Un libro extraño que me parece no se ha vuelto a editar y que compré hace mucho por curiosidad morbosa.
Pues trata ni más ni menos de las técnicas para suicidarse, sin apenas consideraciones filosóficas o morales de calado. El autor dice que es un experto en farmacología y modestamente, creo que lo que dice puede funcionar, pero ¿es lógico que se publique tal libro?
Opino que estamos en vísperas de una revolución médica colosal debido a la genética y bioquímíca, farmacología y otras ciencias, pero entre e tanto, muchos muertos en vida se acumulan en los hospitales y residencias y no todos son queridos o ya no se quieren a sí mismo. Es mi manera de apreciar esto, claro, pues hay casos y casos, pero no es infrecuente el de quien abandona al abuelo o padre mientras se va de vacaciones.
Sea como fuere, no concibo una vida sin límite de tiempo, o una utopía, siempre odiosa. No lo querría para mí al menos, pero de la eutanasia o el suicidio asistido son problemas que además en España, país pseudo- cristiano, diría, tiene connotaciones aun peores y que lo dificultan más, así como un fariseísmo enorme.
De ahí a abordar de un modo tan práctico el suicidio coo hace este autor, hay una diferencia al menos estética que no lo hace muy deseable, aunque no deseo a nadie que llegue a necesitar manuales como este (hay ya más de uno, pero no tan crudos).