Es una obra en la que junto con la protagonista Gricelle, nos adentramos en su vida, una joven que es el año en el que va a ingresar en la universidad. Un libro de ciencia ficción en lo que más destaca, porque en mi opinión es lo mejor, es el world building, detrás de la historia tiene un mundo totalmente nuevo que en ocasiones me daba vibes de Dune.
Un libro en el que la ciencia tiene mucha importancia, con lenguaje técnico, pero más importancia tiene aún lo culinario. Cada uno de los platillos tiene nombres que te adentran en ese mundo y en como está organizado.
Personajes y objetos como: las naves espaciales El Diastro, La Flota Tavet, los invasores Valdormanos, la propia Gricelle, su novio Arkem, su amiga Madania e incluso sus padres, te acompañaran en está aventura. ¡Su familia se convertira en la tuya!
Es un libro que a pesar de estar en español latino (que a veces me chirrió con la personalidad que yo le ponía a los personajes) es un libro bien construido, ligero que te adentra por completo.
Si tuviera que ponerle dos pegas serían: no entendí bien porque a pesar de no tener ni carrera universitaria saben pilotar una nave y se llaman comandante etc. al principio de la novela. Y al final Gricelle me acabo cayendo mal porque como que lo sabía todo y todo giraba en torno a ella. Pero son pegas por ponérselas.
Si quieres ciencia ficción, te gusta Star Wars o Dune, y buscas algo ligero. Este es tu libro.