4,5 estrellas. Acabo de cerrar 'La lluvia a través de nuestros ojos' y todavía siento el nudo en la garganta. Es una historia hermosa, de esas que te atrapan por la sensibilidad de la música de Archie y la pasión del baile de Blair, pero a la vez es profundamente triste.
Lo que más me ha marcado es ver cómo se desarrolla su relación. Me ha hecho reflexionar sobre cómo un amor, por muy intenso y real que sea, si no se sabe llevar, puede transformarse en algo peligroso.
He llegado a la conclusión de que el amor mal gestionado es como una droga:
Al principio, te da un subidón de felicidad que te hace sentir invencible, como si pudieras bailar bajo cualquier tormenta.
Pero, poco a poco, se vuelve adictivo. Empiezas a necesitar a la otra persona no para sumar, sino para sobrevivir, perdiendo tu propia identidad en el proceso.
Como cualquier sustancia tóxica, esa dependencia acaba destruyendo todo lo bonito que había al principio, dejando solo rastro de dolor y una necesidad constante de una 'dosis' más de un cariño que ya no cura, sino que hiere.
Blair y Archie nos enseñan que, a veces, quererse mucho no es suficiente si no se saben querer bien. Una lectura dura, realista y necesaria para entender que el amor debería ser refugio, nunca una condena."