Una novela gráfica del día a día, pero que busca generar empatía hacia los animales de compañía, los perros, es sabido que en varios lugares de asia estos también son comida; aunque en todo el mundo se maltratan. La historia empieza a retratar como la autora y su pareja adquieren a Zanahoria (Zana) un perrito corgi, a pesar de la reticencia de ella, termina amándolo, tanto que cambian su vida yendo al campo, ahí encuentran a Patata un cachorro mestizo que adoptan, a partir de aquí nos muestran los prejuicios de la gente con respecto a los perros de raza y mestizos, es en el campo en dónde observan de forma más directa el maltrato y la hipocresía humana, los habitantes del pueblo son amables y cordiales pero con los perros son crueles. Así es como llegan a Choco, una perrita que ha vivido toda su vida en una jaula, demoran pero logran adaptarla a la familia. Es fuerte a partes porque no solo refleja maltrato, sino como lo tienen tan normalizado, que incluso no lo ocultan, hay un carro que va voceando que compra perros y, para que los compra? para matarlos... lo más duro es que es una historia real, que busca mover conciencias, de mi parte me llega mucho porque me encantan los animales, la recomiendo mucho.