Meta final de la lectura conjunta de maduritos (clásicos contemporáneos) de la librería ambulante.
Leí Ana no el año pasado y me gustó tanto que para la lectura conjunta no dudé en comprarla y volverla a leer, y he apreciado muchísimo más cada detalle.
No sólo por tener la primera lectura reciente sino porque ahora el libro ya es mío y he podido llenarlo a placer de subrayados y anotaciones casi en cada página.
Cada gesto, cada recuerdo, cada descripción, cada paso de Ana no en su último viaje, en su última voluntad de llegar al Norte, ha sido una obra de arte.
Solo añado a la reseña que en esta segunda lectura le he visto una fortaleza y determinación de loba de mar que en la primera lectura, entre tanta tristeza, no le vislumbré de una forma tan clara.
🖤❤️🩹
Novela muy triste, bella, realista, repito triste de forma casi insoportable, que narra la soledad de una mujer que se ha ido volcando en su rutinaria supervivencia hasta vaciarse, vieja y sola, convertida en una no-mujer no-viva decidida a emprender su último viaje, cuando siente que ya "lo único vivo, aún por llegar, es su verdadera muerte".
Entonces parte al encuentro del único hijo que le queda, el "pequeño" (ella cuenta ya con 75 años) hijo que ha sido lo único que la ha mantenido en pie en los últimos treinta años, "encarcelado a perpetuidad", dejando atrás para siempre lo poco que no-tiene y echando a andar por los caminos siguiendo las vías de tren desde el sur hasta el norte.
ELLA es la novela.
Su personaje es la narración en sí misma, su pensamiento, su experiencia, sus recuerdos y su camino. Su dolor.
No hay efectos, trucos, juegos, personajes corales, ni grandes artificios, salvo el lenguaje del autor, en algunos pasajes muy poético y con un punto teatral.
Todo es honestidad y dolor. Su periplo, quién la acompaña, la perra, cómo tiene que ir sobreviviendo durante el camino, esa caridad oficial tan indignante,
su diálogo con la muerte que la impulsa a continuar....
Hay momentos muy felices en sus recuerdos, su barca, sus hijos, el amor, el mar, pero siempre desde el momento presente que ya se ha convertido en su no-vida. En esos recuerdos ya está presente su cansancio, la resignación y la miseria.
Su primera palabra es un momento memorable que me ha llegado al corazón. La relación que hace con Trino durante el viaje es maravillosa.
Cuando mediada la novela la tercera persona del narrador cambia a una narración en primera persona casi no te das cuenta. Desde el principio hubo una única primera persona. Las demás voces van unidas a ella, su esencia y el alma de la novela.
Descubrí a este autor gracias a una edición de El niño pan que me impactó. Ahora con Ana-no vuelve a hacerlo.
No sé si me indigna o me asombra que esta novela en realidad sea francesa, escrita en francés en los años setenta, y traducida al castellano en 2009!!!
¿Cómo un autor reverenciado en Francia puede ser tan ignorado en España? Esto más que asombro causa vergüenza.
Un millón de gracias a la editorial que al fin trajo esta obra a su país. Un tesoro de novela.