Jacqueline trabaja en El Cortejo, el restaurante de una familia paraguaya. Se desempeña como encargada y padece a su jefe, pero se hace amiga de Didi y tiene un romance con El Rubio, el bachero, un chico muy joven, poco experimentado, que la enamora con su ingenuidad y su inteligencia poco comunes. Todos estos personajes configuran un universo particularísimo y transitorio, un ambiente de trabajo precario, aunque cargado de sentidos, vínculos, conversaciones geniales y escenas memorables.
Jacqueline trabaja en El Cortejo, el restaurante de una familia paraguaya. Se desempeña como encargada y padece a su jefe, pero se hace amiga de Didi y tiene un romance con El Rubio, el bachero, un chico muy joven, algo inexperto, que la enamora con su ingenuidad y su inteligencia poco comunes. Las tareas de Jacqueline son variadas, aunque sobre todo está a cargo de controlar a los empleados.
Con el tiempo, aprende a tomar decisiones y se empieza a sentir más fuerte, y también un poco sola. Quizás por eso comienza una relación con El Rubio, se va a vivir con Didi y se enreda en la tarea de escribir un libro para Erótido, su jefe, un hombre que tiene tanto de tramposo como de encantador. Todos estos personajes configuran un universo particularísimo y transitorio, un ambiente de trabajo precario, aunque cargado de sentidos, vínculos, conversaciones geniales y escenas memorables.
Jacqueline Golbert escribe con absoluta libertad, gracia y desparpajo, pero a la vez con "escribo para vengarme, para navegar en lo desconocido, para enfrentarme a mí misma". Con esa conciencia de lo salvaje esta novela avanza desafiante, tentadora, con una destreza profunda para retratar la oscuridad de los vínculos laborales, ciertos submundos y entornos. Y además, y por qué no, el amor.
Un libro que sorprende. Va de la novela costumbrista con algo de romance al thriller y cambia de ritmo vertiginosamente. La narradora es desenfadada y sabe reírse de si misma y de su situación
Me gustó muchísimo, entras en la época dura en la que queres ser adulto y la pasas como el orto, trabajo inestable, amor inestable, amigxs inestables. Pero siempre para adelante.
"(...) porque yo también soy nefasta, también vivo confundida por esta vida oscura y complicada, yo también tengo sentimientos horrendos de los que aunque me haga cargo no puedo controlar"
Me gusta como narra hasta la mitad de la novela. Después parece una crónica un poco así nomas, sin ganas, y que la verdad cuenta cosas deprimentes. ¿Si la protagonista tiene tantas capacidades porque cae en la nada misma?
tenía la ilusión de que el amor se desarrollara de otra manera. nada en el libro me dejo muy conmovida, sentí que era todo muy por encima. compre este libro porque ando romántica y la idea de un amor en un trabajo precario, me llamaba, pero no era lo que esperaba. los temas que aborda son necesarios, pero la forma en la que los lleva son aburridos o planos.
Me gustó mucho la narrativa y la atmósfera. No tanto lo que narra y creo que estoy vieja chinchuda porque un poco me fastidiaron los hechos de los últimos capítulos, ya no estoy para (leer) esos trotes. Pero fue una lectura interesante que me enganchó.
"Y me entró un frío en los huesos, no creo que mi abuela supiera el significado, apenas sabía leer, pero hay conexiones más allá del entendimiento, y ella me coronó reemplazante y así fue que asumí que siempre sería el reemplazo de alguien más."
Una pintura de una época –aunque en mi caso lo viví la década anterior, e incluso antes–. Una historia vertiginosa, imparable, una vivencia que traza un mapa que tiene como puntos la flexibilización laboral, los márgenes, la explotación, el rubro gastronómico que se pone oscuro en el centro de la ciudad, todo desde la mirada de una chica que, de alguna manera u otra, viene de un mundo naïf, cuidado, aunque ella sepa más de la vida. Muy recomendable. Pronto, reseña más extensa.