En la cultura celta existe la expresión Anam Cara que se refiere a un alma amiga; esa persona con la que se puede compartir una conexión que trascienda el cuerpo. ¿Qué pasaría si sientes esa conexión con alguien con quien te chocas en el aeropuerto? Lya y Declan se encuentran allí́ por razones muy distintas y en situaciones diferentes, pero hay algo que les unirá́, la sensación de conocerse con anterioridad. Copenhague es el escenario en el que estas dos personas se conocerán así mismas y entre ellos.
Rebeca Cid (Madrid, 1992) divide su vida entre escribir sus propias historias, trabajar en el diseño de las de otros y las redes sociales siendo community manager. Es de ese tipo de personas que va a todos los sitios con un libro aunque no lo lea simplemente por el placer de tener uno cerca. Empezó a escribir porque no encontraba las historias que ella quería leer en la adolescencia.
Una novela corta, dulce y con un instalove que te recuerda continuamente a la historia de amor de Jesse y Celine en Antes del amanecer. Las conversaciones, la complicidad y una ciudad europea que se nos va descubriendo paso a paso gracias a las explicaciones de Lya y a los ojos de extranjero de Declan.
Creo que hay que saber llevar muy bien una novelette romántica con un instalove para que quede creíble y Rebeca lo hace estupendamente, sin prisa pero sin pausa, ya que toda la historia ocurre en 24 horas.
Destaco los diálogos que me han resultado super naturales y la ambientación fabulosa en Copenhague 🖤
No me suele gustar el instalove, pero este libro es la prueba de que no hay tropos malos, solo gente que no sabe escribirlos. Rebeca sabe llevarlo de una forma natural con la que es fácil conectar. Y es que toda la historia es preciosa y me llegado dentro. He leído este libro justo en el momento en el que necesitaba leerlo.
3'5 ⭐ en realidad. Novelita corta muy entretenida y amable. Los personajes son adorables, sus historias muy humanas. Se lee fácil y la pluma es fácil de seguir y un estilo directo. Es verdad que el cliché de insta-love, lo llevo mal. Siento que esta historia con más páginas, más profundidad en algunos temas como las penas que ambos arrastran, algún secundario añadido para añadir matices y más escenas de la pareja principal habrían hecho ganar en verosimilitud. Aún así, es muy agradable y bonita de leer.
Una historia que me ha tenido enganchada desde el primer momento en el que Declan tropieza con Lya. Una historia corta pero intensa que te deja con ganas de más. Y añado un apunte para la escritora... ¿para cuando un "Dublin es nuestra"?
¿Sabes ese momento en el que llegas a casa, te quitas los zapatos y suspiras de felicidad? Pues para mí eso son los libros de Rebeca, momentos donde me puedo sentar y olvidarme de todo lo que me rodea en el mundo real, incluso en mi propio mundo mental.
Entre ayer noche y hoy mañana he estado de viaje con Declan y Lya, he visitado una ciudad nueva con ellos y puedo decir que, en efecto, Copenhague es nuestro (mío también)
Creo que la brevedad del libro cumple muy bien con la premisa que se plantea, ya que te sientes igual que los protas: te falta tiempo, necesitas más. Y, a la vez, está todo contado en esas pocas horas que pasan juntos.
Es un libro que me ha dejado con el corazón calentito (como siempre hace esta autora) y con muchas, muchas ganas de que Rebeca llegue lejos, muy lejos.
Os lo recomiendo si necesitáis huir del mundo durante unas horas.
Haber completado mi reading challenge con esta lectura me parece: perfecto.
Este libro ha sido tal y como dice la canción que le da la gracia y el sentido al libro, ha sido como dejarse llevar, y todo en él ha sonado demasiado bien.
me he enamorado de Declan, de Lya y de Copenhague, quiero que se alargue mucho más esta historia, seguir conociéndolos, seguir descubriendo los secretos que los tres guardan, porque la misma ciudad es un personaje más.
me quedo con la calidez que el frío de Dinamarca me ha transmitido, y con dos protagonistas que han conseguido que una parte de mí, se quede con ellos en estas horas que hemos pasado juntos.
Una historia muy tierna, bonita y dulce. La he ido disfrutando poco a poco. Descubriendo Copenhague junto a nuestros protagonistas. Me encanta el detalle de la canción y cómo juega con las frases para ir creando toda la trama.
Fui una de las privilegiadas que lo pudo leer antes de salir porque la autora me eligió a mí para redactar uno de los blurbs promocionales que se incluyen en el interior de la cubierta.
