Venus, la primera reina afrocolombiana —dotada de una enorme capacidad intelectual y gran belleza—, pondrá doce meses de notoriedad y privilegios al servicio de los demás y de las causas justas. En su diario, ella reflexionará y escribirá sobre el racismo, repasando la historia las contribuciones de los afrodescendientes, pese al proceso de invisibilización al que se han visto sometidos, y sobre el despotismo de las multinacionales en la explotación de carbón, oro y ferroníquel en un país macondiano y multiétnico plagado de empobrecidos nacidos en tierras muy ricas.