María Vera compone a través de poemas y prosas poéticas una carta abierta a una generación atormentada por la fugacidad y el miedo a sentirse. Un libro sobre cómo lo salvaje y lo instintivo del ser humano sale a la luz ante el dolor. «De niña jugaba dentro de la piscina hasta que mis labios se teñían de azul violáceo. Hacerse mayor es decidir pintarlos de rojo para tapar todo ese frío. Para que no se transparente la rasgadura, lo humano, la fragilidad, la sombra. Pero esta hambre, ¿cómo se oculta?». Los instintos, aquellos que nos condicionan, reductos de nuestra animalidad, pero también los que nos divierten, los que nos invitan a seguir apostando a este juego peligroso de vivir, son los protagonistas de este manifiesto colectivo. María Vera compone en estas páginas a través de poemas y prosas poéticas una carta abierta a una generación atormentada por la fugacidad y el miedo a sentirse.
Para lo mucho que me gusta leer poesía, es muy cierto que no la leo tanto como desearía. Cuando vi este volumen, Feroz de María Vera, me pareció una lectura que me haría sentir mucho y con la conectaría (muy lejos de los que pasó después) y he de admitir que la portada me pareció preciosa con unos colores y dibujos muy bien armonizados.
Tal vez porque no estamos en el mismo momento la autora, o el texto, y yo; o porque no coincidía con cómo expresaba los sentimientos... no fue una lectura para mí. Me pareció que se repetía mucho y que no llegaba a ninguna conclusión (desde mi punto de vista todos los poemas trataban más o menos sobre lo mismo y como no conectaba no me despertaban nada nuevo, además la distinción de "pasajes" del poemario no distinguían ninguna evolución o cambio de tema en concreto).
Sin embargo, ha habido algún verso o algún poema en concreto que sí que me ha llegado o que sí que he resaltado.
Estoy segura de que disfrutarais esta obra si estáis interesados en tema de desengaño, de no poder olvidar a una persona y de la obsesión que podéis sentir por alguien. Es una pena que no fueran temas que me llamaran la atención a mí (y que en la sinopsis no aparecen como el tema principal que, a no ser que haya captado mal la temática, que lo dudo, es lo que me ha parecido a mí).
No ha terminado de gustarme, aunque tengo que reconocer que creo que es más un problema mío que del libro. Utiliza prosa poética, y los versos son auténticos y desgarradores. Aún así conecté mucho más con el primer poemario de Marí Vera.
p.79 Se me están cerrando las heridas contigo dentro
p.35 me gustaría ser... Un poquito menos yo. Y eso suele en todas partes.