Yugame se ha obsesionado con asesinar a Kirari. No entiende cómo una Suicide Girl la ha derrotado. Como lector uno sabe que Kirari tuvo suerte, pero para nuestra villana la derrota ante el resplandor de la vida que representa una chica suicida es una afrenta imperdonable. Ella busca respuestas, ha abandonado la iglesia de las phobias. Inesperadamente será entrenada por Luna, la doncella pistola. ¿Yugame conseguirá consumar su cometido y aprender el valor de vivir el ahora? Me encantó este volumen, se ha centrado en desarrollar más a los personajes, no sólo a la doncella colgada, sino también a Manten, Akane y especialmente a Yugame. Lo normal es que el arco de entrenamiento en los mangas sea para los protagonistas, pero siempre me he inclinado más hacia los antagonistas. Y esa lección de Luna sobre el ahora, va muy ad hoc a este momento de mi vida en el que quiero compaginar el deporte y el trabajo de oficina. Y si se me permite una confesión anónima, Yugame me recuerda en algo a Gabriela.