desenfreno, libertinaje y tiranía. A partir de este punto, el emperador se abandona en brazos de su prefecto del Pretorio, Tigelino y olvida toda contención....o eso dicen las crónicas.
Realmente mucho de lo que conocemos del Principado de Nerón ha llegado hasta nosotros en forma de leyenda negra, en los escritos de Suetonio, Dion Casio o Tácito. La historiografía actual tiende a matizar muchas de estas historias y poner el denostado emperador bajo un foco más benigno.
Aniceto deberá partir al destierro tras participar en el complot, obedeciendo a su amo, pero a cambio, conservará la vida. Cuenta con 24 horas de tiempo para aprovechar en su querida Roma, antes de abandonarla, presumiblemente para siempre.
Visita los baños, las tabernas, los templos, los lupanares, las librerías. Es una buena excusa para conocer un poco como se divertían los romanos en el siglo I dc, en el alto imperio, como y qué comían o bebían, cuáles eran sus preocupaciones religiosas en el ámbito publico y privado, como utilizaban su tiempo de ocio en termas, teatros, anfiteatro o carreras de cuadrigas, cuál era la relación del Príncipe con sus súbditos, como este mantenía aplacada a la plebe con juegos y distribución gratuita de alimento y como temía sus disturbios cuando tomaba decisiones impopulares. Y apartar a la querida Octavia iba a ser una de ellas. Octavia y Británico eran hijos de Claudio y Mesalina, los verdaderos herederos del Imperio y adorados por la plebe. Ella fue casada con Nerón para legitimar su ascenso al trono. El pobre Británico fue relegado a la muerte de Claudio en base a su minoría de edad y debido a la influencia de la poderosa Agripina. Luego el muchacho murió en sospechas circunstancias...ya nos imaginamos que pasó...Leyenda negra... o no?
El autor si que nos pone en contexto sobre situación política de Roma en tiempos de Nerón. Su deriva autoritaria, su megalomanía, sus excesos constructivos, sus gastos desmedidos, su afición al canto y a las carreras, los terribles asesinatos perpetrados contra miembros de su propia familia, empezando por su propia madre Agripina, que debía ser dificililla la mujer......
El problema es que se profundiza muy poco en todo esto. Para un lector medianamente avezado en el mundo romano este libro aporta poco o nada. A nivel de iniciación puede tener un pase, pero poco más.
El autor tiene en cuenta los últimos hallazgos arqueológicos, sobre todo en Pompeya y en el Palatino y los pone en contexto, esto es un punto a favor.
No sabemos nada de la situación global del Imperio a nivel económico, social o militar. El principado de Nerón fue relativamente tranquilo, pero tuvo algunos problemas graves en los Limes, en Judea o Británia ( revuelta de Boudica) que también pasan desapercibidos. No es el objetivo del libro, pero se echa en falta para dar empaque al contexto.
El libro está está bien documentado y bebe de la fuentes clásicas, allí donde se puede. Pero esperaba más........más chicha.
Aprobado, pero sin brillantez