"Alfredo Álamo (Valencia, 1975) escribe bordeando territorios fronterizos, entre sombras y engranajes, siempre en terreno de sueños que a veces se convierten en pesadillas.
Ha publicado cuentos en revistas y prestigiosas antologías dedicadas al terror y la ciencia ficción como Aquelarre (Salto de Página), Paura o Artifex, además de novelas como Kobold o Maginot. En 2014 publicó su primera novela para jóvenes adultos, Tormenta , cuya continuación, Plaga, apareció en 2018
En el campo del microrrelato ha publicado dos antologías, Lunarias (Viaje a Bizancio, 2005) y Bestiario infame de la ciudad adormecida (Amargord, 2015). En 2010 publicó el poemario de poesía breve El necrófago galante en el sello 23 escalones.
El detective que tenía mariposas en el estómago (Orciny Press, 2018) fue su primera incursión en el género Bizarro al que siguió Morder el bordillo (2020).
Dentro del campo del terror social y la fantasía oscura ha publicado la antología "La vieja sangre" (2022), la novela "After Punk" (2023) y "La estrella cae. La tierra llora" (2026). En 2025 apareció su primer título de ciencia ficción, "El sueño de Escila". Su última novela se enmarca dentro del terror histórico: Cámara Oscura (El transbordador, 2025).
Ha sido ganador de 9 Premios Ignotus, tanto por relato y poesía como gracias al webcómic La legión del espacio, publicado en colaboración con el dibujante Fede Carroza. En 2019 ganó el prestigioso premio de relato Domingo Santos."
Desde luego, es un libro curioso y me ha tenido entretenida desde el principio hasta el final. Tiene un estilo muy particular, basado principalmente en el humor negro, que funciona bien con el argumento de la novela.
La metaliteratura siempre me atrae y más si existe cierto componente extraño, fantástico o perturbador. Esta historia tiene de todo y se lee un suspiro, ya que es muy breve. Es un curioso viaje a la mente de un escritor que acaba de publicar una novela y debe moverse por los entresijos del panorama literario, que a veces amenazan con engullirlo.
El personaje principal es al único al que podemos apreciar con cierta claridad y la imagen que él mismo proyecta de sí mismo es algo turbia y gris. No he llegado a empatizar con él pero tampoco creo que fuera necesario.
Me ha sorprendido bastante el final, que resulta muy extraño y se puede interpretar de varias formas. En general, la novela me ha gustado mucho y la recomendaría.
Entre la autocrónica (del personaje, no del autor... quiero creer) de la gestación, lanzamiento y triunfo de un libro y los entresijos del mundo editorial y los certámenes (ay, los certámenes); de las miserias del escritor y editores y periodistas culturales; de ese escritor impostor mierdoso que tiene que sonreír y parecer listo e interesante en ferias y entrevistas y ocultarse a sí mismo. De perder la puta cabeza y el WTF!
Una novela ¿negra? muy entretenida, bien escrita y (impresiones mías, que nada sé) contenida. Como sin grandes sobresaltos. Todo fluye, como el alcohol que riega las páginas. La información, la deriva mental del protagonista/narrador muy bien dosificadas. Humor y violencia. Reflexión literaria, mentiras y cierto suspense.
Aunque creo que cualquiera puede leerlo, es un libro por y para escritores. Meta ficción... ¿O es realidad? Es difícil separar una cosa de otra, al igual que en la propia historia de "El mal escritor".
Voy a llamarlo el "Alan Wake" castizo, porque trata muchos de sus temas, pero desde un punto de vista más humorístico y maravilloso.
Lo he disfrutado muchísimo de principio a fin. Si eres escritor, no lo dudes, te va a encantar.