Ya sea en una furgoneta persiguiendo la estabilidad en un mundo que se viene abajo y no parece encontrar el fondo o por tu propio pie en una sociedad en la que la identidad está sometida a la validación de poderes que escapan a tu control, no huyas, solo corre. Rocío Vega nos presenta dos relatos, acompañados por un prólogo de H.M. Zubieta, tan distópicos como cercanos en los que correr es la única salida ante la adversidad.
Nací una noche de eclipse lunar, lo que sin duda significa algo. El qué, aún no lo sé. Cuando era pequeña quería ser médico, camarera, diseñadora de videojuegos y actriz. A mi madre le echaron las cartas y le dijeron que iba para escritora. Acertaron. Ya podían haberle dicho que iba a salir millonaria. En los diez años que llevo escribiendo he terminado cuatro novelas, varios relatos y algunas novelettes. También he trabajado como escritora fantasma y copywriter. Gané dos veces el Concurso de Relato Histórico de la Universidad de Cantabria y el primer premio del Concurso de Relatos Gabino Teira.
Escribo fantasía y ciencia ficción, en ocasiones con un toque de erótica. Me leo hasta las guías de teléfono. En mis ratos libres juego a rol y arrojo dinero a Valve para comprar videojuegos que nunca tendré tiempo de probar.