Así que voy a repetirme:
«Copenhague es nuestro» es la taza de chocolate calentito que te reconforta el cuerpo y el alma cuando más lo necesitas. Si buscas una historia feelgood con ambiente invernal, has dado con el libro perfecto.
Aparte de esto, os puedo decir que reí, me emocioné, se me encogió el corazón y me enamoré de TODO: la ambientación, el estilo de la autora, los personajes protagonistas...
A pesar de leerse en tres ratos, me caló muy hondo y estoy deseando releerlo en papel cuando me llegue porque OBVIO que ya lo he reservado en la preventa. Y si tú no lo has hecho, te animo a que no esperes más para hacerlo. Será tu comodín frente a un bloqueo lector y un refugio literario cuando necesites un abrazo de la vida. 🌷🤍
Tengo el corazón calentito. He intentado alargar la historia todo lo que he podido, disfrutar de cada pequeño detalle, pero ha sido imposible; en cuanto te sumerges en Copenhague de la mano de Lya y Declan, eres incapaz de parar de leer.
Primera lectura: enero de 2021
Tuve la suerte de leer a Lya y a Declan cuando su historia era un borrador y ahora por fin podré tenerlo en físico en mi estantería. Con Vetusta Morla de fondo, con una ciudad tan mágica como Copenhague de escenario, te adentrarás de la mano de Lya y Declan, dos completos desconocidos que coinciden porque el destino así lo ha querido, en una historia preciosa que te dejará el corazón calentito y te sacará más de una lágrima.
Si buscas algo así, si necesitas una historia ligera y preciosa, no lo dudes, dale una oportunidad. Ahora está en preventa (hasta el 5 de marzo), así que si la compras, te llevarás unos regalitos muy monos.
¡Qué ganas de releer la historia, de (re)conocer a mis niñes!
Una novelette preciosa que te lleva a las calle de Copenhague de la mano de Lya y de Declan y con la banda sonora de Vetusta Morla de fondo. Rebeca maneja muy bien que la historia transcurra en 24 horas y consigue que no se haga precipitada y, sobre todo, que sea creíble. La química entre los protagonistas es indiscutible y la ambientación está muy cuidada. Totalmente recomendable, a mí no me ha durado ni 24 horas.
Con ellos conoceremos la ciudad de Copenhague, justamente la autora @rebecacid__ te brinda un mapa en la primera página. Detalle que me encantó por cierto.
Los protagonistas se conocen en un aeropuerto en el de Copenhague precisamente y juntos nos llevarán a rincones de la ciudad tan mágicos como ellos.
Ha sido una lectura muy amena y bonita. Se nota que está escrita con mucho cariño. Os la recomiendo, ya que es ideal por lo cortita que es.
Una historia breve y tierna que arranca más de una lágrima. Tiene sus momentos bonitos y graciosos y desde el inicio sientes que Lya y Declan estaban destinados a encontrarse.
Como nota friki, he adorado cada guiño a la canción de Vetusta Morla (que siempre me ha encantado) y era maravilloso ver la letra perfectamente integrada en la historia.
Ha sido una experiencia preciosa acompañar a Lya y Declan, aunque sea un libro corto transmite muchísimas emociones. El final me ha dejado con una sonrisa y una sensación muy reconfortante, os recomiendo dejaros llevar y disfrutar de este viaje.
Rebeca es maravillosa, no hay un solo libro de ella que no me haya bebido y este ha sido un chocolate caliente en un día en el que necesitaba volver a creer en las almas gemelas.
Es una historia entretenida pero que te coge el corazón, te lo rompe un poquito y te lo recompone al momento. Una novela para leer a trocitos, aunque en cuanto te descuidas ya no queda nada para el final.
Me encanta la conexión que tienen los personajes, es algo difícil de conseguir cuando se trata de algo que ocurre en 24 horas, pero Rebeca lo ha conseguido. Además, la forma en la que describe cada localización y todas esas leyendas sobre la ciudad. Tengo la sensación de haber estado en Copenhague sin haber cogido un vuelo.
No sé cómo seguir describiendo sin querer contaros absolutamente todo lo que ocurre entre sus páginas así que... Dejo que seáis vosotras quienes lo descubráis.
Copenhague es nuestro es más que la belleza de la ciudad: es el valor de sus protagonistas, la magia vertida sobre ellos y sus acciones espontáneas. Cálido, envolvente y reconfortante. Lo leerás en un suspiro, ¡prometido!