La verdad es que no existe una única respuesta a la pregunta dado que la generación de la violencia humana se produce como resultado de la interacción de diversos factores biológicos, psicológicos y sociales. Los genes, la configuración de los cerebros y la química de nuestro organismo, así como las experiencias tempranas y el ambiente en que crecemos y vivimos desempeñan un papel importante en la expresión de la violencia. Pero no podemos generalizar el peso de cada uno de estos factores a todos los tipos de violencia y, mucho menos, a lo que llamamos perfiles o patrones estables de comportamiento violento. Es más, su influencia va a ser diferente en cada perfil, lo que hace más complicado, a la vez que apasionante, vislumbrar las vías más efectivas en cada caso para una prevención y una intervención adecuadas.
Este libro analiza el peso de todos esos factores, y repasa los trastornos mentales y de personalidad que pueden derivar en comportamientos violentos, del individuo narcisista al psicópata pasando por el pederasta. Asimismo, se analizan los diferentes contextos en los que se puede producir la violencia, ya sea en el ámbito doméstico, en el laboral, en el escolar o en la intimidad de las relaciones sexuales.
Esta obra parte de las más recientes investigaciones científicas para darnos a conocer los principales perfiles de personas violentas, y facilitarnos la comprensión de los motivos que llevan a alguien a comportarse de forma violenta.
La violencia es un tema alarmante, pero bien conocido en la sociedad actual. Gracias a múltiples intervenciones psicológicas, forenses, jurídicas y programas estatales es que se ha podido reducir los índices de violencia en algunas comunidades con mayor índice de asesinatos y otros delitos. No obstante, ¿la violencia solo se limita a eso: abordajes, casos comunes y marginalidad? Por supuesto que no. De hecho, la violencia tiene perfiles, formas como se da, incluso más allá de lo que comúnmente nos hablan; y fuertemente ligado a personas con trastornos de la personalidad o la psicopatía. Entonces, este libro no es el típico libro que te enumera lo que “ya se sabe” o lo que “se encuentra en internet” sobre la violencia. El libro ahonda en la complejidad de la ejecución de la violencia (sus orígenes genéticos, hormonales y cerebrales; así como lo socialmente aprendido y el modelado), el modo en que cada trastorno de la personalidad tiene para ejercer su frustración, su neurosis, la manipulación y la agresión a los demás. El libro empieza desmintiendo aquellos mitos sobre la violencia, que son empleados popularmente por diferentes medios y grupos sociales para justificar algún mensaje o ideología de poder, para luego darla a conocer desde el punto de vista científico. Para ello, la psicología, de la mano con otras ramas del área médica, da respuestas que van más allá de la conducta típica: brinda un análisis biopsicosocial sobre este fenómeno. Y como es parte de la existencia humana, habría que preguntar: ¿Es, acaso, la violencia un medio de expresión que refleja los contenidos sociales actuales o, por otra parte, una conducta disfuncional, sin ningún propósito más que el de agredir? ¿Existirá alguna sociedad libre de violencia? Posdata: Nuestro querido Freud, polémico como siempre, en una de sus conversaciones por correspondencia con Einstein mencionó que no, que la sociedad no se puede librar de la violencia porque forma parte de esas fuerzas duales que existen en nosotros y la sociedad (Eros y Thanatos). Una visión que para muchos psicólogos es dotada de pesimismo y conformismo. Para otros, Freud tenía razón y parece casi imposible su erradicación cultural.